viernes, 2 de mayo de 2014

Arcade Fire - Reflektor (2013)

ANTECEDENTES E INTRODUCCIÓN.
Hay grupos a los que se les nota la intención de querer dominar el mundo y se puede ver cómo miden sus pasos discográficos tras un éxito notable. A otros se les nota todo lo contrario y creo que en este 2º conjunto podemos meter a los canadienses Arcade Fire. Tras editar “The Suburbs” y confirmarse como la sensación del momento en 2010, el grupo ha decidido ir por libre en el lanzamiento de su 4º disco de estudio.

Dejando totalmente de lado sus momentos ampulosos y las canciones-himno que les caracterizaron en sus primeros discos (sobre todo en el 1er. y 2º disco), el grupo encabezado por el matrimonio compuesto por Win Butler y Regine Chassagne, opta por desarrollar su lado bailable y rítmico, el cual se podía ver en pasajes tales como “Sprawl II (mountains beyond mountains)” de “The Suburbs”. El 3er. disco de Arcade Fire era ambicioso en el sentido de ser un trabajo amplio en el abanico de los géneros que trabajó el grupo. A día de hoy, tras escuchar este “Reflektor” da la impresión de ser un disco bisagra entre los comienzos del grupo y el, quién sabe, futuro de la banda.

Creo que en el grupo siguen, si no los mismos, casi todos los componentes habituales de esta nutrida formación musical (o al menos eso parecía verse en el videoclip de “Reflektor”, la canción título que ha sido a la par el primer single de la obra). No tan extenso como “The Suburbs”, pero sí generoso nuevamente resulta “Reflektor”, con lo que decido pasar a hablar ya de sus canciones.

ANÁLISIS DEL DISCO.
1. “Reflektor”: La canción título, primer single además, marca las pautas generales del disco y las líneas maestras de los mejores pasajes del lp, que serán los más bailables y electrónicos. Es una canción larga, como la mayoría de las del lp, con intensidad y rabia tamizada con cierta nocturnidad y misterio en sus formas que no se pueden obviar. A pesar de ser muy generosa en duración, cierto es que no se hace pesada en absoluto. Su videoclip, con el grupo provistos de sus versiones cabezudas, vagando por el campo y conduciendo camiones añejos por caminos perdidos en mitad de la noche, también resulta chocante y llamativo. Un buen anticipo de disco, que sin duda llama la atención de cualquiera que haya seguido hasta la fecha la trayectoria del grupo, y que también ayuda a formarse una idea bastante fiel de muchos de los sectores que forman parte del nuevo disco, los que a la par son los más destacables (al menos para nuestro gusto personal).

2. “We exist”: Destacando por esos latigazos de guitarra eléctrica que me recuerdan en parte a los The Clash, “We exist” es un tema que a la larga se ha terminado convirtiendo en uno de mis favoritos del disco. Tiene un cierto carácter agrio dentro de una melodía de férrea base. Buena simbiosis vocal entre Regine y Win. Algunos efectos sonoros evocan al leve carácter clásico del sonido primigenio del grupo, pero hay que afinar mucho el oído para caer en esos detalles.

3. “Flashbulb eyes”: Tema experimental y bizarro es “Flashbulb eyes”. Sonido de laboratorio y retrofuturista para una canción dotada de una base rítmica notable, aderezada con notas sintéticas extrañas y notas de guitarra eléctrica que se amoldan a la peculiar melodía de esta pieza de reducida duración.

4. “Here comes the night time”: Arcade Fire en este nuevo disco han metido una especie de suite inconexa llamada “Here comes the night time”, dividida en 2 partes separadas dentro del disco. Esta primera parte comienza acelerada y desaforada, para solamente retomar ese frenesí en su sector final. El resto de su duración resulta pachanguera e ingenua, sin que sea un pasaje demasiado memorable del disco. Sí reconozco que en su tramo final, con toda la fanfarria activa y Win manteniendo el ritmo al micrófono, resulta más notable.

5. “Normal person”: Igual que en “We exist” veía algún retazo punk en las guitarras eléctricas, “Normal person” quizás sea el tema más punk del disco. Regine se hace notar acompañando a Win en ciertas partes en esta canción de poderosas guitarras eléctricas.

