viernes, 17 de octubre de 2014

Concierto Los Ganglios. Madrid (11-10-2014)

Con la emoción del concierto de Morrissey de apenas 48 horas antes, nos surgió otra oportunidad de acudir a otro concierto de un grupo que no había visto en directo. Alfredo Morales, no hace mucho tiempo, me presentó a Los Ganglios, un grupo de lo más granado del sector que nosotros denominamos de pop trash, aunque el grupo gusta de decir que su genero es el “porc”. Ese sector del pop trash es aquel en el que las bandas, teniendo un punto más o menos freak en su concepción, abundan en el humor e ironía descarada en sus temas. Desde Love Of Lesbian en algunas de sus composiciones a Los Ganglios encontramos otras bandas como Los Punsetes u Ojete Calor.
La cita era en la sala But, club Ocho Y Medio con apertura de puertas a las 21.30h. La entrada, asequible, 10 euros. Todo ello se celebraba en combo de una fiesta del programa “Está Pasando” que incluía a otros 2 artistas, siendo uno de ellos precisamente Anntona de los citados Punsetes. Sorteando a la lluvia llegamos puntuales a la sala y nos situamos de forma inmejorable en 1ª fila en el lateral izquierdo del escenario. Arriba Alfredo y servidor ya dentro de la sala antes de que empezara la velada.
No tardó mucho en salir el primero de los artistas, Sagrado Corazón De Jesús, que fue el más elegante de la noche, con su traje y corbata, solamente alterado por su calzado con imágenes impresas muy acordes a su nombre artístico. Ofreció 20 minutos de sus composiciones, acompañándose en el tramo final de la casta Susana a las voces y violines, lo cual ayudó a dar empaque a su actuación. Hubo algún grito chanante en el público en el que se gritó “Joaquín Reyes”, por el posible parecido del cantante con el humorista manchego, y cierto es que Alfredo y yo comentamos que tenía un lejano parecido con Eduardo Torrijos de la CÑÑ de “La Hora Chanante”, uno de los múltiples personajes del cómico. Fue una buena forma de abrir boca. Sobre estas líneas Sagrado Corazón De Jesús y Susana al fondo con su violín.
Luego se presentó Anntona en individual para ofrecer su repertorio. Con su guitarra acústica a cuestas, se mostró con fuerza y rabia al micrófono, con notables bailes saltarines en las partes instrumentales de sus canciones por todo el escenario. Dispuso de algo más de tiempo que Sagrado Corazón De Jesús. Estaría más o menos 35 minutos sobre el escenario de la But e incluso ofreció un bis a petición de la gente que estaba en los camerinos (quizás los propios Ganglios). De esta forma fue subiendo la intensidad en el público a medida que se iba llenando la sala para acoger a Rafa Filete, Leli Loro y Xoxé Tetano como se merecían. Arriba vemos a Anntona en uno de los pocos momentos donde no le dio a la guitarra, con una impagable camiseta de Chewbacca en modo gafapasta.
Con algo de protocolo alargado y desesperante por parte de los técnicos, a eso de las 23.15h al fin salían los 3 Ganglios a escena, los cuales hay que comentar que están de estreno de su nuevo disco “Lubricante”, tras un video de presentación proyectado sobre el telón de fondo por parte de los presentadores de “Está pasando”. El delirio de la sala fue total y provocó que Xoxé Tetano se viniera arriba desde el segundo 1 utilizando el sonido de su sirena “bakala” para enardecer aún más a la entregada audiencia. Fue una hora y 20 minutos de actuación en donde Los Ganglios no se dejaron prácticamente nada (quizás solamente “La guapa y los ninjas”). Comenzaron con su irreverente homenaje a Félix Rodríguez de la Fuente y a Jacques Costeau, con caretas gigantes que tiraron al público, y a partir de ahí nos metieron en una vorágine exagerada durante 80 minutos que apenas tuvieron parones.
Durante la actuación hubo sitio de sobra para meterse con la película “Amelie”, que por lo visto es un inhibidor sexual de alivio, sacar los colores a algún viejo sátiro hipertenso, para hacer algún regalo del mítico Rausán y para narrar el particular “Calvario” de unos cagones que rememoran en reuniones sus particulares hazañas birriosas. El primer clásico vino de la mano de la irredenta “Hay”. El público, sin necesidad de tanta explicación por parte de Xoxé, se encargó de potenciar este hit del repertorio del grupo. “Lol”, curiosamente, no tardó mucho en aparecer en el set list. Quizás es su canción más conocida o vista en Youtube. Puso patas arribas a la sala como era de esperar. La gente coreó con especial ansia esa parte de la letra que dice “esto es que “te quiere”, con un “3” y un pico… ¡Podría ser un pito!”; y qué verdad, ¿no? Arriba del párrafo un primer plano de Xoxé y debajo otro de Leli. Rafa nos pillaba demasiado lejos como para poder sacarle una foto decente con nuestros precarios medios.
