lunes, 17 de septiembre de 2012

Concierto Ana Torroja. Móstoles (14-09-2012)

A falta de pan, buenas son tortas. Es lo que podemos decir aquellos que, aunque crecimos con ellos, nunca pudimos ver a Mecano por ser demasiado jovencitos en los días en los que este trío histórico de la música pop española estaba en activo y hacían giras. Por ello, el evento más parecido al que hoy en día podemos asistir para quitarnos el hambre, es cualquier concierto que la buena de su vocalista, Ana Torroja, da por la geografía española. Y, haciendo gala de un gran tino para confeccionar el cartel de las actuaciones de sus fiestas de este mes de septiembre de 2012, el ayuntamiento de Móstoles, además de habernos regalado una de las pocas actuaciones de Love Of Lesbian en Madrid de este año, nos preparó un concierto de Ana para el pasado viernes día 14; el sábado actuaba Fangoria, pero para la noche siguiente nosotros teníamos otros planes de los que en un par de días les hablaremos por aquí…
La situación era más benévola que la que tuvimos que sufrir para ver a Love Of Lesbian, cuya actuación nos cogió en miércoles, teniendo que madrugar por motivos laborales al día siguiente. Aunque el sábado también me tocaba madrugar, esta vez los motivos eran de ocio y esparcimiento, con lo que, teniendo en cuenta lo cara que está la gasolina, hice uso de mi bono B2 para llegar y luego volver de tierras mostoleñas. En tren fuimos y tras una breve desorientación a la hora de enfilar desde la estación de Móstoles-El Soto hasta el parque Finca Liana, llegamos al escenario una hora antes de que la actuación diera comienzo.
Nos sorprendimos y mucho de que la gente que estaba frente el escenario antes del concierto era mucha menos que la que 2 días antes estaba a la espera de que los catalanes Love Of Lesbian saltaran a escena. Por ello, nos pudimos situar unas 2 o 3 filas más cerca de lo que lo estuvimos el día que acudimos a ver a Santi Balmes y sus secuaces. Con bastante puntualidad se presentó ante nosotros Ana. Personalmente me tomé este concierto con muchas ganas y tener a unos pocos metros a la que ha sido la vocalista de Mecano me supuso una emoción interna bastante especial.
Abrió fuego con una canción que desconocía, cuyo título es el que también tiene la gira, “Soy”. Una canción muy sentida y emotiva, con unas proyecciones en el telón de fondo que no sé si serían de Ana Torroja de pequeña o algo así. Entramos en calor con “Como sueñan las sirenas”. Ese single de su primer disco “Puntos Cardinales”, que con su toque misterioso fue abriendo camino a los momentos más emblemáticos de la actuación. “Los amantes” fue un tema de “Descanso Dominical” (masivo disco de “Mecano” de 1988), que Ana se encargó de recuperar no hace mucho y poner nuevamente en boca de todos. Por ello, fue buena idea que lo incluyera en el 3er. lugar del orden de canciones a interpretar en su actuación de las fiestas de Móstoles, y ya con este tema el gentío terminó de coger el impulso necesario para disfrutar de ese viaje sonoro en el tiempo que Torroja nos proponía para la noche del pasado viernes.
Realmente solamente hubo 2 ausencias muy notables en el set list, una por el lado de Mecano y otra por el de Torroja en solitario. No sonaron “Hoy no me puedo levantar” ni “Corazones” (aquel dueto acertado que Ana hizo con Bosé en la época de Girados). Por lo demás, la buena de Ana no se olvidó de nada. Ahora podemos entrar en varios apartados. Ya saben que la estructura de estos post que hacemos de los conciertos que vivimos, se dividen en secciones tales como las sorpresas o canciones no esperadas, los momentos más memorables o álgidos del show y tal. Pues empecemos por las sorpresas, que realmente hubo bien pocas. Sorprendió que en esa especie de medley o popurrí que se anotó Ana (ecos de esos horrores que Mecano hacían en sus 2 últimas giras, en lugar de dar media hora más de concierto y tocar las canciones como Dios manda) incluyera a “Sentía” o “Quédate en Madrid”. En ese combo, entraron también “Aire” y “Naturaleza muerta”, 2 canciones más previsibles de sonar en un concierto de Torroja en solitario. Y aparte de eso, poco más.
El resto del setlist se notaba bien pensado, no resultando por tanto demasiado sorpresivo (salvo en el lado negativo la ausencia del “Hoy no me puedo levantar”) y con una carga emocional potente en casi todas las canciones, sobre todo (evidentemente) en las de Mecano. Sorprendió quizás más bien que ciertos pesos pesadísimos (o al menos así los veo yo) como “Mujer contra mujer” o “Cruz de navajas” sonaran relativamente pronto, en lugar de guardárselas para una recta final de corte solemne. En la primera de las citadas, podemos evidenciar uno de los puntos acusables a Ana en lo que es la disposición del espectáculo, que es la no incorporación de un teclista/pianista, y quizás un abuso algo notable de la música programada. Ana, sentada en un blanco sillón (vean la foto de arriba), cantaba como si estuviera en el juego de “Singstar” de Mecano, con la ayuda de la melodía tan elegante de piano grabada y representada en el telón de fondo con las manos tocando las teclas. Cantó muy bien “Mujer contra mujer”, pero lo de la música programada, pues, ¿qué quieren que les diga? Desluce algo o bastante. Juzguen ustedes, en la medida de lo que puedan debido a mi precaria cámara de fotos, viendo el video que grabé y les inserto a continuación.
En el lado de los puntos buenos o mejores instantes de la actuación estuvo la otra canción que he mencionado en el párrafo anterior. Con “Cruz de navajas”, quizás la mejor canción de Mecano para muchos, la exigencia es altísima, no sólo en recrear esa bonita melodía, sino por parte de la que canta para igualar ese registro conseguido para “Entre El Cielo Y El Suelo” de 1986. Ana la clavó, incluso los coros del final llegaron a poner el vello de los brazos de punta a más de uno, entre los que me incluyo. Ya me puedo morir bien a gusto, habiendo tenido a Ana Torroja a poco más de 10 metros de mi cantando en directo esta formidable canción. Les dejo un fragmento de este momento, ya que me quedé sin batería en mitad de la misma. Seguí sacando más fotos con la cámara de uno de los nuestros e hice más videos, pero si el audio de mi cámara es malo, el de la suya ya ni se imaginan...
