viernes, 8 de diciembre de 2017

Justice - Woman (2016)

ANTECEDENTES E INTRODUCCIÓN.
Si en un primer momento había pensado consagrar este artículo al primer álbum del dúo que nos ocupa, finalmente me pareció mucho más interesante y actual dedicarlo al que es su tercer y último álbum “Woman”, editado a finales del año pasado y con el que han estado girando este 2017.

Gaspard Augé y Xavier de Rosnay comenzarían su andadura musical en el primer lustro de la pasada década, de forma discreta, dedicándose a realizar remixes de artistas diversos como Daft Punk, Franz Ferdinand, Fatboy Slim e incluso Britney Spears, destacando el famoso “We are your friends” de Simian que fue todo un éxito gracias al remix de Justice.

Después de su debut en formato single con “Waters of Nazareth” en 2005, su primer álbum tendría que esperar hasta 2007, pero sin duda valió la pena. “†” o “Croix” fue todo un revulsivo para el mundo de la música electrónica de baile en general y del french house en particular; una reformulación en clave disco, que no le hacía ascos a sonidos más duros como el big beat y que resulto ser todo un éxito con temas como “D.A.N.C.E.” o la inquietante y polémica por su video “Stress”.

Crear una continuación después de un primer álbum tan notable y acertado no era tarea fácil pero “Audio, Video, Disco” (2011) no decepciona y sorprende con ese sonido tan electrorock, incluso en algunos momentos lo podíamos calificar de electroheavy si se me permite esta denominación. Justice para este segundo álbum decidieron no repetirse y realizaron un disco con sonidos muy interesantes. Aun así y a pesar de singles tan redondos como “Civilization” no consiguieron emular la popularidad de su primer álbum, aunque tampoco les fue mal: se hartaron de girar por todo el mundo y demostraron que tenían cuerda para rato.

Para llegar a su tercer álbum “Woman”, el cual vamos analizar, han pasado nada menos que cinco años. Se ve que como sus compatriotas Daft Punk, Justice están abonados a la llamada ley del mínimo esfuerzo.

ANÁLISIS DEL DISCO.
1. “Safe and sound”: El álbum comienza con un tema sorprendente para lo que nos tiene acostumbrados el dúo. Se trata de todo un numero disco totalmente festivo que nos podría trasladar perfectamente a finales de los años 70 y que sin duda parece influenciado por los últimos Daft Punk, lo cual no es problema para que sea un tema totalmente disfrutable, muy divertido y una forma de empezar el álbum por todo lo alto.

2. “Pleasure”: El sonido años 70 continua con este tema en el que son ayudados por Morgan Phalen, vocalista de Diamond Nights que cumple con solvencia su papel. La fiesta parece que no decae y Justice nos traen un pegadizo tema donde la guitarra rítmica a lo Chic impregna toda la canción dándole un especial dinamismo, además de esas palmas y coros que acentúan aún más el sentimiento de celebración.

3. “Alakazam!”: El por qué titularon este tema como un personaje de Pokemon es algo que se me escapa. El caso es que aquí cambian de registro con un tema totalmente electrónico con unos bajos tremendamente potentes e hipnóticos, próximos a la música trance. Guarda ciertas similitudes con su tema “Stress” de su primer álbum, pero en este caso el resultado es mucho más luminoso; solo hay que ver ese final tan melódico con pequeño toque épico incluido. Sin duda una delicia para las pistas de baile más alternativas.

4. “Fire”: En este tema Justice nos demuestran que siguen teniendo esa originalidad y esa pegada de sus inicios. Un tema que sin grandes artificios logra que se te ponga una gran sonrisa en la boca y se te quede bien grabada la melodía en la cabeza. Respaldados por el cantante Romuald y mirando descaradamente y sin complejos al “robot rock” de Daft Punk, consiguen un tema a medio camino entre el electro, el rock sintetizado y el funky. Si encima a eso le añades un simpático video con los dos protagonistas más una jamona madura, tenemos entre nuestras manos el mejor tema del álbum o casi.

5. “Stop!”: Estamos sin duda en la parte más accesible del álbum. Este tema, donde Johnny Blake de Zoot Woman es invitado en la parte vocal, podría ser todo un himno pop. Su letra es una auténtica celebración de la música en sí misma. Los teclados marcan la melodía desde el principio y sin necesidad de acelerar demasiado el ritmo, consiguen un tema bailable con tintes soul gracias sobre todo a la magnífica voz de Blake. Sin duda otro de los puntos fuertes de este álbum.
6. “Chorus”: La segunda parte del álbum empieza con un tema que como su nombre indica la parte vocal son simplemente coros. Podrían ser coros de iglesia perfectamente, lo cual no desentonaría nada con la iconografía del dúo. Durante los siete minutos que dura “Chorus” Justice no dejan prácticamente descanso a nuestros sentidos, aumentando y ralentizando el ritmo constantemente. A veces parece que estamos ante un tema dance, pero pronto esta ilusión se desvanece y aparecen numerosos detalles como un intenso piano o guitarras sintetizada. Un tema sin duda muy creativo y experimental.