El final del show fue un total despelote con un encadene de clásicos que terminó por desequilibrar totalmente a la audiencia que abarrotaba el recinto. Llegó por ejemplo ese gran hit que es “Babieca hiede”. Uno de sus últimos singles y una hilarante canción sobre el día a día del caballo del Cid Campeador, en el que se describe su dieta y sus premios por batallas (“solo un azucarillo”, no vaya a ser que se columpie el bicho si le damos más). Yo me atreví a imitar el baile medieval hierático que Rafa Filete (muy Sánchez Jara de aspecto en el video) que hace en el videoclip. El público se encargó de hacer los coros desquiciados de ese sampler del film “Los Cuentos De Canterbury” que sabiamente Los Ganglios introdujeron en la composición del tema. Para mí fue el momento preferido de la noche. Lo grabé en video con mi nuevo smartphone y aunque no es ni mucho menos una buena grabación se lo dejo insertado a continuación.
Se terminó el concierto con la esperadísima “Color de rosa”, con su caudillo amarillo sentado ante las cámaras dictando decretos o leyendo discursos. Xoxe, con doble micrófono toda la noche, tuvo en uno de ellos los efectos para distorsionar la voz tal como merece el comienzo de la canción. Hubo varios momentos de pogo en la sala, alguno azuzado por el propio Tetano, pero en esta ocasión no hizo falta espolear a la gente que se desmadró sobre todo en el terreno central de la sala a hostiazo limpio.
No se podía acabar ahí la cosa y por tanto el grupo salió nuevamente para un único bis… ¡Pero qué bis!: “El subiduki”. Más hostias entre la gente, más desquiciamiento en la sala y más histeria colectiva ante otro de los clásicos incontestables del grupo. Con eso se ponía el punto final a hora y 20 de lo más intensa. Fue un grandísimo concierto. El grupo tuvo un par de momentos de fallos técnicos o de coordinación entre Leli y Rafa que el bueno de Xoxé solventó pinchando bakalao puro y duro en esos segundos. Xoxé estuvo a un nivelazo como frontman. Muy jaranero, cada 2 por 3 usando el micro de distorsión con gritos muy de ska, se puso sus gafas de sol, azuzó al público mucho y se marcó varias chanzas en la interacción con el público, la cual fue mucho más abundante que la de Morrissey un par de días antes. Leli y Rafa estuvieron en su papel de músicos muy centrados. Rafa con su guitarra y Leli, con una apropiada camiseta con “LOL” impreso en plata sobre fondo negro, con las programaciones y teclados. También se pusieron en su momento a gesto puro de fiesteros durante “El subiduki”, como reza la tradición. Abajo Los Ganglios con máscaras que les regaló el público y que se pusieron para el mágico fin de fiesta de “El subiduki”.
El grupo dispuso de proyecciones que ayudaron a complementar las canciones y a presentarlas. Xoxé se encargó de ir pasando las diapositivas que salían por las múltiples pantallas de la sala. Regalaron tirando al público “preciados” objetos del citado y afamado hostal que hay por ahí y muchos otros detalles que ahora no termino a atinar a recordar. Terminó el concierto y Alfredo Morales y yo estuvimos de acuerdo en tildar la actuación de Los Ganglios de conciertazo, con mayúsculas. Nos lo pasamos en grande con Los Ganglios. Fue divertidísimo y demostraron tener un potencial de público que muchos otros ya querrían para sí.
Terminado el concierto salimos pitando de la sala But, cuyo único pero (“but” en inglés, jajaja. Qué chorrada, disculpen) es la jodida capacidad de evacuación que tiene, ya que también comentamos mientras intentábamos llegar arriba que si ahí cundiera la histeria moríamos todos. Nos afanamos en llegar al metro lo antes posible (no a Tribunal, sino a Alonso Martínez) y conseguimos medianamente esquivar la lluvia que comenzaba a atizar.
Bueno, pues lo dicho, que Los Ganglios estuvieron colosales. Se pueden ir muy satisfechos de su concierto en Madrid. Anntona y Jesús Sagrado Corazón ayudaron por su lado a crear un grandísimo evento, con lo que los de “Está Pasando” también se pueden anotar un tanto enorme a su favor a la hora de haber realizado esta fiesta tan apañada bajo su influencia. Con lo que ellos, nosotros y vosotros, todos contentos.