6. “You already know”: Continuando en la onda del pachangueo que nos dejaba en gran parte de su metraje “Here comes the night time” en la primera de sus partes, llega “You already know”. Esta canción no va a ningún lado en particular y de alguna forma acerca a Arcade Fire al pueblo llano, ya que es una pieza que está muy lejos del nivel de exigencia que se la ha visto al grupo hasta la fecha en cualquiera de sus canciones. Confirma de alguna forma un sector algo flojo del disco que todavía durará unos minutos más.

7. “Joan of Arc”: En “Joan of Arc” Arcade Fire presentan una canción nuevamente anárquica, que de alguna forma es la prima hermana de “Normal person”. De hecho, el comienzo es a troche y moche, muy atropellado. Luego el tema se normaliza, y aunque tiene un cierto carácter agrio y algo de encanto, lo cierto es que es otro tema que tampoco nos contenta del todo. A estas alturas quizás se puede haber perdido la fe en Arcade Fire, o al menos en este disco que nos entregan, pero todavía no le den al “stop” y continúen escuchando, que lo mejor viene a partir de ahora. 
8. “Here comes the night time (part 2)”: Con la 2ª parte de “Here comes the night time” comienza el resurgir del ave Fénix de Arcade Fire en su “Reflektor”. Si desde que escuchamos las 2 primeras canciones hasta ahora hemos atravesado un sector de canciones muy discretitas de nivel, el grupo sellará una 2ª mitad de lp muy notable. Centrándonos en esta 2ª parte de “Here comes the night time”, pasamos del pachangueo y de la locura de la 1ª parte a un rollo misterioso y verdaderamente nocturno muy sugerente y elegante. Su decadencia sonora y melódica hace grande a esta canción que nos permitirá adentrarnos en un universo de melodías más oscuras y bailables que, aunque igualmente están muy alejadas de los himnos del grupo tradicionales, nos permitirá experimentar muy buenas sensaciones sonoras, las cuales, también hay que advertirlo, cristalizarán cuando hayan concedido al menos unas 5 o 6 escuchas tranquilas a este disco.

9. “Awful sound (Oh Eurydice)”: En “Awful sound (Oh Eurydice)”, Regine toma quizás el protagonismo vocal de forma más clara en el disco en algunas partes de esta canción para ayudar a conformar la pieza de sonido más triste de “Reflektor”. Su sonido es muy melancólico y sentido en varias partes. Esta pieza forma una suite con extraña compañera de cama con la siguiente pieza; quizás lo verán de forma más clara por sus complementos de nombre en el título con lo indicado entre paréntesis.

10. “It’s never over (Oh Orpheus)”: Quizás la pieza que más me gustó de primera escucha y que a día de hoy me sigue pareciendo una de las mejores del disco es “It’s never over (Oh Orpheus)”. Aquí Arcade Fire apuestan claramente por el ritmo y el baile (no en vano, un día que fui a Fnac Callao, poco después de que saliera el disco, en una pantalla había un video promocional del grupo tocando en un discoteca, que de forma clara pone sobre la mesa las intenciones de estas nuevas composiciones). Regine sigue fuerte en esa pieza en el apartado vocal. Alterna notas de teclado muy sensibles con unas bases y otras notas muy rotundas y potentes que conforman un entramado sonoro que roza la perfección. Tiene retazos de intensidad a golpetazos melódicos y vocales que le dan mucha presencia y cuerpo. Buena base rítmica, con notable línea del bajo en ese apartado.

11. “Porno”: La pieza de mayor misterio y sensaciones sonoras sutiles es “Porno”. Quizás su título puede llevarles a equívocos o ideas preconcebidas de que se vayan a encontrar una pieza distinta en sus formas. Sin embargo, Porno resulta muy interesante y más aún al insertarse en medio de 2 de los pilares de soporte de “Reflektor”. Su nocturnidad e introversión es otro ingrediente distinto que suma al buen sabor de boca que deja la 2ª mitad del disco. Se crean unas atmósferas de teclados realmente fabulosas, que navegan entre lo nocturno y lo meramente onírico.

