sábado, 4 de junio de 2011

The Human League - Credo (2011)

Seguramente recordarán aquel post de unas semanas atrás del concierto que The Human League ofrecieron en Madrid. Bueno, pues ese concierto tuvo lugar dentro de la gira de presentación del nuevo disco del grupo, tras una década de silencio musical en lo que a lanzamiento de nuevo material se refiere. El final de esa falta de novedades ha llegado de la mano de “Credo”, una respetable colección de canciones que será objeto de revisión en el post de esta semana.

También he de confesar que el que ha sido el nuevo trabajo de La Liga Humana en 10 años me viene que ni pintado para así dar tratamiento a un disco de este año 2011 y de paso analizar la actualidad. Algunos dirán que llamar actualidad a The Human League es un sacrilegio, pero el caso es que Phil Oakey y sus muchachas, le pese a quien le pese, están de regreso. Cierto es que el grupo jamás se marchó y en los últimos años han estado de cuando en cuando de gira, tomando parte incluso del cartel de algún FIB que yo recuerde. Aparte del artículo sobre su concierto en Madrid, The Human League ya pasaron en diciembre de 2009 por el blog con aquella revisión que hice sobre su disco “Crash” de 1986.

Ha pasado mucho tiempo desde “Secrets” de 2001, un disco que pasó de puntillas en su día y que no tuvo la repercusión y éxito que supuso a mitad de los noventa el previo “Octopus”. Da casi vértigo contemplar la trayectoria de Oakey y los suyos en estos momentos. Si echamos la vista atrás, comprobamos que han pasado ya 3 décadas de “Dare!” y aquel ya mítico “Don’t you want me”, que es la canción por la que el gran público recuerda a esta formación.

Ya durante la 2ª mitad del 2010 se rumoreaba que habría nuevo lanzamiento de la Human League y hasta se sabía el título del álbum, el cual sería “Credo”. El título no es más que una especie de homenaje del grupo hacia sus seguidores, que nunca han dejado de creer en el grupo durante tantos años, según palabras del propio Phil Oakey. Lo que a la larga ha terminado siendo la columna vertebral reconocible de The Human League, es decir, Phil Oakey, Susan Ann Sulley y Joanne Catherall, sigue inmutable a día de hoy y se mantiene en esta nueva entrega. Creo que es un digno regreso de The Human League, y hay que apuntar que no suena pasado de moda, sino que el grupo se mueve con una cierta dignidad en las tendencias dance actuales. Comprobémoslo.