1 comentario:

KENZO Y EL DRAGÓN dijo...

Ya te dije que en directo eran muy grandes, tienen un repertorio que es toda una fiesta desde que empiezan hasta que terminan, a esto ayuda mucho que Xoxe es todo un showman que te va explicando con su presentación de las canciones el porqué de la locura surrealista de éstas.

Es curioso el modo de trabajo de este grupo, se dedican a lanzar canciones de una en una para luego recopilarlas en sus albums, de hecho “viejo sátiro hipertenso”, “LOL”, “VHS” y otras son canciones antiguas que han decido sacar ahora y encima todavía les quedan otras que aun siguen sin publicarse y que tocaron en el concierto como “granadas de mano” o “el bacalao”.

Como pudistes ver la sala llena y todo el mundo se sabia las canciones, lo cual nos lleva a la conclusión de que Los Ganglios son un producto de nuestro tiempo, un grupo de crisis, sin promoción, sin una multinacional detrás pero que consigue hacerse popular gracias a internet y llenar sus conciertos gracias a ello.

Musicalmente su directo impresiona por lo trabajado que esta porque podrían hacer las canciones tal cual están en los discos pero no, se toman la molestia de hacer algo diferente, de sorprender, además de tener una versatilidad impresionante pues igual te hacen techno que punk que cumbia, incluso tienen un cierto punto ska (sobre todo en las maneras de Xoxe) como has apuntado.

Mis momentos preferidos fueron muchos: “Amélie Poulain”, “Color de Rosa” (temazo y versionaca), “Hay”, “El regalo” (yo también pase por ese hostal, todos lo que hemos ido a Barcelona vía Alsa lo hemos hecho), “Babieca” (las bases techno sonaron imponentes), “Calvario” (que pasión al cantarla por dios).

En fin una gran noche, diferente totalmente al encuentro con Moz pero igualmente disfrutable.
Por cierto Los Ganglios cuentan con la bendición de Nacho Canut que en un programa de radio confeso que había descubierto el grupo gracias a internet y “LOL” y que le parecían buenísimos precisamente por la cantidad de registros musicales que tienen.

Te recomiendo “Lubricante” ya sabes que nuestro difunto amigo Kilo aparece en los agradecimientos, el disco es claro ejemplo de lo que hemos comentado a veces, si, las canciones pueden resultar graciosas, surrealistas pero yo no calificaría a los Ganglios de típico grupo graciosito, en el fondo muchas de sus canciones tienen un trasfondo de mal rollismo chungo bastante evidente, escucha “infocreacion” del último disco, es una canción que tiene su gracia pero lo que cuenta…..te imaginas claramente una persona muy chunga. Así que critica de “Lubricante” ya en DMR!!

Bueno te dejo que me voy a poner unos VHS, muerte al DVD!!!
Un abrazo.