viernes, 16 de febrero de 2018

Havalina - Muerdesombra (2017)

ANTECEDENTES E INTRODUCCIÓN.
Hay muchos elementos confluyentes en Havalina y casi todos me parecen interesantes. Se me viene a la cabeza lo que se solía decir a veces de Héroes del Silencio. Algo así como que eran demasiado heavies para ser pop y demasiado pop para ser heavies. No es que Havalina me evoquen particularmente a los zaragozanos, pero hay un concepto clave: poner un pie a cada lado de la frontera. Havalina podrían ir al FIB y podrían ir al Viñarock, si es que el símil festivalero se entiende. 

Así pues, a lo largo de la discografía de Havalina se puede encontrar rock de alto octanaje, algo de rock alternativo americano, pop, post punk y otros sazonados condimentos. Es como rezar a The Cure y encender también una velita a Black Sabbath.

Su carrera posee ya bastante recorrido y tiene su origen allá por el principio de los dos miles, primera cantando en inglés y luego saltando al castellano en 2008 con su disco “Junio”. Los subsiguientes, “Imperfección” (2009), “Las Hojas Secas” (2010), “H” (2012) e “Islas De Cemento” (2015) han ido labrando una sólida reputación dentro de la escena independiente española. De todos modos Havalina es el clásico grupo al que deseas que tenga más suerte, que pueda llegar un más alto. En cualquier caso, con independencia de su eco, su música es magnífica.

De la formación inicial solamente queda el cantante, guitarrista, teclista (un hombre multitarea) compositor y líder espiritual: Manuel Cabezalí. Viejo conocido, por cierto, de “DMR”; acuérdense de su entrevista, allá por 2010, a colación del segundo disco de The Cabriolets; uno de los proyectos de Manuel Cabezalí al margen de Havalina, al frente del cual estaba la añorada Bimba Bosé. Nótese que es un músico estajanovista y muy solicitado (por Anni B Sweet, Russian Red, Christina Rosenvinge…), cuya hiperactividad también le ha permitido sacar discos en solitario como “Pequeño y Plateado” (2013).

El resto de la formación actual también suena de maravilla, y son: Javier Couceiro en la batería Jaime Olmedo en bajo y teclados. Añádasele a Juan Manuel Padilla en la percusión de algunos temas.

Centrando más el tiro en “Muerdesombra”, es notorio que hay un viraje hacia los años ochenta y hacia los sintetizadores. Personalmente es un hecho a celebrar lo de juntar rock y electrónica; cuando el mestizaje es atinado los resultados son óptimos. Me gustan mucho los discos que emparentan con el “Songs Of Faith And Devotion” (1993) de Depeche Mode, en cuya prole podría contarse (p.ej), el recientemente comentado en nuestro programa, “Adore” (1998) de The Smashing Pumpkins, de un modo más intimista. “Muerdesombra” quizá podría tener sintonía con esta estilística.

En realidad los que gusten de los sonidos oscuros típicos de los años ochenta van a darse un festín con “Muerdesombra”, que si bien tiene menos furia guitarrera no escatima los momentos opresivos en forma y fondo. Nos vemos en unas coordenadas donde se citan las pacientes y lúgubres atmósferas de The Cure, con bases sintéticas de espíritu ochentero y reminiscencias guitarreras típicas de Havalina, entre el hard rock y el stoner.

Un giro de estilo, quizá inesperado, pero gratificante. Para una banda es muy positivo mantener el instinto exploratorio y las orejas tiesas; es fácil estancarse en un segmento concreto. Pero también más aburrido. En lo que a mí respecta bienvenidas sean estas incorporaciones de estilo a Havalina, varias de ellas son de mis favoritas.

“Muerdesombra”, sin ser un disco difícil o esotérico, requiere de varias escuchas para ir notando todas sus virtudes. Es un disco denso, sombrío, pero que va ganando peso poco a poco hasta encontrarnos con uno de los mejores lps nacionales, en mi opinión, de los últimos tiempos. Tómenselo con calma y lo agradecerán.

ANÁLISIS DEL DISCO.
1. “Abismoide”: La primera en la frente. De inicio escuchamos una excelente intro instrumental de un minuto y veinte segundos, con una sólida base rítmica y unos seductores ambientes. Cuando entra la voz de Manuel Cabezalí todo se torna inquietante, comedidamente convulso. Las guitarras hacen filigranas extrañas y el estribillo se alarga dejándonos hipnotizados. También hay tiempo para un potente riff. La letra, como en general durante todo el disco, es más bien críptica y no deja traslucir mucho, pero las imágenes que sugiere son perturbadoras: “Amanecen dormidos en sus jaulas, no reniegan de ti, criaturas más antiguas que tu alma”. Uno de los singles del disco, que además trae un interesante y nocturno vídeo.

2. “Malditos mamíferos”: Una combinación perfecta entre rock y teclados. Desde el inicio unas pulsantes notas de sintetizador se dan de la mano con un electrizante riff de guitarra. Se trata de una canción densa, intensa, con mucho nervio. Puede recordar a los Havalina más clásicos pero con el aditivo de las notas de teclado allí y allá. Las letras siguen siendo contundentes: “He probado la sangre, he mordido mi piel, puedo arrancarme el cerebro, no lo puedo coser”. Otro single, y también con un vídeo muy acorde.

3. “Lazos rotos”: Si bien no es tan directa, esta canción nos lleva hasta las brumas góticas de los ochenta. Aromas a The Cure para una sombría melodía de cuidadas atmósferas y decadentes ademanes. La inmersión en la oscuridad no implica que la canción se aquiete totalmente. La parte rítmica sigue siendo robusta y hay un buen punteo de guitarra al final de la canción. Interesante. La letra quizá nos hable de la dificultad de recomponer una relación tras haber cruzado ya un Rubicón en forma de crisis.

4. “Órbitas”: Probablemente la canción más pop y ensoñadora del disco. Gran melodía, reforzada por una vigorosa guitarra, si bien no tan encrespada como en otras canciones. Hay una calidez melancólica y amable que hace llevadera no sólo la canción sino también el álbum. Es como un paréntesis entre la oscuridad. Dicho esto, tampoco creamos que es exactamente una canción alegre.

