sábado, 16 de octubre de 2010

Concierto Loquillo. Leganés (11-10-2010)

Este pasado lunes saldé una cuenta pendiente que tenía en mi vida musical, que no era otra que la de asistir a un concierto de Loquillo. Ya les mencioné al revisar el disco “¿Dónde Estabas Tú En El 77?” que esta deuda se inició allá por la primera mitad del año 2000, cuando no sé por qué motivo no acudí a un concierto gratuito del Loco, en aquellos días aún secundado por Los Trogloditas, para la semana de la juventud de Torrejón de Ardoz de aquel año.

También sumaron en el “debe” que se me pasara un concierto de las fiestas de La Elipa en el año 2004 y más recientemente, este pasado mes de junio, otro concierto en las fiestas de Aluche. Resulta que hace unos 10 días me enteré que había un concierto de Loquillo en Las Rozas; ya teníamos todo montado para acudir el día en cuestión al evento (16 de octubre, es decir hoy), pero al entrar en la web oficial de Loquillo y ver que el show era de pago, la cosa reculó porque al coste de gasolina había que sumar el de la entrada (pensábamos que era gratuito); como diría el gran Víctor Aparicio de Los Coyotes en “Aquí estoy de nuevo”, “están los tiempos como para perder dinero”… Caída de cojones al suelo y bajón consecuente. Sin embargo a las pocas horas, por otra vertiente, me enteré que en la víspera del día festivo del 12 de octubre, Loquillo daría un concierto en las fiestas de Leganés. Este show sí que era gratuito, pero curiosamente no aparecía en la página oficial de Loquillo, por lo que no me enteré cuando indagué para lo del otro concierto de Las Rozas.Ésta era la mía. Ahora sí que Loquillo no se me escapaba (sin necesidad de pagar entrada, que este otoño me he gastado un buen montante en conciertos) y solamente las inclemencias meteorológicas me privarían del evento. Tras un fin de semana muy lluvioso, en esta especie de lunes-viernes, por aquello de que el martes era festivo, el día no se presentaba excesivamente inhóspito y parece ser que el tiempo nos respetaría. Tras un buen rato de tránsito de transporte público, atravesándome gran parte de Madrid ciudad y la Comunidad de Madrid en metro y autobús, llegamos al recinto unos 10 minutos antes de la hora fijada, las 22.00h. Nos costó dar con el lugar exacto dentro del recinto ferial sito en el barrio de San Nicasio de Leganés, pero por fortuna llegamos a tiempo y nos dispusimos en una 6ª fila, estando un poco escorados a la izquierda del escenario. Aquí no hubiera importado 1ª fila, ya que en los conciertos gratuitos normalmente no hay problemas con el asunto de las fotos. De hecho, las que realicé no es que quedaran muy allá; aún así, espero que les gusten.Bueno, pues a la hora de analizar lo vivido durante hora y media de la mano del sr. José María Sanz Beltrán, Loquillo para los amigos, tenemos que diferenciar claramente 2 aspectos a comentar. Por un lado la actitud y disposición de Loquillo, y por otro el set list que Loco eligió para la noche. Paso a explicarles cada uno de ellos para que ustedes saquen sus propias conclusiones y luego, al final del artículo, yo también les dejaré las mías finales.En el primer apartado, a Loquillo no se le puede sacar ni un pequeño reproche de su actitud y entrega en las tablas durante el rato que duró su actuación. Sus dinámicas poses (arriba de este párrafo, un ejemplo), su chulería, su gracejo, su enorme carisma y, sobre todo, su “Rock & roll actitud” (como reza el título de una de sus canciones) fueron irrefutables. Loquillo demuestra a sus casi 5 décadas de vida que está en plena forma y que aún es capaz de dar saltos y patadas al aire imposibles, marcarse muy buenos bailes y sobre todo encandilar a sus seguidores con esos gestos, muecas y poses llenas de esa actitud macarra tan carismática que siempre le han caracterizado. Personalmente fue un deleite poder ver a Loquillo desplegar todo su potencial comunicativo en un escenario. En este aspecto, chapeau para el Loco.Lo moderadamente criticable viene en lo referido al listado de canciones que Loquillo seleccionó para el concierto. El comienzo demoledor, tras la intro que se marcaron los músicos, destacando un fuerte duelo de guitarras entre el maestro Jaime Stinus e Igor Paskual, de la mano de “Las calles de Madrid”, no me hacía pensar en los derroteros por los que transitaría el espectáculo durante los 90 minutos que se dispusieron en escena. Y es que, desde mi humilde y criticable punto de vista, creo que Loquillo quizás abusa en demasía de