12. “Afterlife”: Dentro del disco, al igual que entre “Normal person” y “Joan of Arc” podíamos ver algo de parecido o hermanamiento entre canciones, con “It’s never over (Oh Orpheus)” y la presente “Afterlife” nos puede pasar algo parecido. Estamos ante otra canción de formas movidas y muy rítmicas. Los coros lisérgicos de Regine en el estribillo tan marcado y reiterativo que también canta con Win en las frases principales, son muy notables. Aunque la canción quizás peque algo de ser repetitiva, creo que es uno de los mejores momentos de “Reflektor”. Ayuda a enaltecer a la obra y aunque no tiene mucho que ver con los Arcade Fire de los himnos para masas, a nosotros nos gusta bastante esta variante del grupo (cosa que ya apuntamos en su día cuando analizamos “The Suburbs”). “Afterlife” me gusta desde sus primeros segundos, por cierto, muy parecidos a los de la canción título del álbum, con ese sonido descolgado y descabalado a base de sintetizadores nerviosos. Por momentos es muy hipnótica y oscilante, por los ya citados coros de Regine.

13. “Supersymmetry”: El capítulo final de “Reflektor” es a modo de epílogo con una pieza liviana, casi imperceptible y más aún tras la escucha de la animada y movidita “Afterlife”. “Supersymmetry” funciona bien como despedida, sin sobresaltos o locuras. Es una forma de decir adiós hasta la siguiente ocasión de forma elegante y sobria.

RESULTADO, CONCLUSIONES Y REFLEXIONES.
Tras “The Suburbs” Arcade Fire se ganaron el estatus de gran grupo o gran esperanza del panorama musical mundial. De esta forma, cualquiera de sus nuevos discos es esperado con ganas y se analiza con lupa. Con mucho menos recorrido o historia de la banda en cuestión, este “Reflektor” ha sido un disco que ha causado unas sensaciones parecidas a las que en su día causó el “Zooropa” de U2 a la gente. Un disco algo incomprendido y que muestra una evolución del grupo.

La repercusión de “Reflektor” se aprecia en hechos como que el videoclip de la canción título y single de presentación se ha puesto hasta la saciedad en Kiss Tv (y eso que es un video de casi 8 minutos), pero la gente ha acogido a este trabajo con cierta tibieza. Cierto es que tiene un sector muy anodino en el tramo central de la obra, pero por su comienzo y 2ª mitad, creo que es un trabajo que en conjunto está bastante bien. Yo le daría algo más de un 7 sobre 10.

Veremos si el grupo tiene bemoles de continuar la senda que han marcado o retornan forzados por la crítica a sus formas coreables y ampulosas de antaño. Este disco, de portada clásica con esa imagen de estatuas (que no me he molestado en buscar por ahí, pero que me atrevo a adivinar que es una representación de Orpheus y Eurydice, con sendas odas en el disco), no permite a Arcade Fire terminar de consolidar su liderato mundial musical (cosa que quizás hubieran logrado con algo parecido a lo que han ofrecido los Of Monsters And Men con su disco de debut). En tanto a su gira de presentación, salvo festivales puñeteros, no tenemos ningún concierto individual de gira programado por nuestro país para intentar rememorar aquel ya mítico concierto de 2010.

Este nuevo disco lo que sí demuestra es gallardía y valentía a la hora de ofrecer una propuesta musical con el riesgo que conlleva “Reflektor”. Igualmente, “Reflektor” pone de manifiesto que Arcade Fire pueden sellar otro tipo de música con maestría, aunque ya de eso nos dieron ideas en “The Suburbs”. ¿Qué será lo siguiente?

De nuestro programa de radio informarles que este sábado a las 16.00h y el próximo miércoles a las 23.00h en la sintonía de Radio Universitaria de Alcalá de Henares (RUAH), podrán escuchar la redifusión del programa que dedicamos a “Cardio” de Miguel Bosé. El siguiente sábado 10 de mayo habrá nuevo programa en directo, con lo que la próxima semana no habrá artículo de revisión de disco, sino post promocional de lo que haremos en las ondas.

1 comentario:

Camisetas de futbol baratas dijo...

Para ver tu artículo, creo que me gusta mucho su estilo de escritura, ja, ja, siempre voy a apoyar a su artículo, repostar.