jueves, 13 de octubre de 2011

Concierto From The Jam. Madrid (08-10-2011)

A día de hoy, tiempos en los que debido a la crisis de la industria discográfica y el consecuente drástico bajón de las rentas por royalties es fácil poder ver a grupos míticos de décadas anteriores en directo al haberse reunido tras muchos años de separación y no querer saber nada unos componentes de los otros, sigue habiendo un número de bandas a las que seguirá siendo complicado ver en acción. Algunos ejemplos que me tocan de cerca son The Smiths, con unos irreconciliables Marr y Morrissey a la cabeza y por otro lado The Jam.

De esta forma, la única manera de poder ver algo parecido a lo que era la última de las bandas citadas, el trío de Woking liderado por Paul Weller, es la fórmula From The Jam, en la que con Bruce Foxton al frente se lleva a escena el tremendo potencial de la discografía de esta mítica formación mod de finales de los 70 y primeros años 80. De hecho, en los primeros pasos de esta recomposición o readaptación, también estaba en el ajo Rick Buckler, lo que sucede es que el batería original de The Jam a día de hoy ya no forma parte del proyecto y no podemos apreciar su metódica forma de tocar la batería en el escenario.Todavía con Foxton y Buckler unidos en el escenario, From The Jam visitaron Madrid hace casi 4 años, actuando en la sala Joy Eslava. Aquella ocasión me la perdí porque coincidía con aquel accidentado concierto (personalmente hablando; los seguidores de antaño del blog ya saben a qué me refiero) de Interpol en la sala La Riviera. Si llego a saber lo que me esperaba en La Riviera y más sabiendo que el concierto de Interpol en Vistalegre de noviembre de 2010 sería sustancialmente mejor, hubiera declinado ir a ver a Banks y cia. y me hubiera ido a ver a From The Jam; lo que pasa es que de aquel concierto me enteré a aro pasado cuando acudí a la misma Joy a ver a Editors una semana más tarde.

