viernes, 7 de marzo de 2014

Second - Montaña Rusa (2013)

ANTECEDENTES E INTRODUCCIÓN.
Reconozco que somos los últimos en llegar a todo o casi todo. A estas alturas, en casi todos los sitios se ha hablado ya de “Montaña Rusa” de Second. Yo tardé mucho en acceder al disco en sí (aunque pude escucharlo prácticamente completo en el concierto que el grupo dio hace unos meses en Madrid, del cual ya les informamos por aquí). De hecho, me llegó consecuencia de un regalo de cumpleaños colectivo que me hicieron. Igualmente, debido al caos vital en el que me muevo, pasaron varias semanas con el disco precintado sin tener un mínimo rato para sentarme y afrontarlo como se debe (ya saben que aquí somos de escuchar la música prestando buena atención).

Second parecen haber sido influidos por El Aviador Dro Y Sus Obreros Especializados (en lo de ir todos uniformados) y por Kraftwerk (vean la portada moderna de la reedición del “Trans-Europe Express” y compárenla con la del disco protagonista de este artículo) a partes iguales en estética para esta nueva era.

Los de Murcia vienen de una espiral ascendente desde 2009, año en el que con el notabilísimo “Fracciones De Un Segundo” dieron un salto importante, gracias al efecto en la audiencia de temas como “Rincón exquisito” o “Rodamos”. Parece que “Montaña Rusa” es de alguna forma una metáfora de la vida del grupo; particularmente pensamos que esa montaña rusa de Second solamente tiene raíles ascendentes, ya que no hemos notado descensos en ningún momento en los últimos tiempos para los Sean Frutos, Fran y Jorge Guirao, Javi Vox y Nando Robles.

15” fue el paso inmediatamente anterior. Un compendio en directo de los grandes clásicos del grupo a modo de celebración de sus primeros 15 años de trayectoria. “Demasiado Soñadores” terminó de rubricar el ascenso del grupo en el mundo de la música nacional, refrendando los logros de “Fracciones De Un Segundo” y superando a dicho predecesor tanto en alcance como en resultado global de calidad de su contenido estrictamente musical.

Quizás “Montaña Rusa” no sea tan grande como “Demasiado Soñadores”, pero es que su concepto no es exactamente el mismo. En lo musical, por ejemplo, ya no es solamente Javi Vox el que se atreve con los sintes, sino que Jorge Guirao e incluso Sean (como vimos en el concierto del pasado mes de noviembre en Madrid) aportan al grupo en esas labores. Con todo, es muy satisfactorio el conjunto de 11 pistas que componen “Montaña Rusa”. Pasemos a analizarlo tema a tema.

ANÁLISIS DEL DISCO.
1. “2502”: Buenos teclados con los que comienza “2502”, mezclados con también unos acertados acordes de guitarra. Sean entra con tono profundo-grave en modo “on” al micrófono. El estribillo gana fuerza, confiriendo a “2502” el estatus de pop épico-melancólico. Y es que la melancolía sea precia en la letra y en su carácter agrio: “él tenía una obsesión con lo apocalíptico, empezando por sus huellas y extendiéndose al planeta” dice Sean en un destacado momento de la canción. Y la melancolía también se aprecia claramente en la historia de androides enamorados que se rebelan ante la dictadura que les aplaca. Un tremendo acierto el videoclip, la verdad. El puente al estribillo con esa relación de acciones en verbo reflexivo, suma claramente en el haber de “2502”. Sin duda, un single clásico desde su aparición para la historia de Second.

2. “Las serpientes”: Frenética y tremendamente acelerada es la 2ª pista, “Las serpientes”, que ha sido single, con un videoclip que el grupo grabó durante las sesiones de grabación del disco en los Estados Unidos. El estribillo es tremendamente loco y desatado. Quizás me sobra un poco esa parte tan cáustica y rasgada que dice “las serpientes ya no mienten, solo endulzan a la gente”. Salvo este pequeño fragmento, “Las serpientes” es un temazo, con garantía de éxito para el directo. Las guitarras ganan aquí la batalla de la presencia a los teclados en las sensaciones auditivas.

3. “Extenuación”: Oscura e intensa, con un gran trabajo de la línea del bajo de Nando Robles, “Extenuación” entra con fuerza y mucho cuerpo. Es un caso de canción que se intuye desde sus insinuantes comienzos que terminará por estallar. De hecho, así lo hace, con un Sean Frutos desaforado gritando “hasta la extenuación”. Es una canción de agresividad contenida, que transmite sensación de inquietud.