7. “Randy”: Nuevamente nos encontramos con el lado más pop del dúo, esta vez acompañados una vez mas de Morgan Phalen, que se encuentra como pez en el agua entre esa mezcla de pop, electroclash, cuerdas disco y funky. El tema es muy retro, tanto que parecería un producto de finales de los 70 pero hecho con la tecnología actual. De alguna manera recuperan el sonido del principio del álbum que se había ido perdiendo poco a poco entre el eclecticismo de los diferentes temas que incluye este “Woman”.

8. “Heavy metal”: Curioso tema que se dedica a pasar por las computadoras los típicos punteos heavys, para seguidamente arremeter con un ritmo dance que cesa para volver otra vez a los comentados punteos heavys. En ese sentido entronca un poco con el sonido más rock de su segundo álbum “Audio, Video, Disco”, pero poco a poco la canción se va desmarcando de ese sonido desarrollando ampulosas melodías que llevan el tema a territorios menos radicales a nivel musical.

9. “Love S.O.S.”: La canción romántica del álbum. Esta vez acompañados de la voz de Romuald, Justice crean un tema muy repetitivo cuyo gancho es un sonido de sirena sutilmente encuadrado en la canción, pero que no pasa desapercibido y consigue captar totalmente la atención del oyente; hasta el punto que no tienes ganas de que Romuald pare de cantar una y otra vez ese estribillo que es siempre igual pero que no cansa.

10. “Close call”: Justice cierran el álbum de forma delicada con un precioso instrumental que demuestra la versatilidad del dúo a la hora de pasar de un extremo al otro. Como hemos visto, melódicamente recuerda a esos imaginativos instrumentales de grupos como Air o Röyksopp lo cual es bueno. Muy bueno. A pesar de la intención de crear un tema más pausado para cerrar el disco, no pueden evitar llenarlo de diferentes efectos que van y vienen durante la canción. Un gran final para este “Woman”.

RESULTADO, CONCLUSIONES Y REFLEXIONES.
“Woman” es un álbum en el que Justice demuestran su versatilidad para asumir diferentes tipos de música y pasarla por su filtro dance. Esta vez han optado, al igual que sus compatriotas Daft Punk, por un sonido retro disco con influencias funkys, pero a diferencia de “Random Access Memories” del dúo robótico, la propuesta de Justice es mucho más amplia y no se queda en ese sonido, sino que ofrecen una serie de nuevas propuestas sin renunciar a lo producido anteriormente en sus dos primeros álbumes. En “Woman” tenemos momentos que nos pueden recordar a su debut y otros (los menos) a “Audio, Video, Disco”.

En definitiva “Woman” cumple perfectamente como un tercer álbum, que por un lado reafirma su estilo y por otro lo amplia de forma hábil e inteligente, demostrando la enorme imaginación que posee el dúo a la hora de crear sonidos poco convencionales. Es de agradecer esa búsqueda de nuevas formas de expresión musical, en lugar de conformarse con los logros ya conseguidos a nivel artístico. En “Woman” aciertan claramente aplicando su visión de la electrónica a sonidos disco, funkies e incluso de rock progresivo.

El álbum, sin conseguir la popularidad de su primer disco, ha conseguido no pasar desapercibido y sobre todo proveer de canciones a su espectacular show en directo que muchos pudieron degustar por ejemplo tras el concierto de Depeche Mode en el BBK de este año.

Justice siguen siendo un peso pesado en lo que se refiere a esa electrónica francesa imaginativa, ecléctica y en general elegante, que lleva más de diez años dando sus frutos. Solo les podemos reprochar su poca actividad en estudio, esperemos que esto cambie y no pasen otros cinco años hasta su próximo álbum. Sería una pena.

Texto: Alfredo Morales.
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domingo, 3 de diciembre de 2017

Programa Billy Joel “Storm Front” (Temporada 9/ Programa 4)

Nos reunimos el pasado sábado 18 de noviembre de 2017 en los estudios de Radio Universitaria de Alcalá de Henares (RUAH) Luis Felipe Novalvos, Mariano González y Víctor Prats para rendir tributo a un gran artista como es Billy Joel.

Su “Storm Front” de 1989 sirvió de magnífica excusa para poder realizar un debate en directo en el dial de RUAH a las 16.00h, en el que pudimos comentar varios aspectos interesantes de la vida y milagros del sr. Joel y pusimos varias de las notables canciones que forman este disco.

Si no pudieron escuchar el directo, aquí tienen insertado el reproductor con el podcast y también les dejamos enlace a su alojamiento en Ivoox por si prefieren descargarse el archivo: http://www.ivoox.com/dmr-9-4-audios-mp3_rf_22420495_1.html
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viernes, 1 de diciembre de 2017

Temporada 9/ Programa 5: Franz Ferdinand y “Tonight: Franz Ferdinand” (2009)

El que fuera 3er. disco de estudio de los chicos liderados por Alex Kapranos tuvo en su día una cierta controversia. A los seguidores de recorrido les despistó bastante, y si bien les reportó un estatus internacional de mucha altura, supuso un punto de inflexión que a la larga se tradujo a la baja.