5. “Nacidos de la bruma”: Volvemos a la oscuridad y a los ambientes sombríos de la mano de un tema que, quizá atrevidamente, yo diría que tiene influencias del “Disintegration” de The Cure. También lo hace de una forma más envolvente y reptante que en “Lazos rotos” pero añadiendo una interpretación vocal más apasionada. Desde luego el título está escogido a conciencia; “bruma” es una de las palabras que bien pudiera evocar la música de este tema. Las atmósferas, como en todo el disco, están cuidadísimas.
6. “Alta tormenta I”: La primera de una dupla de canciones nos sirve para ver un buen ejemplo de progresión musical y ambición compositiva. De hecho, ya esta primera parte atesora virtudes de complejidad. El modo en que transitamos de un comienzo casi de metrónomo al vivaz estribillo es un buen logro de construcción. También es la ocasión para sacar brillo a la guitarras y mostrarnos un potente riff, áspero y seco, en la onda de Black Sabbath o Queens of the Stone Age. Por cierto, que entre los sonidos se deja sentir una sensación de amenaza, como de temor ante el estallido de la tormenta que menciona el título. A todo esto, “El archivo de las tormentas”, del escritor de género fantástico Brandon Sanderson, parece ser la inspiración de varias letras del disco. Y sin solución de continuidad pasamos a…

7. “Alta tormenta II”: Se confirma el dominio de Havalina para los desarrollos instrumentales y la creación de atmósferas. De hecho no sé sí soy yo que he perdido el oremus o qué, pero a eso de los veinticinco segundos escucho unos teclados que me evocan ¡al Vangelis de “Blade Runner”! Quizá no sea ningún desvarío, en general este tema tiene un aire como de oscura ciencia ficción. Más reflexiva también que “Alta tormenta I”, la conjunción de ambas da un todo diverso pero bien compactado.

8. “Más velocidad”: Buena muestra de las influencias del pop del 80 en el disco, basándose en sofisticadas guitarras y espaciosos teclados. Por supuesto también muestra el colmillo marca de la casa en el potente estribillo. Sencilla y directa fue, con acierto creo yo, el adelanto de “Muerdesombra”. La canción más accesible del disco (junto a “Órbitas”), de fácil asimilación y duradera memoria tras las escuchas.

9. “Trópico fantasma”: Finalizamos de forma pausada, sin prisas, haciendo que la canción se abra paso. Ritmo cadencioso y atmósferas a media luz para una canción que se paladea con atención y con el propósito de dejarse llevar. De los ocho minutos y pico de duración la mitad o más es un segmento instrumental de carácter brumoso e hipnótico. Por estructura y tipo de melodía es un final perfectamente adecuado. Te deja en un estado meditabundo, abstraído.

RESULTADO, CONCLUSIONES Y REFLEXIONES.
Son bienvenidos los sonidos de un conjunto de bandas españolas que se imbuyen del post-punk de los años ochenta. Ahí están: Nudozurdo, León Benavente, Ornamento y Delito… Pero la vertiente atmosférica de esa sonoridad creo que es captada más propiamente por Havalina (sin ánimo de comparar, todas son buenas bandas); y de una manera eficiente. Las reminiscencias a The Cure son enriquecedoras y creativas, no fotocopias inanes. Cada grupo tiene sus propias fortalezas y ésta es una de las Havalina. También, ya decíamos en la introducción, la inclusión de contundentes guitarras hard roqueras es una marca de agua bien utilizada por el grupo.

¿Hacia dónde dirigirán sus pasos Havalina? A saber. Como los melómanos a veces somos un poco como la Gata Flora y nos quejamos si los artistas repiten estilo y protestamos si intentan cosas nuevas, es de comprender que deban abstraerse de contentar a todos. Al respecto creo que podemos estar tranquilos, Havalina siempre han compuesto con fidelidad a sí mismos y han obrado con creatividad. Si acaso, esperamos que puedan apuntar más alto y alcancen más reconocimiento.
Leer más...

domingo, 11 de febrero de 2018

Programa The Smashing Pumpkins “Adore” (Temporada 9/ Programa 6)

Retomamos la actividad radiofónica y en general de “DMR” el pasado sábado 27 de enero con la realización del programa que dedicamos a uno de los últimos discos de alta repercusión internacional de la banda liderada por Billy Corgan.

“Adore”, personalmente, nos retrotrae a días o épocas que recordamos con cariño y, sin haber caído en ello o proponérnoslo expresamente, llevamos a cabo la celebración de su 20º aniversario.

Fue un mano a mano en las ondas llevado a cabo por Mariano González y Víctor Prats a las 16.00h del día indicado en el dial de Radio Universitaria de Alcalá de Henares (RUAH). Por si no lo escucharon en su momento, les dejamos aquí insertado el reproductor con el audio y el enlace a Ivoox donde pueden descargárselo si lo prefieren: http://www.ivoox.com/dmr-9-6-audios-mp3_rf_23681702_1.html
Leer más...

viernes, 9 de febrero de 2018

Temporada 9/ Programa 7: Franco Battiato y “L’Arca Di Noè” (1982)

Se me iluminó la bombilla discurriendo sobre quién haríamos el siguiente programa de la temporada cayendo en la cuenta de que en estos años de aventura radiofónica aún no habíamos rendido tributo al maestro italiano Franco Battiato.

De los 2 discos de los que ya hablamos tiempo ha en el blog, hemos consensuado Mariano González y yo que sea “L’Arca Di Noè” de 1982 el que nos sirva de excusa para poder hablar sobre este notable músico italiano.

Y es que, aunque hayamos escogido el disco donde se encuentra uno de sus singles más inmortales, “Voglio vederte danzare” (“Yo quiero verte danzar”), no se queda ahí la cosa y hay mucho más, tanto en este álbum como en toda la carrera de Battiato.

Les esperamos este sábado 10 de febrero de 2018 a las 16.00h en el dial de Radio Universitaria de Alcalá de Henares (RUAH). No falten a nuestra cita.