4. “Caramelos envenenados”: Alguno, al comenzar a escuchar “Caramelos envenenados”, pensará que nos encontramos ya con un medio tiempo de esos que tanto gustan y que tan bien suelen resolver Second. No. No se equivoquen. Es cierto que tiene partes en ese registro, pero el tema poco a poco se va acelerando, desde la base con la subida del ritmo de los pasos de Fran Guirao en la batería. Vamos, que “Caramelos envenenados” termina convirtiéndose en un tema realmente intenso y potente en su estribillo. Transmite gracias a su melodía subida en revoluciones y los coros sensación de vendaval, que amaina en las estrofas en ese placentero ritmo de medio tiempo que no deja de ser una excepción en su estructura.

5. “Lobotomizados”: Fue una especie de single de adelanto, con un videoclip a base de fragmentos de fans del grupo corriendo, la 5ª canción de este “Montaña Rusa”. “Lobotomizados” va al revés que la mayoría del disco, ya que son las estrofas las que tienen una melodía más rápida y en el estribillo es donde se para el ritmo alocado. Hay efectivos juegos melódicos de las cuerdas y buenos cambios de ritmo. Sean afronta el tema en uno de sus registros vocales más altos. Un tema pop agradable y que como aperitivo del disco dejó buenas sensaciones en la masa de seguidores de los Second.

6. “Antiyo”: Ya desde su título estamos ante uno de los aciertos mayores de “Montaña Rusa”. “Antiyo” es nuestra favorita quizás a día de hoy (en pugna con “2502”). Partiendo de la herencia clara de “Psicopático” y “Autodestructivos” (claras influencias previas del grupo en el resultado de “Montaña Rusa” en general), “Antiyo” se presenta como un tema desenfadado, con coros tipo del gusto de Second que ya vimos en temas como el que daba el título al anterior disco de estudio del grupo. Buena rítmicamente, irresistible y pegadiza desde las estrofas, rompe con un estribillo que no decepciona: “vas a aparecer a la de 1,2,3 y a la siguiente atravesar el muro de estupidez. Estás hambriento oh, oh, oh, estás sediento. Voy a anestesiar el lado más racional, hoy todo tiene que ocurrir, hoy tiene que suceder. Si no me encuentro, es lo que quiero”. Una clara oda a nuestros seres alterados en la vida social y sus eventos, pero con la controversia de que nuestro particular antiyo, tal como avisa Sean y se sorprende en la letra, gusta más a la gente que nuestro ser en estado normal. Sin duda, uno de los temas que para los “secondistas” (como se conoce a los seguidores de los de Murcia) pasará a la historia de la banda como un clásico de gran agrado. 
7. “La barrera sensorial”: Mezcla de electrónica, pop y lejanos sonidos de country (no en vano presten atención al primer verso que suelta Sean). “La barrera sensorial” puede parecer un tema de relleno sin más. En efecto, en las primeras escuchas pasa muy desapercibida, más aún tras situarse detrás de la gloriosa “Antiyo”, pero con el paso de las escuchas te termina de captar su falta de pretensiones y su sencilla melodía luminosa. Si todos los temas de relleno en un disco fueran de este calibre, benditos rellenos.

8. “La distancia no es velocidad por tiempo”: Muchos críticos hablan de la herencia de Héroes Del Silencio, más bien de Bunbury, en la forma de cantar de Sean. Ciertamente en “La distancia no es velocidad por tiempo”, y más en concreto en su estribillo, es donde podemos ver ese cierto deje, aunque yo creo que es la producción, de mucho eco en este caso, lo que provoca esa sensación magnánima. Estamos ante una canción de factura agria y poco amable en su melodía. Suena trascendental, tomando distancia respecto a las 2 pistas inmediatamente, que eran de factura mucho más desenfadada.

9. “Espectador”: Con un riff de guitarra brillante comienza “Espectador”. La luminosidad y el sentido positivo retorna para afrontar el sector final de “Montaña Rusa”. Esta composición es otro ejemplo de pop directo y poco complicado, de sensaciones amables, que suelen ser del gusto del grupo para finalizar sus últimos discos; podría ser de alguna forma como la prima hermana de “Prototipo” de “Demasiado Soñadores”. El riff del comienzo, que retorna también al final, es quizás su punto más positivo y diferenciador.