El pasado sábado acudimos prontito a la puerta de la sala Rockitchen, nada más terminar el programa de radio en directo especial que dedicamos a “Crime Of The Century” y Supertramp. Mi amigo y colaborador en nuestro programa de radio Mariano González y yo llegamos cuando en la puerta se encontraban varios de los componentes de la banda telonera. Durante el rato de espera hasta la apertura de puertas pudimos escuchar la prueba de sonido de From The Jam desde fuera y pudimos apreciar el sonido de “News of the world”. A los pocos minutos, el trío que forma From The Jam, con Bruce Foxton al frente, salieron por la puerta principal para meterse en una furgoneta e irse supongo a tomar algo antes del concierto; lo reconozco, estuve lento y no me dio tiempo a acercarme a saludar a Bruce y de paso intercambiar unas palabras con él y sacarme alguna foto de recuerdo. ¿Qué le vamos a hacer?Actualmente ya no está Buckler, y el sustituto es Mark Brzezicki, que ha sido batería de Ultravox (con permiso del sr. Warren Cann) y Russell Hastings tiene el papelón de hacer de Paul Weller a las voces y guitarra. Como teloneros se presentaron Sexplosion, que no Sex Explosion (por lo visto hubo una confusión con el nombre del grupo en la cartelería y publicidad del evento, según palabras de sus propios componentes). Esta formación se caracteriza con un heavy en el sentido más puro y clásico. Las influencias de Guns’n’Roses son evidentes no solo en la camiseta que llevaba el vocalista de la formación, sino también en sus voces y en las melodías tan cañeras con las que se defendieron ante una sala casi vacía, ya que la gente fue perezosa para llegar a la Rockitchen, consiguiendo la sensación de lleno prácticamente al inicio de la actuación de From The Jam. Sexplosion estuvieron contundentes, pisando con firmeza el escenario con esas tremendas botas de cowboy, muy al estilo rockero y heavy, que llevaban puestas. Quizás no tendrían mucho que ver con la banda a la que teloneaban, ya que la intensidad que ambas bandas ofrecen tiene poco que ver, pero se mostraron dignos y correctos en todo momento. Arriba del presente párrafo, una imagen de Sexplosion en directo.Puntualmente a las 21.30h llegaban al escenario el trío encargado de devolver a la vida la esencia de The Jam, con Bruce Foxton como primer espada. El comienzo no escatimó en energía, ya que uno de los temas bandera del “Setting Sons” de 1979 como es la enérgica “Eton rifles” es la que apropiadamente abrió fuego, metiendo a la gente de lleno en el concierto. Acto seguido se presentaría uno de los temas que anhelaba escuchar, que no es otro que la maravillosa canción “To be someone” de “All Mod Cons”. Otra gran etapa del show, al menos para mi foro interno, fue la que poco antes de parar para luego salir al bis, el grupo encadenó las rítmicas y fabulosas “Strange town” y “When you’re young”, 2 de mis temas favoritos de siempre de The Jam. Abajo un primer plano de Foxton haciendo coros a la par que tocaba su bajo.Muchas de las sorpresas del set list del concierto vinieron de la mano de ciertos temas de “All Mod Cons”. Fue muy agradable poder escuchar temas como “Little boy soldiers”, que sonó igualmente en los primeros compases de la actuación y más tarde ejemplos acertadísimos como “Thick as thieves”. Impagable fue también que se seleccionara la rareza sombría y por lo general calmada de “The butterfly collector”, que se mostró quizás como la mayor sorpresa del listado de temas que From The Jam escogieron para deleitarnos el pasado sábado 8 de octubre. La siguiente foto muestra a un enérgico Russell Hastings con el batería Mark de fondo.No obstante, dentro del set list hubo momentos para otras composiciones ajenas a The Jam, como el tema “Window shopping”. Los mejores momentos vinieron en el tramo final, cuando el grupo afrontó el bis descargando clásico tras clásico. Llegaba el turno de trallazos como “In the city”, “Going underground” o “Town called malice”, que podría definitivamente el punto y final a hora y cuarto de intenso sentir mod y el revivir de la esencia de The Jam más fiel que se puede conseguir a día de hoy. La única baja notable, que curiosamente figuraba en el set list, pero que luego se olvidarían de tocar, fue “Start!”; una auténtica lástima ya que en lo que a la línea de bajo se refiere hubiera supuesto el lucimiento personal instrumental de Bruce Foxton de la noche sin ningún tipo de discusión, por mucho que esta línea está sacada del “Taxman” de los Beatles. Realmente, en global resultó sorprendente el escaso material de “Sound Affects” que el grupo dispuso en escena.
Por lo general el sonido fue bueno y correcto. El bajo de Foxton sonó rotundo y contundente casi siempre. No obstante, en un tema, concretamente en “Beat surrender”, la ejecución fue algo irregular y no sonó para nada bien. Igualmente tampoco me dejó buen sabor de boca la versión más cañera de “That’s entertainment”, por mucho que Foxton se esforzara a fondo en los coros que aporta en este tema.De Bruce hay que decir que se mantiene en buen estado, tanto de forma como de apariencia física. Lleva bastante dignos los cincuenta y pico años que ya tiene y no escatimó a la hora de dar alguno de esos saltos suyos tan característicos mientras se afana en sacar el máximo provecho a su bajo. Tuvo sus momentos de protagonismo vocal como es tradición en “News of the world” y en “David Watts” que fue uno de los momentos más celebrados por la audiencia y en consecuencia de los que más jarana y movimiento provocó en el ambiente de cuarenta años de edad para arriba que colmaba la sala. A continuación pueden ver a Bruce y Russel completamente a tope en el mismo micrófono.Hay que reconocer que Russell Hastings tiene toda una papeleta a la hora de ser la voz y la guitarra del proyecto, sobre la que se extiende de forma alargada la figura del “modfather” Paul Weller. Sin embargo, Hastings me convenció mucho, contra todo pronóstico, y en muchos momentos hasta me daba la impresión de tener en frente al mismo Weller, ya que en parte Russel se da un aire de parecido físico a Paul cuando este último afrontaba los últimos compases de The Style Council, véase como ejemplo el look de Weller en la portada del disco “Confessions Of A Pop Group”.Terminando con la crónica del evento hay que reconocer, dejando de lado las consideraciones sobre si no está Weller o si no está Buckler, que el trío formado por Hastings, Brzezicki y Foxton al frente cumplen por lo general un papel más que correcto en el escenario. Salvo un par de canciones que estimé mal ejecutadas, el resto de temas sonaron rotundos, contundentes, con fuerza y dejaron satisfechos a los que se animaron a pasarse por la sala Rockitchen el pasado sábado 8 de octubre; al menos a mi me mereció la pena. ¿Que mejor sería ver a The Jam en su formación original? Por supuesto. ¿Qué mejor sería que en lugar de Brzezicki estuviera aún Buckler en la batería y Foxton se encargara de cantar todas las canciones? También de acuerdo, pero en todo caso, esto es lo que hay, que no es poco. Solamente por el hecho de ver en acción al fenomenal bajista que es Foxton en directo y experimentar una recreación de lo que en su día sería un concierto de The Jam merece la pena, porque, si no se han hecho a la idea váyanse haciendo: The Jam no volverán a reunirse jamás. Lo siento más que nadie, pero así son las cosas. Para terminar, agradecer una vez más a Pablo Camuñas y Mónica Caballero de Promociones Sin Fronteras que nos acreditaran como medio para cubrir el evento.

4 comentarios:

jairo F.Quindós dijo...

Algo bueno tenia que tener la crisis? verdad la vuelta de grandes grupos al panorama musical es un motivo de celebracion

Abacab dijo...

Jairo, pues sí, hay que verle el lado bueno a las cosas siempre y el regreso de ciertas bandas es, como bien dices, motivo de celebración.

Gracias por escribir.

Chuso dijo...

Que grandes eran The Jam, y cuántas cosas ha hecho Paul Weller desde que salió de allí, aunque ahora cuando escucho algunas canciones de su etapa de Style me parecen un poco cojas.

Me hubiera gustado ver a From The Jam, de hecho tengo colgada una postal promocional suya en el pasillo, pero la falta de tiempo hace estragos. Afortunado tú, Abacab.

Abacab dijo...

Chuso, lo hubieras pasado bien en el concierto de From The Jam; lástima que faltara Rick Buckler (lo cual hubiera dado más personalidad mítica al evento). Sin duda. La etapa de Weller con The Style Council, en efecto, tiene de todo.

Como siempre, gracias por escribir.