Links de interés:
Emisión on-line RUAH: http://www.online.ruah.es/
Evento en Facebook: https://www.facebook.com/events/1910941279218051
Leer más...

viernes, 2 de febrero de 2018

Death Cab For Cutie - Codes And Keys (2011)

ANTECEDENTES E INTRODUCCIÓN.
Curioso ejercicio el que afronto con este artículo, dándose por primera vez en la historia del blog la casualidad de que no tenga ni repajolera idea de la historia del grupo que nos ocupa. Con esto, lo de “antecedentes e introducción” quizás no tenga demasiado sentido; más bien, va a ser una intro personal que permita explicarme ante ustedes del motivo de elegir esta obra para hoy.

Gracias a la cadena Kiss TV o Hit TV, tuve acceso a ver el videoclip de la canción “You’re a tourist” de la banda Death Cab For Cutie. Una perfecta canción pop, con una línea de guitarras de tremendo gancho y un buen desarrollo en general. Hablando de todo un poco a nivel musical un día con Mariano González, dio la casualidad que al sacarlo a colación por mi parte me informó que tenía el disco en su poder. Me lo pasó y accedí a él.

No sé ni de dónde son (creo que de América), ni el nombre de su cantante, ni cuántos discos tienen, ni nada de nada. No he querido tirarme el pisto cogiendo datos wikipédicos y si desean saber más información general del grupo, este blog no es el lugar. Aquí me voy a centrar a hablarles exclusivamente de música, de lo que contiene “Codes And Keys”, que más allá de la fabulosa “You’re a tourist”, tiene mucho más y que ha servido de banda sonora personal desde allá por 2013 hasta ahora en mis paseos por Madrid con mi reproductor mp4 a cuestas (llevo mucho tiempo con su escucha, con lo que creo que ya estoy en condiciones).

ANÁLISIS DEL DISCO.
1. “Home is a fire”: Es curiosa la apertura que plantea la banda para iniciar el disco. Es uno de los temas más latentes y misteriosos de la obra, ya incluso desde sus primeros segundos con esa leve e inquieta percusión. La canción puede evocarnos a un “Untitled” del debut de Interpol, en tanto a su papel de canción que no despega y que es una especie de vestíbulo al resto de la obra.

2. “Codes and keys”: Avanzamos al pop más luminoso, dejando la leve penumbra de la apertura “Home is a fire”. La canción título tiene arreglos fabulosos, de formas vagamente orquestales o manieristas. El disco empieza a desplegar sus alas y “Codes and keys” puede que sea una de sus piezas más relevantes.

3. “Some boys”: No nos bajamos del estilo más vivaz y “Some boys” de hecho sube algo la apuesta. Es una de las canciones más inmediatas y sugerentes del lp. De buen gancho, sencillez y efectividad. A ratos es quizás una de mis favoritas.

4. “Doors unlocked and open”: Es momento de dejar el sonido más optimista y pop, y apostar por un sonido que sin dejar de ser vibrante, apuesta por un rictus más serio. Con unas líneas de ritmo que podrían tomar sus influencias de los Joy Division menos obtusos, “Doors unlocked and open” vira hacia un ejemplo de canción con brío y que desemboca bastante bien, en una subida de intensidad patente, notable y correctamente ejecutada.

5. “You’re a tourist”: ¿Qué les voy a contar de la canción que me abrió a este disco? “You’re a tourist” es una canción compuesta melódicamente sin mácula. Tiene un desarrollo sencillamente fabuloso, con unos acordes de guitarra eléctrica tremendamente acertados y de potente magnetismo. El videoclip, de luces y travellings psicodélicos, no es que sea muy original, pero no queda nada mal. Es curioso que una canción que no tiene un estribillo claro (más bien lo es la primera estrofa), funcione tan bien. Hay un momento de reflexión a mitad de pista que tampoco desentona para luego afrontar el tramo final, donde el decaimiento instrumental de los instrumentos mantiene la nota media alta de la composición.

6. “Unobstructed views”: Volviendo al sector menos potente del disco, “Unobstructed views” es una pieza de recogimiento, sosegada melancolía y aspecto reflexivo, en la que hay apuntes y matices sonoros que son dignos de reparar en ellos. Puede quedar algo sepultada en las primeras escuchas por ser la sucesora en el track list de la mayestática “You’re a tourist”, pero esta composición casi instrumental (hasta la mitad no entran las voces), es merecedora de valorarse bien.
7. “Monday morning”: Del cierto y lejano tono trascendental de “Unobstructed views”, pasamos a “Monday morning”, un pop facilito, no muy acelerado, que nos permitirá afrontar capítulos memorables en siguientes pasos. Esta canción es sibilina y sencilla, pero tiene también su gancho y termina captando bien la atención sin necesidad de desplegar excesivos alardes. Menos aquí resulta más.

8. “Portable television”: Con sus notas de piano en sonido continuo, “Portable television” da lugar junto a la previa “Monday morning” a un sector o combo algo naif, pero ciertamente encantador dentro de “Codes And Keys”. Se hace uso del recurso de los coros para darle algo más de empaque y se va sumando algo de instrumentación a medida que avanza la pista, casi sin que nos demos cuenta de ello.

9. “Underneath the sycamore”: He aquí mi favorita del disco, si dejamos de lado a “You’re a tourist”. Para mi gusto, “Underneath the sycamore” es la canción más atinada y accesible del disco. Melodicamente es perfecta. No hay aquí lugar para arreglos y matices sutiles, pero dentro de una elegancia y caballerosidad se maneja fabulosa, con un estribillo de fácil recuerdo que incluye su propio título.

10. “St. Peter’s cathedral”: Personalmente, después del gustazo sonoro que siempre me supone la escucha de “Underneath the sycamore”, la íntima y algo triste en su sonido “St. Peter’s cathedral” me pilla a contrapié. Es quizás uno de los “peros” que le pongo al disco en su orden, que no a la canción, la cual creo que hubiera quedado mejor simplemente permutando el orden con la predecesora. Es una composición trascendental y de atmósferas sentidas que nos acerca al inminente final de la obra.