Lo que no se puede negar es que el trabajo empieza sin escatimar en esfuerzos, ya que en el 1er. y 2º lugar del track list se disponen los 2 primeros singles que se han extraído de la obra hasta el momento. Primero nos damos de frente con “Never let me go”, un tema que destaca sobre todo porque la presencia vocal de Oakey se reduce principalmente a unos coros diciendo “No, no, no” y son Joanne y Susan las que llevan el peso principal de la canción. Se hace uso de loops vocales, de una estructura musical algo compleja en los primeros compases y a la larga, y en la mayor parte de su duración, de una electrónica moderada no demasiado acelerada. Es una canción menos inmediata que “Night people”, pero a la larga agrada mucho más. Y es que “Night people”, single de adelanto de la obra, es un tema de fácil llegada y con un fuerte gancho. Aquí se utiliza una base más rotunda y machacona, pero hay que destacar que hay ciertos cambios de ritmo y silencios muy interesantes. Phil devuelve la normalidad al proceder de The Human League al encargarse él de cantar la letra principal y las chicas de los coros y ciertas frases puntuales. También el efectismo y el ritmo se busca a través de las repeticiones vocales, como sucedía en la anterior “Never let me go”. Creo que no me equivoco al afirmar que “Sky” supone un bajón al situarse en el 3er. lugar. Quizás ello se agrave al encontrarse tras los 2 grandes singles de la obra, pero algunas partes de coros a cargo de las chicas son algo plúmbeas. Por otro lado, el estribillo no está mal y en la melodía se tira de sonidos clásicos techno pop. “Into the night” resulta algo controvertida, sobre todo por esos cambios de ritmo tan marcados y acusados que tiene. A ratos ofrece un sonido hipnótico y se anima algo en el estribillo. Llegamos a “Egomaniac”, 5º corte del disco, que a la vez es el 3er. single y que fue otro de los temas que el grupo incluyó en el concierto que ofreció en Madrid no hace mucho, del cual ya les dejamos crónica. No es manca esta “Egomaniac”; la repetición de la palabra que le concede el título, con efectos de eco en la producción y con una notoria ampulosidad, le da una fuerza interesante, que se complementa con un estribillo notable tanto en sus sonidos sintéticos, como en la mezcla de la repetición del título del tema con el resto de la letra. En resumidas cuentas, “Egomaniac” es otro momento fácilmente disfrutable de la obra, al menos desde mi punto de vista. “Single minded” es casi una confirmación del sonido medio que nos estamos encontrando en “Credo”. Aquí las chicas vuelven a brillar con intensidad en las partes destacables de la pista, pero hay que advertir que esta “Single minded” tampoco es de los momentos más memorables del disco, aunque sin ser necesariamente un sonrojo excesivo.Curiosa y sobre todo intensa es “Electric shock”. Uno de los temas más rotundos, potentes y contundentes de “Credo”, en el que podemos encontrar un fácil paralelismo en ciertas partes con “Night people”, aunque esta pieza es más acelerada y frenética si cabe. En “Electric shock” Oakey y sus muchachas intentan acercarse a las tendencias electrónicas actuales y realmente no les ha quedado del todo mal. Peor resulta en mi opinión “Get together”. En esta pista nos encontramos con un medio tiempo, que precisamente palidece por eso mismo, es decir, no termina de definirse, quedándose en tierra de nadie. Poca emoción y ritmo para un tema claramente de bulto o relleno. Más curiosa resulta “Privilege”, que en cierto modo me recuerda en su oscurantismo y relativa frialdad a los tiempos más antiguos del grupo, aquellos días de los discos “Travelogue” y “Reproduction”; evidentemente, en esta “Privilege” no se llegan a esos extremos, pero sí que atisbo algunos puntos comunes, quizás ahí reside su mayor interés. Acto seguido “Breaking the chains” reporta un modelo de canción techno pop más accesible, con un Phil Oakey relativamente entregado en el estribillo de la misma. Llegamos al cierre proporcionado por “When the stars start to shine”, que para mi gusto personal es un buen tema de colofón. Aquí nos encontramos con unos cambios de ritmo notables y unas partes muy diferenciadas. Algunos momentos instrumentales son realmente válidos y en definitiva estimo que esta composición también aporta un cierto puntito emotivo en su regusto, que nos ayuda a finalizar la escucha con un buen sabor de boca.

A estas alturas no les podemos exigir a The Human League, y por consiguiente a otros grupos compañeros de generación, que nos descubran América musicalmente hablando. Su aportación principal a la historia de la música ya tuvo lugar a comienzos de los 80. Sin embargo lo que sí podemos solicitar a Oakey, Sulley y Catherall es que editen material digno. ¿A qué me refiero? A que el grupo sea capaz de dar forma a un disco solvente que no levante fácilmente las críticas negativas tópicas del estilo “están acabados”.

Personalmente creo que con “Credo” Phil Oakey y su gente han solventado la papeleta. Este disco no es una maravilla al estilo de un “Dare!” o tampoco llega al nivel del orgulloso “Octopus” de mitad de los 90. No obstante, si nos ponemos generosos podríamos considerarlo como uno de los mejores discos de la banda, si no tenemos en cuenta los 2 primeros lps en los que Martyn Ware e Ian Craig Marsh junto a Phil daban forma a un grupo que nada tuvo que ver con lo que vino después tras la marcha de los 2 primeros músicos citados y la entrada de las coristas Joanne Catherall y Susan Ann Sulley.

En “Credo” The Human League incluso se atreven con las corrientes sonoras actuales del dance de forma bastante apañada y también podemos atisbar algún lejano guiño a sonidos más antiguos y de otras épocas de la banda. Partiendo de su sobria y sencilla portada, con el título del disco y el nombre del grupo en grandes letras, “Credo” no divaga en exceso y nos ofrece un resultado musical por lo general directo y que en conjunto se le puede otorgar un notable. Otro gallo cantaría a Depeche Mode si en comparación proporcional o proyectada con el grupo de Phil Oakey consiguieran editar a estas alturas un disco que juegue un papel como el que desempeña este “Credo” dentro de la historia de The Human League. La fe es lo último que se pierde, más o menos eso dijo Robert Smith en uno de los mejores temas de la discografía de The Cure.