Otro de los momentos buenos, en esta ocasión en el sector de canciones de Ana Torroja al margen de Mecano, fue esa versión de “Duele el amor” que hizo con su bajista para la ocasión, el cuál se encargó de las partes vocales que en estudio tenía Aleks Syntek. Recordemos que en verano de 2004 fue uno de los momentos de mayor éxito para Ana en la década anterior, al unirse con este músico mexicano para la ocasión. Abajo vemos a Ana con la guitarra en mano.
No obstante, y retornando al grupo de temas recuperados de Mecano, hubo otras versiones que estimo no fueron tan acertadas. Por ejemplo, no me agradó especialmente como sonó “Un año más”, aunque Ana recreó parte de la coreografía mítica de este composición. También sonó algo rara “Hijo de la luna”, la cual abrió los bises con Ana con uno de esos trajes al estilo de los que se enfundaba para interpretar esa canción con Mecano, pero esta vez en tonos blanquecinos. La imagen de abajo representa un instante precisamente de “Hijo de la luna”.
De su trayectoria en solitario, también sonaron bien “Sonrisa”, bastante cañera y guitarrera, “20 mariposas” o “A contratiempo”, esta última ya en los bises. En los propios bises, disfrutamos de la solemnidad de “El 7 de septiembre” y en el tramo final de un vaivén de temas muy movidos, con los que sorprendentemente Ana, tras casi 2 horas de concierto, se movió más que nunca de lado a lado del escenario. En ese sector pudimos escuchar una versión algo manierista y charlestoniana de “Maquillaje” (uno de los nuestros la estaba esperando como agua de mayo y yo en un principio dudaba de su inclusión), una frenética “En tu fiesta me colé” y la apoteosis de “Barco a Venus”, que fue en sí el final de la actuación. Por lo visto en el set list hubo un reparto igualitario entre temas de Nacho y José Maria Cano, según me comentó otro de mis amigos y tertuliano de nuestro programa Luis Felipe Novalvos, el cual no se quiso perder tampoco el evento; quizás estaban los hermanos tras el escenario preparados con un arma con el que atentar contra Ana en caso de que uno de los 2 saliera perdiendo a la hora del reparto de canciones (ya saben los rumores extendidos sobre la rivalidad extrema de los hermanos en aspectos como éste). No me pregunten por qué, pero me gusta mucho este primer plano que les dejo abajo del párrafo que pillé a Ana en un momento de la actuación.
Hubo tiempo para que tras dar permiso a sus músicos para que ya se retiraran, Ana hiciera gala de una cercanía y conexión con el público, que le sumó muchos enteros a su concierto, y se quedó a cantar a capella “Me cuesta tanto olvidarte” (recordemos que era final de actuación con Mecano en sus últimas giras) e incluso “Hawai Bombay”, debido a que por lo visto un niño o niña (no recuerdo bien) le había dicho antes del concierto que era su canción preferida. También cantó la letra de una canción que ahora no recuerdo, que unos fans le llevaron en una ristra de folios anexados. Más tarde me arrepentí que en esos instantes de generosidad no haberle pedido algo de “No es serio este cementerio”, una de las canciones que más eché de menos y que con más lógica podrían haber entrado en el setlist, ya que pedir que Ana Torroja se marque un “El peón del rey de negras” o un “Ya viene el sol” en esta gira “Soy”, sea esperar demasiado.
Fueron 2 horas de actuación. Con sus puntos más notables y otros menos memorables, pero en todo caso una experiencia más que satisfactoria, por mucho que hasta las 4.30h no llegara a mi casa tras encadenar 3 trayectos en búho y tener que levantarme el sábado a las 7.15h. Ya puedo decir al menos que he visto a Ana Torroja en directo cantando temas de Mecano, aunque en escena no estuvieran con ella los hermanos José María y Nacho Cano.
Tras ver esta actuación, me pregunto si merece la pena una reunión de Mecano. Es evidente que Ana, aunque de cuerpo se conserva bastante bien (no me convence ya tanto su corte de pelo tan corto de rubio platino. ¡Con lo cañón que estaba en el 2000-2001 con el pelo largo, liso y pelirrojo!), tiene ya 53 años, al igual que José María, y la exigencia que Mecano ofrecían en directo en sus días en activo está muy por encima de lo que el trío (quizás Nacho pudiera adaptarse, con añadidos o sin ellos) pueda soportar a su edad. En este apartado, mi buen amigo Alfredo Morales, colaborador y tertuliano de nuestro programa de radio, no salió tan satisfecho de la actuación y en el blog que tiene su gato Kilo, hará un post que me confesó será algo menos benévolo que el mío. ¿El motivo cuál es? Pues que este señor tuvo la santa fortuna de haber nacido antes que yo y con 14 años haber asistido con un amiguete de su instituto a ver a Mecano en el punto más alto de su carrera. ¿Cuál fue ese momento? El mítico, increíble y masivo concierto que el grupo ofreció también un mes de septiembre, pero en aquel caso en el año 1989, en el desaparecido (o reconvertido) Rockodromo de la Casa de Campo de Madrid ante más de 60000 personas. Cualquier cosa que se quiera ver de Mecano posterior o anterior a ese concierto, siempre estará por debajo.
Y aunque me gustó el concierto, es inevitable dejar de lado a Mecano, haciendo paralelismos o comparaciones con el grupo de forma inconsciente. Por ello, la actuación a ratos te podía parecer una especie de Mecano “low cost”, con su vocalista haciendo un dignísimo papel al micrófono, pero sin los hermanos Cano (y el componente emocional que ello supone), y con el punto negativo de la música programada, que casi te parecía por momentos que estabas viendo a Ana en un karaoke (lo cual, por otro lado, también pudiera valerme, no se crean).
Al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios; no podemos pedirle más a Ana. Ella en parte es una mártir de las peleas de los hermanos Cano en los días en activo de la banda y para colmo, cuando el grupo se reunió en el año 1998, ella canceló la promoción de su debut “Puntos Cardinales” para centrarse en el grupo, con la mala suerte de que esa vuelta fue efímera y no hubo ni gira ni nada de nada. Creo que por su lado es quien más voluntad tiene de volver (y no piensen mal, ya que creo que esas ganas son previas a que se airearan sus problemas con el fisco), pero la traba principal está por otro lado y tiene nombre y apellidos: José María Cano. Por ello, y volviendo a lo mismo, a la buena de Ana no le podemos exigir mucho más. El concierto estuvo bien, ella se mantuvo digna en escena, cambió varias veces de vestimenta y vocalmente convenció, con ciertos momentos que nos evocaron a sus días de más gloria. Si me entero de más conciertos gratuitos en fiestas municipales que Ana ofrezca por los alrededores de Madrid, haré por ir. Lo pasé muy bien. Con todo, mereció la pena.