11. “Stay young, go dancing”: Death Cab For Cutie deciden poner punto y final con un folk floreado y muy luminoso con “Stay Young, go dancing”. En cierta forma, es una buena orden o consejo el que nos da la banda con este título. Además, el carácter tan amable y amistoso de la pista creo que ayuda a terminar la obra bien, quitando hierro al asunto, ya que “St. Peter’s cathedral” sería demasiado densa para haber cerrado el conjunto.

RESULTADO, CONCLUSIONES Y REFLEXIONES.
Pues ahora, lo mismo que en la intro. Ni idea de cómo funcionó (más allá de que aquí en la tv que tenemos de emisión de videoclips sí que llegó), ni de lo que el grupo hizo después, ni nada de nada. Lo dicho, para más información genérica de Death Cab For Cutie vayan a otros lugares.

Aquí, en estos últimos párrafos solamente voy a exponer mis reflexiones personales y conclusiones sobre este más que válido lp. Les dije que será desde 2013 o así que lo tengo y lo llevo escuchando. Dirán ustedes, que sí que he tardado en ponerme con él. Y es que la cosa es que lo he escuchado al aire libre y en largos paseos que por unos u otros motivos me doy en solitario por la ciudad en la que vivo.

El caso es que “Codes And Keys” no es un disco de fácil asimilación, y menos en lugares externos. Hay algunas pistas que sí permiten su disfrute en el aire libre, pero otras son más dignas de escucharlas en casa, con recogimiento y buenos alimentos.

Estamos ante un lp que en sus 11 pistas tiene un tremendo equilibrio pasando por numerosos estados de ánimo. Hay ejemplos de pop de potencia, de pop sencillo, de folk, de experimentalismo, de psicodelia, de recogimiento. Vamos, que tienen donde escoger. Solamente le pongo el ligerísimo punto de mejora en que yo personalmente hubiera cambiado el orden de la canción 9 y 10 entre ellas.

Les prometo que cuando tenga más tiempo, accederé a conocer más (tanto de su historia como de su música) de Death Cab For Cutie, y quizás dentro de un tiempo les pueda hacer un post de otro de sus discos comentándoles algo más de la banda al respecto, pero es lo que tiene que uno guste de ser sincero y no confeccionar este blog a base de copiar información general del grupo del que hable porque sí.

Evidentemente, la información la consigues al leer otros lugares o libros, o escuchar programas de radio, etc., pero como no ha sido mi caso, tras casi 10 años de actividad de “DMR” he tenido a bien hacer un post en estas condiciones: sobre un disco que conozco muy a fondo, de una banda de la que apenas sé nada aparte de la notable obra discográfica que hoy les he propuesto.
Leer más...

domingo, 28 de enero de 2018

Programa Franz Ferdinand “Tonight: Franz Ferdinand” (Temporada 9/ Programa 5)

Antes de nuestro generoso -este año- parón por navidades, el pasado sábado 2 de diciembre de 2017 a las 16.00h en el dial de Radio Universitaria de Alcalá de Henares (RUAH), Mariano González y servidor de ustedes tuvimos a bien poner en valía el 3er. disco de estudio de Franz Ferdinand. Desde que saliera a la venta, nos gustó mucho este trabajo de los de Alex Kapranos.

Debatimos sobre su contenido y otros aspectos que consideramos de interés en relación al grupo. Por si se perdieron la emisión en directo, aquí les dejamos insertado el reproductor y el enlace a Ivoox donde se encuentra alojado por si quieren descargárselo, para lo que tienen, como saben, completa y absoluta libertad: http://www.ivoox.com/dmr-9-5-audios-mp3_rf_23403052_1.html
Leer más...

viernes, 26 de enero de 2018

Temporada 9/ Programa 6: The Smashing Pumpkins y “Adore” (1998)

Nada premeditado que se cumplan 20 años de este disco editado en los mejores días de los de Billy Corgan, no se crean. Escogemos este disco para retomar la actividad tras un parón navideño más largo de lo habitual por razonados motivos personales que no vienen a qué a explicar.

Este sábado 27 de enero de 2018, por cierto, feliz año (a estas alturas), a las 16.00h en el dial de Radio Universitaria de Alcalá de Henares (RUAH) analizaremos lo mejor que podamos esta extensa obra de los americanos y la situación algo convulsa que afrontaban tras el gran éxito de su anterior disco “Mellon Collie And The Infinite Sadness”.

No falten a la cita, como siempre les esperamos con los brazos abiertos.

Links de interés:
Emisión on-line RUAH: http://www.online.ruah.es/
Evento en Facebook: https://www.facebook.com/events/174072983352998
Leer más...

viernes, 22 de diciembre de 2017

Mejor Single Nacional 2017 DMR: “Los Módena” de Miqui Puig & ACP

En “DMR” hemos valorado este año muy positivamente el retorno discográfico de Miqui Puig en compañía de su asociación cicloturista Puig, y en parte esto se ve reflejado en que “Los Módena”, single abanderado del nuevo disco “Escuela De Capataces” se haya llevado el gato al agua en este personal concurso que realizamos desde el año pasado.

“Los Módena” toma el relevo de “Bajo el volcán” de Love Of Lesbian y se ha anticipado en votos a “Islamabad” de Los Planetas y “Te lo digo a ti” de Vetusta Morla. Los votos populares en esta ocasión han contado y han venido refrendar el triunfo de Miqui Puig & ACP, ya que en ese sentido se llevaron los 3 votos por ser la más retwitteada, “favoriteada” o “likeada”, quedando Vetusta Morla en 2º lugar y Los Planetas con un punto en ese voto popular.