10. “Si todo se oxida”: Dentro de un disco tan intenso y potente, “Si todo se oxida” es de esos ejemplos que da la sensación de relajo. Falsa sensación, ya que su ritmo es notable y de nuevo sobre todo es en el estribillo, muy efectivo, donde se aprecia la fuerza de esta composición. Los teclados y sus melodías vuelven a tener un mayor protagonismo, cosa que hacía varios cortes de “Montaña Rusa” que no percibíamos de forma tan clara. Quizás sea un tema desapercibido del disco, pero como ya dijimos antes de otra compañera de obra, que así sean todos los temas de relleno; de hecho,reiteramos que su estribillo está realmente bien, y a la larga es de fácil adhesión al subconsciente.

11. “Estamos de ocasión”: “Demasiado Soñadores” terminó con un tema tan luminoso como “Tu alrededor”. Aquí no se baja en la intensidad, pero terminamos con un sentir distinto. “Estamos de ocasión” suena muy trascendental y en eso tiene mucha culpa la rotundidad del bajo y batería. El eco de la voz de Sean, por lógica, también suma a esa ampulosidad y efecto de forma clara. Buen broche final a un disco que prácticamente no nos ha dejado un solo segundo de descanso (quizás algunos pasajes de “Caramelos envenenados”.

RESULTADO, CONCLUSIONES Y REFLEXIONES.
En resultados comerciales, “Montaña Rusa” no ha sido un superventas, pero en el sector indie las cosas hay que medirlas de otra manera. Estimamos que este disco es un trabajo de defensa de posición o más bien de afianzamiento para los de Murcia. Nos explicamos; creemos que es un disco que no captará quizás mucho más fans como los aumentos exponenciales que consiguieron los 2 trabajos de estudio anteriores, pero sí que solidifica a los que siguen a Second desde hace un tiempo.

Sean Frutos y Fran Guirao me hablaron del proceso de creación de los temas de “Montaña Rusa” al terminar el concierto de fin de gira de “15” y me dijeron que les estaba saliendo un disco muy movido y bailable. Yo les pregunté si la cosa tenía que ver con temas del corte de “Autodestructivos”, una de nuestras debilidades del grupo en formato de canción, y me dijeron que no exactamente. Tras escuchar “Montaña Rusa” estoy completamente de acuerdo con sus autores. Se ve claramente el ritmo, pero no tiene que ver exactamente con el citado tema de “Demasiado Soñadores”, aunque sí la herencia que parte de ahí.

De hecho, es probable que más de un seguidor sí que eche en falta esos momentos de reflexión más emocional y sentida como un “En pequeñas cosas”, “Más suerte”, “Nuevos secretos” o “Horas de humo”. Aquí no hay hueco para eso. El grupo ha decidido apostar por el ritmo y lo directo y creo que la jugada les ha salido bien en conjunto.

“Montaña Rusa” quizás no llegue al nivel tan alto de media que tuvo “Demasiado Soñadores”, el que nosotros consideramos su mejor disco hasta la fecha, pero también es como comparar un melón con una sandía, ya que el conjunto de “Demasiado Soñadores” abarcaba más registros o sensaciones que las que transmite “Montaña Rusa”. El eclecticismo y el pasar de intensidad (“Mañana es domingo”), a emotividad (“Muérdeme”), a reflexión taciturna (“En pequeñas cosas”), a desparrame (“Autodestructivos”), es lo que le da la grandeza que tiene a “Demasiado Soñadores” y por esa mano quizás gane en el global a “Montaña Rusa”.

Sin embargo, Second han sido capaces de sellar un buen disco. Quizás no tan grande o ambicioso como el anterior, pero muy efectivo y muy válido para que el grupo haga una gira incluso más contundente que las anteriores, ya que el nuevo material así lo va a permitir. Desde aquí seguiremos muy atentos a lo que continúen haciendo nuestro ojito derecho particular en el panorama musical indie español.

De nuestro programa de radio, decirles que este sábado y el próximo miércoles, volverán a poder escuchar el programa-coloquio sobre “The Great Escape” de Blur en RUAH. La próxima semana, el sábado 15 a las 16.00h, habrá nuevo programa en directo. En pocos días tendrán noticia del contenido del mismo. Solamente les diremos que Manchester volverá a tener a una de sus bandas míticas como protagonista… Se admiten apuestas.