Como verán en este post no me he extendido demasiado debido a motivos personales caseros que me llevan trayendo de cráneo durante más de un mes (y lo que aún me queda…). No obstante, uno de mis geniales colaboradores en nuestros coloquios radiofónicos, Alfredo Morales, alias El Gato Kilo, hizo una revisión en su blog sobre el disco, más completa, la cual les recomiendo que lean si quieren ampliar información. Sin embargo, es curioso, ya que el post no lo había leído hasta que he terminado el presente artículo y he podido comprobar que coincidimos en muchas cosas.

Seguimos hablando de techno pop para terminar con el post de esta semana, pero esta vez en tanto a nuestro programa de radio. Esta tarde en la sintonía de RUAH a las 16.00h tendrá lugar un especial de “Discos, música y reflexiones” con un coloquio que versará sobre “The Man-Machine” del grupo Kraftwerk. El programa también se emitirá el miércoles en nuestro horario habitual para todo aquel que le coja un poco de sopetón lo de esta tarde. Será nuestro penúltimo programa de la temporada y en todo caso el último coloquio hasta que después del verano regresemos en nuestra 3ª temporada. Espero que o bien esta tarde en directo o bien el miércoles en diferido puedan estar ahí. Siempre se agradece su presencia, escucha y apoyo.

6 comentarios:

Sequenzer dijo...

Interesante reseña la tuya.

A mí Credo no me ha gustado demasiado porque le pesa una pésima producción (¿quién coño encarga producir este disco a I Monster?) y unas canciones que no son sobresalientes en absoluto.

Dare, Hysteria, Octopus, Reproduction, Secrets e incluso Travelogue son mejores que Credo. Es opinión personal.

José R. González dijo...

Qué buena reseña Víctor, ¡voy a comprármelo ya! Un abrazo

serreina dijo...

Este es de nuevo el caso de un grupo que no sabía que conocía su trabajo, hasta que he puesto su nombre en el Spotify, y me ha salido Dont you want me. Ahora queda, escuchar Credo, voy a ello.

Saludos

el gato kilo dijo...

Pues al final como me decias hemos coincidido en muchisimas cosas en nuestras respectivas criticas.

A mi me parece un buen disco, creo que la vuelta de Human League y la de OMD tienen algo en comun: han sacado discos muy dignos cada uno en su estilo pero que esta claro que no se pueden alinear con lo mejor del grupo pero eso no tiene que ser necesariamente malo, estamos hablando de grupos que tienen en su haber obras de una influencia incalculable en el mundo de la musica electronica. Yo me conformo con que hagan buenos discos que no den verguenza ajena porque lo peor que le puede pasar a un grupo de estos es que saque algo y que pienses que hubiese sido mejor que se hubiesen estado quietecitos y viviendo de las rentas.

En el caso de "credo", un disco que incluye temas como "night people", "never let me go", "sky", "egomaniac" y "electric shock" ya es por narices mejor que cosas como "hysteria", "crash" o "romantic" que no habia por donde cogerlas, todavia no se si me gusta mas que "secrets" porque aun es pronto aunque tengo claro que esta por debajo de los discos de su epoca dorada 78-83 y por supuesto de "octopus", pero tampoco le vamos a pedir a un cincuenton como oakey que a estas alturas de la pelicula lance un disco que revolucione el mundo de la musica, para eso estan o deberian de estar los jovencitos!

Un abrazo

Chuso dijo...

Qué grandes, Human League, de un Sheffield pre-Pulp. Tienen una serie de canciones que solemos poner cuando nos reunimos los amiguetes, entre ellas The lebanon.

Abacab dijo...

Sequenzer, personalmente me parece un trabajo digno, pero sí que varios de los que mencionas son álbumes superiores.

José, pues espero que te haya merecido la pena la inversión! Un abrazo.

Serreina, "Don't you want me" es que es una canción universal. Espero que "Credo" te guste.

El gato kilo, pues sí que estamos de acuerdo en mucho como ya te mencioné. En lo que no coincidimos, como ya sabes, es en atacar a "Crash" y sobre todo a "Hysteria", al cual considero buen disco en general. Tienes razón por otro lado en que no hay que cargar a Oakey con responsabilidad alguna en aportar novedad en el mundo de la música en la actualidad y que eso correspondería a gente más joven. Otro abrazo para ti.

Chuso, "The Lebanon" es de mis favoritas, con unas guitarras muy agresivas (para lo que son The Human League"). Buena ciudad Sheffield, al menos musicalmente hablando.

A todos, gracias por escribir.