Sin embargo, aunque Los Planetas y Vetusta Morla han quedado empatados a 13 puntos, son los de J los que quedan en 2º lugar al haber resultado los predilectos de 2 de nuestros 6 componentes. “Los Módena” ganó claramente con 16 puntos. Aquí les dejamos insertado el videoclip de la canción y nuevamente reiteramos la ilusión que nos supone por nuestra parte hacer este particular certamen, en el que no hay ni estatuilla ni premio económico de por medio, pero quien sabe si en un futuro…

Aprovechamos la ocasión para desearles unas felices fiestas navideñas y un buen próximo año 2018, ya que, como ya informamos, hasta la semana del sábado 27 de enero no volveremos a la actividad habitual.
Leer más...

viernes, 15 de diciembre de 2017

DMR cierra por vacaciones de Navidad 2017

No nos esperen hasta el 27 de enero de 2018, cuando retornaremos con un nuevo programa de la 9ª temporada en el dial de Radio Universitaria de Alcalá de Henares (RUAH), el cual aún está por saberse sobre quién lo haremos. Esa semana informaremos del contenido y le iremos dando promoción en las redes sociales.

Este año el parón va a ser un poquito más largo del habitual debido a motivos personales que no vienen a qué comentar. Bien es cierto que en las redes sociales (Twitter o Facebook) puede que publiquemos alguna cosita o reflexión musical, pero todo ello alejado de nuestro ritmo organizativo, temporal y programático de trabajo.

Eso sí, IMPORTANTE (al menos para nosotros), dentro de una semana resolveremos nuestra personal elección del Mejor Single Nacional 2017 DMR. ¿Quién tomará el relevo de “Bajo el volcán” de Love Of Lesbian? ¿”Islamabad” de Los Planetas? ¿”Los Módena” de Miqui Puig & ACP? ¿”Te lo digo a ti” de Vetusta Morla? En 7 días la solución.

Les dejamos con esta bonita postal navideña en forma de imagen tomada el pasado miércoles en uno de los pases sonoros y luminosos de la Puerta Mágica que el Ayuntamiento de Torrejón de Ardoz ha dispuesto en su Plaza Mayor para estas navidades. Disfruten de las navidades, desde aquí les deseamos felices fiestas y que en el año 2018 se realicen muchos de sus principales objetivos vitales.
Leer más...

viernes, 8 de diciembre de 2017

Justice - Woman (2016)

ANTECEDENTES E INTRODUCCIÓN.
Si en un primer momento había pensado consagrar este artículo al primer álbum del dúo que nos ocupa, finalmente me pareció mucho más interesante y actual dedicarlo al que es su tercer y último álbum “Woman”, editado a finales del año pasado y con el que han estado girando este 2017.

Gaspard Augé y Xavier de Rosnay comenzarían su andadura musical en el primer lustro de la pasada década, de forma discreta, dedicándose a realizar remixes de artistas diversos como Daft Punk, Franz Ferdinand, Fatboy Slim e incluso Britney Spears, destacando el famoso “We are your friends” de Simian que fue todo un éxito gracias al remix de Justice.

Después de su debut en formato single con “Waters of Nazareth” en 2005, su primer álbum tendría que esperar hasta 2007, pero sin duda valió la pena. “†” o “Croix” fue todo un revulsivo para el mundo de la música electrónica de baile en general y del french house en particular; una reformulación en clave disco, que no le hacía ascos a sonidos más duros como el big beat y que resulto ser todo un éxito con temas como “D.A.N.C.E.” o la inquietante y polémica por su video “Stress”.

Crear una continuación después de un primer álbum tan notable y acertado no era tarea fácil pero “Audio, Video, Disco” (2011) no decepciona y sorprende con ese sonido tan electrorock, incluso en algunos momentos lo podíamos calificar de electroheavy si se me permite esta denominación. Justice para este segundo álbum decidieron no repetirse y realizaron un disco con sonidos muy interesantes. Aun así y a pesar de singles tan redondos como “Civilization” no consiguieron emular la popularidad de su primer álbum, aunque tampoco les fue mal: se hartaron de girar por todo el mundo y demostraron que tenían cuerda para rato.

Para llegar a su tercer álbum “Woman”, el cual vamos analizar, han pasado nada menos que cinco años. Se ve que como sus compatriotas Daft Punk, Justice están abonados a la llamada ley del mínimo esfuerzo.

ANÁLISIS DEL DISCO.
1. “Safe and sound”: El álbum comienza con un tema sorprendente para lo que nos tiene acostumbrados el dúo. Se trata de todo un numero disco totalmente festivo que nos podría trasladar perfectamente a finales de los años 70 y que sin duda parece influenciado por los últimos Daft Punk, lo cual no es problema para que sea un tema totalmente disfrutable, muy divertido y una forma de empezar el álbum por todo lo alto.

2. “Pleasure”: El sonido años 70 continua con este tema en el que son ayudados por Morgan Phalen, vocalista de Diamond Nights que cumple con solvencia su papel. La fiesta parece que no decae y Justice nos traen un pegadizo tema donde la guitarra rítmica a lo Chic impregna toda la canción dándole un especial dinamismo, además de esas palmas y coros que acentúan aún más el sentimiento de celebración.

3. “Alakazam!”: El por qué titularon este tema como un personaje de Pokemon es algo que se me escapa. El caso es que aquí cambian de registro con un tema totalmente electrónico con unos bajos tremendamente potentes e hipnóticos, próximos a la música trance. Guarda ciertas similitudes con su tema “Stress” de su primer álbum, pero en este caso el resultado es mucho más luminoso; solo hay que ver ese final tan melódico con pequeño toque épico incluido. Sin duda una delicia para las pistas de baile más alternativas.

4. “Fire”: En este tema Justice nos demuestran que siguen teniendo esa originalidad y esa pegada de sus inicios. Un tema que sin grandes artificios logra que se te ponga una gran sonrisa en la boca y se te quede bien grabada la melodía en la cabeza. Respaldados por el cantante Romuald y mirando descaradamente y sin complejos al “robot rock” de Daft Punk, consiguen un tema a medio camino entre el electro, el rock sintetizado y el funky. Si encima a eso le añades un simpático video con los dos protagonistas más una jamona madura, tenemos entre nuestras manos el mejor tema del álbum o casi.