demasiadas canciones de los discos de los años 2000. ¡Ojo!, no es que un servidor opine que estos discos sean malas entregas, ni mucho menos. Lo que estoy apuntando es que para un concierto que venga a repasar 30 años de gloriosa trayectoria, y con una historia plagada de éxitos arrolladores en los 80 y también en los 90, me parece que Loquillo no tiene a bien organizar un concierto que ponga patas arriba cualquier ciudad que se precie. Quizás Loquillo, consciente de lo que eso supondría, no quiere abusar y por eso contemporiza de esta forma el repertorio, o simplemente es que él se encuentra más a gusto tocando sus últimas composiciones en lugar de cosas como “Chanel, cocaína y Don Perignon” o en el otro extremo de ánimo “Avenida de la luz”.De esta forma, el concierto hasta que enfiló el tramo final, dispuso de ciertas dosis de clásicos, como puntualmente cuando apareció por ejemplo “Feo, fuerte y formal” (y tampoco es que se trate de uno de sus éxitos más antiguos, ya que pertenece a la década de los años 2000), “El hombre de negro” (aunque ha sido revisada junto a buenos amigos de Loquillo hace unos pocos meses), la cuál coreé a grito pelado, o “El rompeolas”. Durante la parte troncal del concierto, Loquillo nos ofreció piezas como “Rock & roll actitud”, “Arte y ensayo”, “Cruzando el paraíso”, “Rock suave” o “Las chicas del Roxy”. De los temas más recientes de Loquillo me quedé personalmente con la solemne y abrumadora interpretación de “Línea clara” y de la excelente “Memoria de jóvenes airados”, que dejó a todo el mundo tieso como una vela y con la boca abierta, viendo como el Loco la interpretaba con una arrolladora fuerza.Quizás Loquillo, en lo que son los primeros 45 minutos de concierto, debería disponer alguna otra pieza de los clásicos, aunque no del primer nivel de popularidad. ¿Qué se yo?, pues por ejemplo marcarse un “Los ojos vendados”, que también vendría bien para desmarcarse del rock más puro y contundente y poder invitarnos a los espectadores a vivir en el directo las otras facetas que de forma tan excelsa ha sabido manejar Loquillo a lo largo de su trayectoria. O, ¿por qué no un country ligero y delicioso como es “La vida que yo veo” de su primer disco junto a Gabriel Sopeña? El rock and roll está bien y me gusta, y a Loquillo le queda mejor este estilo musical si cabe que sus trajes y americanas negras, pero ha demostrado a lo largo de su discografía ser un maestro en otros campos y también gustaríamos de verle en esas tesituras en sus conciertos. Quizás si el Loco lee esto, se pare a pensar y medite realizar alguna modificación. O quizás diga: “menudo soplapollas el tipo este y su blog”, que tampoco sería extraño.Tras comentar lo reprochable en lo que al set list se refiere, reparemos en las bondades que Loquillo tuvo a bien regalarnos el lunes por la noche. De forma acertadísima, ha tenido a bien recuperar del olvido el trallazo de rock que supone “La mataré”. Durante mucho tiempo Loquillo estuvo sin tocar este auténtico temazo, por lo controvertido de su letra. Parece ser que Loquillo ha terminado de convencerse de que mejor no hacer caso a las críticas vacías y no apartar para sus conciertos a esta canción, que es de los ejemplos de mayor intensidad que el artista puede disponer de su repertorio en escena. Sonó arrolladora, brutal, intensa y llena de sentimiento. El público no escatimó a la hora de hacer esos coros que incluye la pieza entre estrofa y estrofa, creando entre las cuerdas de Stinus, Paskual y el resto de instrumentos de los músicos que acompañaban a Loquillo un clímax increíble. Para mi gusto fue el gran momento de la noche.Por cierto, gracias a la colaboración de un buen amigo, que también acudió al concierto, y que es experto en asuntos de youtube, él se ha encargado de subir uno de los videos que realicé con mi cámara de fotos a dicho portal. De esta manera, y por primera vez en el blog, les dejo un video con mi sello personal. El sonido no es muy allá (mi cámara de fotos no es que sea en ese aspecto un dechado de virtudes), pero la imagen no me quedó mal del todo. De esta forma, consigo acercarles un poco más si cabe la experiencia, yendo más allá de mis palabras y las fotografías que realizo, que por cierto ya tienen repercusión en la red, pues la gente las coge prestadas para sus artículos de los conciertos en sus blogs; tienen libertad al respecto, faltaría más. Bueno, lo dicho, aquí abajo les dejo el video que recoge de la mejor manera posible “La mataré”. Gracias Jose.