4 comentarios:

jairo F.Quindós dijo...

creo que ana es la parte más vivba de mecano, la que mejor representa el mobvimiento de su musica, no en vano es su vocalista y eso se devbe de notar, a mi me encanta mecano y lo hecho a posteriori por Ana, que sin duda con este v estuario me recuerda a nuestra madonna patria jijijijiji, avbacavb estoy en tramites de suvbir ya te ire contando aun no lo tengo cerrado hasta mañana

el gato kilo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
el gato kilo dijo...

Fui una noche inolvidable con mucho MAQUILLAJE!
Gracias por la mención y es que habiendolos visto en su mejor momento es cierto que cualquier cosa me va a parecer poco pero pienso que al menos un poquito de seriedad y sentido comun porque lo que no puede ser es ir en ese plan tan Lowcost, las canciones de Mecano no se merecen eso.

Por lo demas ella estuvo bastante digna a pesar de los años, las arrugas y las operaciones, sin embargo el aprobado no se lo doy, como hacian en los primeros cursos de la EGB le pondria un NM, es decir Necesita Mejorar.

Un abrazo!

Abacab dijo...

Jairo, pues sí, un poco Madonna con ese vestuario sí que parecía jejeje. Mecano me gusta y lo que ha hecho Ana lo puedo escuchar en su mayor parte. Al final subiste! Qué bien lo pasamos ayer. Espero que regreses pronto por Madrid o que yo pueda bajar a Murcia.

El gato kilo, claramente, inolvidable y satisfactoria. A ver si repetimos estas vivencias verbeneras tan curiosas con trasgos y demás de por medio jajaja. Un abrazo para ti también.

A los 2, gracias por escribir.