5. “Stop!”: Estamos sin duda en la parte más accesible del álbum. Este tema, donde Johnny Blake de Zoot Woman es invitado en la parte vocal, podría ser todo un himno pop. Su letra es una auténtica celebración de la música en sí misma. Los teclados marcan la melodía desde el principio y sin necesidad de acelerar demasiado el ritmo, consiguen un tema bailable con tintes soul gracias sobre todo a la magnífica voz de Blake. Sin duda otro de los puntos fuertes de este álbum.
6. “Chorus”: La segunda parte del álbum empieza con un tema que como su nombre indica la parte vocal son simplemente coros. Podrían ser coros de iglesia perfectamente, lo cual no desentonaría nada con la iconografía del dúo. Durante los siete minutos que dura “Chorus” Justice no dejan prácticamente descanso a nuestros sentidos, aumentando y ralentizando el ritmo constantemente. A veces parece que estamos ante un tema dance, pero pronto esta ilusión se desvanece y aparecen numerosos detalles como un intenso piano o guitarras sintetizada. Un tema sin duda muy creativo y experimental.

7. “Randy”: Nuevamente nos encontramos con el lado más pop del dúo, esta vez acompañados una vez mas de Morgan Phalen, que se encuentra como pez en el agua entre esa mezcla de pop, electroclash, cuerdas disco y funky. El tema es muy retro, tanto que parecería un producto de finales de los 70 pero hecho con la tecnología actual. De alguna manera recuperan el sonido del principio del álbum que se había ido perdiendo poco a poco entre el eclecticismo de los diferentes temas que incluye este “Woman”.

8. “Heavy metal”: Curioso tema que se dedica a pasar por las computadoras los típicos punteos heavys, para seguidamente arremeter con un ritmo dance que cesa para volver otra vez a los comentados punteos heavys. En ese sentido entronca un poco con el sonido más rock de su segundo álbum “Audio, Video, Disco”, pero poco a poco la canción se va desmarcando de ese sonido desarrollando ampulosas melodías que llevan el tema a territorios menos radicales a nivel musical.

9. “Love S.O.S.”: La canción romántica del álbum. Esta vez acompañados de la voz de Romuald, Justice crean un tema muy repetitivo cuyo gancho es un sonido de sirena sutilmente encuadrado en la canción, pero que no pasa desapercibido y consigue captar totalmente la atención del oyente; hasta el punto que no tienes ganas de que Romuald pare de cantar una y otra vez ese estribillo que es siempre igual pero que no cansa.

10. “Close call”: Justice cierran el álbum de forma delicada con un precioso instrumental que demuestra la versatilidad del dúo a la hora de pasar de un extremo al otro. Como hemos visto, melódicamente recuerda a esos imaginativos instrumentales de grupos como Air o Röyksopp lo cual es bueno. Muy bueno. A pesar de la intención de crear un tema más pausado para cerrar el disco, no pueden evitar llenarlo de diferentes efectos que van y vienen durante la canción. Un gran final para este “Woman”.

RESULTADO, CONCLUSIONES Y REFLEXIONES.
“Woman” es un álbum en el que Justice demuestran su versatilidad para asumir diferentes tipos de música y pasarla por su filtro dance. Esta vez han optado, al igual que sus compatriotas Daft Punk, por un sonido retro disco con influencias funkys, pero a diferencia de “Random Access Memories” del dúo robótico, la propuesta de Justice es mucho más amplia y no se queda en ese sonido, sino que ofrecen una serie de nuevas propuestas sin renunciar a lo producido anteriormente en sus dos primeros álbumes. En “Woman” tenemos momentos que nos pueden recordar a su debut y otros (los menos) a “Audio, Video, Disco”.

En definitiva “Woman” cumple perfectamente como un tercer álbum, que por un lado reafirma su estilo y por otro lo amplia de forma hábil e inteligente, demostrando la enorme imaginación que posee el dúo a la hora de crear sonidos poco convencionales. Es de agradecer esa búsqueda de nuevas formas de expresión musical, en lugar de conformarse con los logros ya conseguidos a nivel artístico. En “Woman” aciertan claramente aplicando su visión de la electrónica a sonidos disco, funkies e incluso de rock progresivo.

El álbum, sin conseguir la popularidad de su primer disco, ha conseguido no pasar desapercibido y sobre todo proveer de canciones a su espectacular show en directo que muchos pudieron degustar por ejemplo tras el concierto de Depeche Mode en el BBK de este año.

Justice siguen siendo un peso pesado en lo que se refiere a esa electrónica francesa imaginativa, ecléctica y en general elegante, que lleva más de diez años dando sus frutos. Solo les podemos reprochar su poca actividad en estudio, esperemos que esto cambie y no pasen otros cinco años hasta su próximo álbum. Sería una pena.

Texto: Alfredo Morales.
Leer más...

domingo, 3 de diciembre de 2017

Programa Billy Joel “Storm Front” (Temporada 9/ Programa 4)

Nos reunimos el pasado sábado 18 de noviembre de 2017 en los estudios de Radio Universitaria de Alcalá de Henares (RUAH) Luis Felipe Novalvos, Mariano González y Víctor Prats para rendir tributo a un gran artista como es Billy Joel.

Su “Storm Front” de 1989 sirvió de magnífica excusa para poder realizar un debate en directo en el dial de RUAH a las 16.00h, en el que pudimos comentar varios aspectos interesantes de la vida y milagros del sr. Joel y pusimos varias de las notables canciones que forman este disco.

Si no pudieron escuchar el directo, aquí tienen insertado el reproductor con el podcast y también les dejamos enlace a su alojamiento en Ivoox por si prefieren descargarse el archivo: http://www.ivoox.com/dmr-9-4-audios-mp3_rf_22420495_1.html
Leer más...

viernes, 1 de diciembre de 2017

Temporada 9/ Programa 5: Franz Ferdinand y “Tonight: Franz Ferdinand” (2009)

El que fuera 3er. disco de estudio de los chicos liderados por Alex Kapranos tuvo en su día una cierta controversia. A los seguidores de recorrido les despistó bastante, y si bien les reportó un estatus internacional de mucha altura, supuso un punto de inflexión que a la larga se tradujo a la baja.