Otros puntos álgidos vinieron de la mano de “El ritmo del garaje”, canción que pensaba que no haría acto de presencia, la ya citada “El rompeolas”, y sobre todo, del mismo disco de la citada, aquel estupendo “Morir En Primavera”, “Todo el mundo ama a Isabel”. Loquillo en esta última pieza mostró la mayor contundencia, desgarro y arrojo al micrófono de toda la noche, cantando cada uno de los versos de esta pieza con una entrega sin posibilidad de discusión. La guitarra de Igor Paskual para nada desmereció a los brutales acordes de los solos que incluye esta clásica composición del repertorio de Loquillo.Tras 90 minutos de actuación y con la rúbrica final de la mano de “Rock and roll star”, sin lugar a dudas otro gran momento de la noche y coreado de forma unánime por el público, se llegó al inesperado fin del concierto. Digo lo de “inesperado” porque ninguno de los asistentes se creía que ahí había llegado el final del espectáculo sin que el “Cadillac solitario” hiciera acto de presencia, para que todos termináramos de emocionarnos, y más aún cuando Loquillo había conseguido ponernos a punto de caramelo con las últimas canciones que tocó, en esta ocasión sí más cercanas a su época más clásica. De hecho, la gente se resistía a irse y pasaron 5 minutos hasta que la gente asimiló que en efecto aquello había tocado a su fin. Sumado a lo explicado del set list antes, esto tampoco fue un buen detalle. Prescindir de este tema tan reconocido, hizo que Loquillo se ganara bastantes silbidos, los cuáles probablemente no escuchó al ya estar en su camerino, y el hecho en sí, por ejemplo generó un cabreo monumental a uno de mis amigos que asistió al concierto (el mismo que se ha encargado de subir el video de “La mataré” en youtube). Haciendo un juego facilón de palabras podríamos titular la crónica con algo del estilo de “Loquillo dejó aparcado el Cadillac en casa”. Bromas aparte, me quedo con esta cuenta pendiente para el siguiente concierto de Loquillo que vea, ya que supongo que algún añadido más habrá al que viví el pasado lunes.Finalizando con la presente crónica, afirmo desde estas últimas líneas que el concierto que Loquillo ofreció el pasado día 11 de octubre de 2010 en Leganés fue un buen espectáculo. Ya he mencionado los aspectos mejorables en lo que al repertorio a ofrecer se refiere. Quizás algo más de riesgo y de nostalgia vendrían bien.Pero aún con todo, Loquillo con su buen hacer sobre las tablas es capaz de dejarte satisfecho incluso aunque no hubiera tocado “La mataré” y “Rock and roll star”. Sus movimientos en el escenario, y sobre todo esa sonrisa pícara y de complicidad que muestra con su público, hacen gran parte dentro de la empatía y carisma que emana en sus conciertos. Fue una grata experiencia que a buen seguro repetiré. Da gusto ver que un artista, tras tanto tiempo en la pomada, siga manteniéndose a tan buen nivel. Mención especial merecen también los músicos de Loquillo en esta gira, destacando sobremanera Igor Paskual y el experimentado Jaime Stinus. Ambos son capaces de conformar una máquina sonora perfectamente ajustada a las necesidades de Loquillo y las canciones que ofrece. Continuaré siguiéndote la pista Loco, tenlo por seguro.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Loquillo abandono el escenario al comprobar que las dos etapas de sonido habían saltado por los aires, todo el sistema de monitoraje quedo inutilizado,
No era su equipo, la organización del evento fue la encargada de la contratación,
Loquillo lamenta lo sucedido mas que nadie y desea añadir que el ayuntamiento de Leganes en todo Momento trato al artista y a su banda con todo el respeto,
Tanto lo sucedido encima del escenario como lo que luego sucedió a la salida le hicieron manifestar a nuestro cantante favorito que había sido, un día de perros....

Lo pasada despues del concierto: A la salida del concierto de Loquillo en Leganés, el coche que conducía José Lapuente Manager de Loquillo fue abordado por un grupo de delincuentes que intentaron agredir a los ocupantes del coche. En dicho coche se encontraban Oscar Aibar (director de El gran Vázquez), Sigfrid Monleón (director de El cónsul de Sodoma) y Loquillo.

Después de un forcejeo en la calle y gracias a la astucia de José Lapuente, pudieron continuar su viaje.

Loquillo ha presentado las denuncias pertinentes ya que tuvo el buen hacer durante una parte del altercado, de grabar a los agresores con su móvil.

Abacab dijo...

Anónimo, alucino al leer tu información sobre lo sucedido después del concierto. Los citados actos vandálicos son verdaderamente lamentables. Loquillo no se merece eso, y más tras un show tan correcto como el que nos ofreció.

En tanto a lo de que saltasen las etapas de sonido y el fallo del sistema de monitoraje, ya me hace entender por qué motivo nos quedamos sin el "Cadillac solitario".

Hay que estar tranquilos, ya que podremos ver al Loco en muchas ocasiones después de este show. Para aquel que lo deseé, esta noche mismamente en Las Rozas.

Valoro mucho tus explicaciones al respecto. Gracias por escribir.

José GDF dijo...

Yo tuve la ocasión de ver a Loquillo hace unos años en Valencia y por motivos que no vienen al caso ahora tuve que abandonar el escenario donde lo podía haber visto sólo una o dos horas después de irme.

Quien sí tuvo ocasión de verlo e incluso hasta de hablar un poco con él fue mi cuñado y los miembros de su grupo, ahora desaparecido. Tocaban en el mismo festival, del que he hecho mención en el párrafo anterior, de teloneros suyos y pudieron hablar cara a cara con él y su banda.

Me has traído recuerdos de años un poco más recientes con el vídeo de "La Mataré". Era una de las versiones que hicimos en aquel grupo que desapareció casi tan rápido como lo formamos.

Lamentables los acontecimientos que cuenta el anónimo. Tal vez sí estaba el Cadillac Solitario en el set list después de todo, y quiso y no pudo.

Un cordial saludo ;)

jairo F.Quindós dijo...

No vine aqui para hacer amigos pero sabes que siempre podras contar conmigo...en fin Abacab que envidia, loquillo es uno de mis favoritos siempre me ha impactado su semblante, la verdad que esos 90 minutos seguro que los recordaras con buen tino, mi colaboración espero que no pase de hoy y mandarte mi disco de Siniestro que parece que estoy elaborando el escorial, pero en fin esta semana lo tendras, saludos desde mis mundos

Wendro dijo...

Bueno siempre puedes venir al que hace en noviembre en la sala Riviera en Madrid...

Abacab dijo...

JoséGDF, me hace mucha ilusión ver tu comentario. Una lástima que aquel día te perdieras al loco, pues no tiene desperdicio en directo. Por otro lado, me gustaría poder escuchar la versión que os marcabais de "La mataré".

Jairo, en efecto guardo un buen recuerdo de este concierto. Loquillo estuvo realmente bien.

Wendro, tienes toda la razón del mundo. Miraré mi bolsillo a ver cómo anda con las sobras del emolumento, como diría Carlos Goñi.

A los 3, gracias por escribir.

el gato kilo dijo...

Que grande, esta es una de las cosas que me quedan pendientes, ir a un concierto del loco, lo que comentas de que suele tocar muchos temas recientes es cierto pero es que a loquillo nunca le ha gustado mucho eso de la nostalgia y que quieres que te diga, a mi me encanta en especial "feo, fuerte y formal" es una cancion muy simple pero que funciona muy bien, ademas la ponian de sintonia para promocionar "los soprano" en la fox y de ahi que empezo a gustarme, fijate que chorrada!
Ya se que la mayoria de la gente prefiere el cadillac o el camion (cancion ironica donde las haya) antes que las canciones recientes pero yo pienso que un artista debe ser fiel a si mismo, hacer alguna concesion si pero no convertirse en la orquesta del pueblo que canta todos los hits, bueno a ver si pronto consigo verle.
un abrazo

Abacab dijo...

El gato kilo, la verdad es que en parte tienes razón. Si se dedicara a tocar todos sus hits es verdad que daría la impresión de ser un poco orquesta anacrónica.

Echa un ojo en su página web y ficha el siguiente concierto que puedas. Yo también he tardado mucho en verle en directo y la verdad es que merece la pena.

Siempre me hace mucha ilusión leer tus comentarios. Gracias por escribir.