Personalmente a mí fue un disco que me gustó mucho en su momento y al que a día de hoy sigo defendiendo mucho. Es arriesgado y novedoso respecto a los 2 anteriores y sobre todo mucho mejor que el inconexo 2º lp; cierto es que el debut es difícil de batir objetivamente, pero dentro de mi gusto personal me lo puedo pasar igual de bien con uno que con otro.

Pudimos de hecho escoger el disco de debut, también ya comentado en “DMR” para el programa de este sábado, pero no, hemos querido escoger este “Tonight: Franz Ferdinand” para reivindicarlo como se merece, ya que el debut se defiende muy bien por sí solo.

La cita será este sábado 2 de diciembre de 2017 a las 16.00h en dial de Radio Universitaria de Alcalá de Henares (RUAH). Por favor, no nos falten a la cita.

Links de interés:
Evento en Facebook: https://www.facebook.com/events/803199459872636
Emisión on-line RUAH: http://www.online.ruah.es/
Leer más...

viernes, 24 de noviembre de 2017

Iggy Pop - The Idiot (1977)

ANTECEDENTES E INTRODUCCIÓN.
Adoro el acercamiento anglosajón y norteamericano a la música alemana que se empieza a realizar en la segunda mitad de los años 70; cómo la radical experimentación del krautrock y de la música electrónica incipiente es captada por la inquietud de artistas como David Bowie, Brian Eno o Iggy Pop. De aquí nacen, a modo de ejemplo, buena parte del postpunk, la new wave, el techno y la música industrial. Imagínense el caudal vanguardista de Kraftwerk , Neu! O Can, canalizado hacia vías musicales más melódicas (aunque Kraftwerk son harina de otro costal) y menos esotéricas.

La cima de este “mestizaje” creo que fue la trilogía berlinesa de David Bowie, y “The Idiot” está medularmente emparentado con ella. En efecto, la presencia del Duque Blanco es importante en este disco; es el productor, co-compositor y toca varios instrumentos; tampoco se ha de olvidar la presencia de un buen colaborador y amigo de Bowie, el guitarrista Carlos Alomar, ni la de Tony Visconti en las mezclas, otro gran socio del bueno de David. Sin embargo no ha de verse “The Idiot” como un disco en la sombra de David Bowie o como una obra pasiva donde Iggy Pop no aporta nada al conjunto. Ni mucho menos. No solo es que también lleve a cabo parte de la composición de las canciones, su voz (medio de barítono medio de roquero rasposo) reina y domina durante todo el disco. Y la carisma, por supuesto. Hay pocos artistas tan idiosincráticos como Iggy.

Es un Iggy Pop insólito, eso es cierto, y que desmiente toda su trayectoria hasta entonces y buena parte de la que vendría después. No es frecuente verle trastear con sintetizadores, efectos electrónicos y ritmos tan cadenciosos, pero para mí ahí radica parte de la gracia de “The Idiot”. Otra de mis debilidades es ver a los artistas fuera de su zona de confort, aventurando la linealidad de su carrera en pos de un giro y escucharles cosas que, a priori, no casan mucho con ellos. Viva la heterodoxia. Por cierto, que la carrera hasta entonces de Iggy es tan reseñable como influyente. Es casi unánime que dentro del árbol genealógico del punk hay un lugar de prestigio para los Stooges, con su furia primitiva y subversiva. Con ellos Iggy Pop comenzó a labrarse la bien merecida fama de frontman carismático y transgresor. Sus actuaciones eran una mezcla de lascivia malévola y rabia autodestructiva; en sus conciertos de hecho solía auto mutilarse. También hay que hacer notar su disco “Kill City” (1975) con James Williamson.

Una cosa que me gusta de este debut de Iggy es la sensación de decadencia que transmite, de oscuridad robótica y agónica al mismo tiempo. Bandas como Joy Division y otros compañeros de generación debieron de tener aquí una notable influencia; de hecho se supone que es el disco que estaba escuchando Ian Curtis cuando se ahorcó. Mitologías necrófilas aparte, “The Idiot”, me parece un disco esencial dentro de su época y aún atractivo de escuchar hoy en día. Justo cuarenta años después. Por cierto, antes de pasar al análisis, recomendaría no hacer excesivo caso de la frase con que se promocionó el disco en su momento: “una mezcla entre Kraftwerk y James Brown”. No estoy seguro que los devotos del Padrino del Soul vayan a encontrar mucho rastro de esa influencia (si acaso “Sister midnight se acercaría levemente), quizá los de Kraftwerk alguna más. Por cierto, el nombre del disco proviene de la novela homónima de Dostoievski. En cualquier caso, disfruten.

ANÁLISIS DEL DISCO.
1. “Sister Midnight”: El comienzo sienta algunas bases que luego encontraremos dispersas por todo el disco. De momento “Sister Midnight” es una especie de funk robótico, oscuro y más bien mutante. Todo parece estar hecho a ritmo de metrónomo, todo parece medido y mecánico, pero la voz de Iggy, aunque impasible, tiene esa pasión cavernosa que en él es tan natural. La definición que trataba de aunar a Kraftwerk y a James Brown podría tener aquí cierto sentido. No falta tampoco cierto tono de gamberrismo, de bohemia berlinesa. La fusión de la frialdad germánica con la energía del rock y del funk nos deja un tema muy interesante como inicio.

2. “Nightclubbing”: Y ahora pasamos a la decadencia absoluta, a la parte oscura del exceso. El comienzo, con ese ritmo palpitante que casi emula a un corazón, nos va introduciendo en un clima distorsionado, enrarecido, disonante. Mención aparte merece el momento en que entran las guitarras de Phil Palmer, raspando, aguijoneando. Excelente y visceral canción que además es un clásico de Iggy, no en vano su influencia en otras bandas ha sido mucha: The Human League hicieron una versión en un EP algo anterior a su disco “Travelogue” (1980) y las intro de las canciones “Force of nature” de Oasis y “Closer” de Nine Inch Nails están basadas en el ritmo “cardiaco” que señalábamos antes. No me extraña que fuese utilizada en la película “Trainspotting” justo para dar la entradilla al momento en que Renton y sus amigos deciden reengancharse a la heroína; la atmósfera drogota casa muy bien con “Nightclubbing”.

3. “Funtime”: Una canción que aunque sigue siendo robótica es mucho más directa que las anteriores y gustará a los seguidores más afines del Iggy roquero. Visceral y sin concesiones, supone un punto energizante dentro de “The Idiot”; incluso hay algo de espíritu punk. Puede verse como un modelo, más punzante, de algunas canciones aún por venir de David Bowie, como por ejemplo “The beauty and the beast” o “Joe the lion” del disco “Heroes” (1978). De hecho los coros de Bowie están muy presentes en la canción. Yo diría que el ensalzamiento del desparrame, que en principio supone “Funtime” (“todos a bordo para la diversión”), tiene cierto matiz irónico.

4. “Baby”: Tiene un aire cabaretero y crápula construido inverosímilmente a base de teclados y alguna distorsión eléctrica. Quizá pueda recordar a alguna canción de The Doors como “People are strange” pero alumbrada por el por el espíritu germánico en su vertiente más gélida. No deja de ser un momento de reposo después de la intensidad de las dos primeras canciones y del gancho al mentón que supone “Funtime”. La letra tiene algo de inquietud bohemia. Cómo se lo debieron pasar Bowie e Iggy en Berlín.
5. “China girl”: Canción conocida, sobre todo, por la versión de David Bowie en su “Let’s Dance” (1983) y que prácticamente ha eclipsado a la original. Mientras que la de Bowie era un pop-funk de factura inmaculada (cortesía del productor Neil Rodgers), la de Iggy es mucho más áspera, intrincada y excéntrica. También es más derrotista y torturada, se nota que es una canción de deseo, de pasión sofocante. Mucho ojo a los toques de guitarra de Carlos Alomar y Phil Palmer y a algunos quiebros de voz de Iggy. La “China girl” del título parece ser en realidad una mujer vietnamita de la cual se encaprichó Iggy.

6. “Dum dum boys”: Esta canción es quizá lo más parecido al rock clásico que tenemos en “The Idiot” y su mayor aliciente es el omnipresente riff de guitarra, no exento de distorsiones que lo hacen casi un poco narcótico. La indomable voz de Iggy Pop alcanza también uno de sus puntos álgidos del disco, poseyendo incluso alguna virtud evocadora. No en vano es una canción que mira hacia atrás, hacia los años de The Stooges; en la parte hablada del inicio se hace un repaso de los antiguos componentes de la banda. No está mal, pero los más de siete minutos son excesivos.

7. “Tiny girls”: Si la canción anterior era el momento para el rock, éste es el momento para la elegancia. Canción pausada y sensual perfilada por un sofisticado saxofón de reminiscencias muy “bowieanas”. Casi es un verso suelto dentro del disco, pero no desagrada en absoluto, Iggy casi parece un crooner algo bronco y arriscado.

8. “Mass production”: Y para finalizar nos encontramos con el momento más experimental del disco, fuertemente influenciado por el krautrock. El ritmo es completamente mecanicista y frío, pero a la vez misterioso, sugerente. Diferentes efectos electrónicos acompañan al persistente riff de guitarra mientras, por acumulación, la canción se adensa y se va haciendo más decadente. Iggy siempre dijo que las factorías e industrias de Detroit, de algún modo, habían tenido efecto sobre su música; y quizá está canción sea el epítome de esa influencia. Podríamos hablar casi de una música “proto-industrial”. Buen y desasosegante final.

RESULTADO, CONCLUSIONES Y REFLEXIONES.
Quizá se quede, “The Idiot”, un poco en medio de varios estilos, pero este terreno mixto entre la electrónica setentera y el brío rock áspero y directo, da lugar a un disco original, misterioso y decadente. Tiene el encanto berlinés de la trilogía de Bowie aunque prescindiendo de los instrumentales (por cierto magníficos) que suelen copar la segunda parte del disco. A día de hoy, “The Idiot”, sigue sonando moderno y atrevido, tiene el regusto de la osadía artística y la fascinación de una época. Es el debut de Iggy Pop en solitario y probablemente uno de sus discos que mejor ha resistido el paso del tiempo. 1977 iba a ser un año bastante proactivo para Iggy Pop, apenas unos meses después editará “Lust For Life”, sin duda otro disco clásico, pero esta vez más dominado por el rock y alejándose del vanguardismo. Sus canciones “The passenger” y “Lust for life” están entre las más celebrada de su catálogo; no era cuestión de que, en el año dorado del punk, los Ramones o los Sex Pistols se le subieran a las barbas.

La carrera posterior de Iggy Pop es muy larga para glosarla aquí, nunca ha sido un artista que ha dimitido. Durante los ochenta consiguió un éxito apreciable con “Blah, Blah, Blah” (1986) o “Instinct” (1988) y en los 90 discos como “Brick By Brick” (1990) y “American Caesar” (1993) fueron recibidos con agrado. Últimamente lo mismo ha vuelto con los Stooges, flirteado con la canción francesa con “Après” (2012) o retornado incluso a sus vestigios berlineses mediante “Post Pop Depression” (2016), con la ayuda del cantante de Queens Of The Stone Age y el batería de los Arctic Monkeys.

Lo que está claro es que a los setenta años, siendo una leyenda, y habiéndotelas visto con todo tipo de situaciones, Iggy se ha ganado el sacrosanto derecho de hacer lo que le dé la gana; como si quiere hacer rancheras mezcladas con pasodobles. Padrino del punk (y de otras cosas) y origen e inspiración de un sinnúmero de bandas, aun con sus defectos es uno de los artistas que consiguen que la música popular vaya avanzando. Y qué quieren que les diga, me lo imagino creando música con Bowie en su periodo alemán y cada vez siento más interés por aquellos tiempos. Ya lo decían Kraftwerk en “Trans-Europe Express” (1977): “From station to station, back to Dusseldorf City, meet Iggy Pop and David Bowie”.

Texto: Mariano González.
Leer más...