Personalmente a mí fue un disco que me gustó mucho en su momento y al que a día de hoy sigo defendiendo mucho. Es arriesgado y novedoso respecto a los 2 anteriores y sobre todo mucho mejor que el inconexo 2º lp; cierto es que el debut es difícil de batir objetivamente, pero dentro de mi gusto personal me lo puedo pasar igual de bien con uno que con otro.

Pudimos de hecho escoger el disco de debut, también ya comentado en “DMR” para el programa de este sábado, pero no, hemos querido escoger este “Tonight: Franz Ferdinand” para reivindicarlo como se merece, ya que el debut se defiende muy bien por sí solo.

La cita será este sábado 2 de diciembre de 2017 a las 16.00h en dial de Radio Universitaria de Alcalá de Henares (RUAH). Por favor, no nos falten a la cita.

Links de interés:
Evento en Facebook: https://www.facebook.com/events/803199459872636
Emisión on-line RUAH: http://www.online.ruah.es/
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viernes, 24 de noviembre de 2017

Iggy Pop - The Idiot (1977)

ANTECEDENTES E INTRODUCCIÓN.
Adoro el acercamiento anglosajón y norteamericano a la música alemana que se empieza a realizar en la segunda mitad de los años 70; cómo la radical experimentación del krautrock y de la música electrónica incipiente es captada por la inquietud de artistas como David Bowie, Brian Eno o Iggy Pop. De aquí nacen, a modo de ejemplo, buena parte del postpunk, la new wave, el techno y la música industrial. Imagínense el caudal vanguardista de Kraftwerk , Neu! O Can, canalizado hacia vías musicales más melódicas (aunque Kraftwerk son harina de otro costal) y menos esotéricas.

La cima de este “mestizaje” creo que fue la trilogía berlinesa de David Bowie, y “The Idiot” está medularmente emparentado con ella. En efecto, la presencia del Duque Blanco es importante en este disco; es el productor, co-compositor y toca varios instrumentos; tampoco se ha de olvidar la presencia de un buen colaborador y amigo de Bowie, el guitarrista Carlos Alomar, ni la de Tony Visconti en las mezclas, otro gran socio del bueno de David. Sin embargo no ha de verse “The Idiot” como un disco en la sombra de David Bowie o como una obra pasiva donde Iggy Pop no aporta nada al conjunto. Ni mucho menos. No solo es que también lleve a cabo parte de la composición de las canciones, su voz (medio de barítono medio de roquero rasposo) reina y domina durante todo el disco. Y la carisma, por supuesto. Hay pocos artistas tan idiosincráticos como Iggy.

Es un Iggy Pop insólito, eso es cierto, y que desmiente toda su trayectoria hasta entonces y buena parte de la que vendría después. No es frecuente verle trastear con sintetizadores, efectos electrónicos y ritmos tan cadenciosos, pero para mí ahí radica parte de la gracia de “The Idiot”. Otra de mis debilidades es ver a los artistas fuera de su zona de confort, aventurando la linealidad de su carrera en pos de un giro y escucharles cosas que, a priori, no casan mucho con ellos. Viva la heterodoxia. Por cierto, que la carrera hasta entonces de Iggy es tan reseñable como influyente. Es casi unánime que dentro del árbol genealógico del punk hay un lugar de prestigio para los Stooges, con su furia primitiva y subversiva. Con ellos Iggy Pop comenzó a labrarse la bien merecida fama de frontman carismático y transgresor. Sus actuaciones eran una mezcla de lascivia malévola y rabia autodestructiva; en sus conciertos de hecho solía auto mutilarse. También hay que hacer notar su disco “Kill City” (1975) con James Williamson.

Una cosa que me gusta de este debut de Iggy es la sensación de decadencia que transmite, de oscuridad robótica y agónica al mismo tiempo. Bandas como Joy Division y otros compañeros de generación debieron de tener aquí una notable influencia; de hecho se supone que es el disco que estaba escuchando Ian Curtis cuando se ahorcó. Mitologías necrófilas aparte, “The Idiot”, me parece un disco esencial dentro de su época y aún atractivo de escuchar hoy en día. Justo cuarenta años después. Por cierto, antes de pasar al análisis, recomendaría no hacer excesivo caso de la frase con que se promocionó el disco en su momento: “una mezcla entre Kraftwerk y James Brown”. No estoy seguro que los devotos del Padrino del Soul vayan a encontrar mucho rastro de esa influencia (si acaso “Sister midnight se acercaría levemente), quizá los de Kraftwerk alguna más. Por cierto, el nombre del disco proviene de la novela homónima de Dostoievski. En cualquier caso, disfruten.

ANÁLISIS DEL DISCO.
1. “Sister Midnight”: El comienzo sienta algunas bases que luego encontraremos dispersas por todo el disco. De momento “Sister Midnight” es una especie de funk robótico, oscuro y más bien mutante. Todo parece estar hecho a ritmo de metrónomo, todo parece medido y mecánico, pero la voz de Iggy, aunque impasible, tiene esa pasión cavernosa que en él es tan natural. La definición que trataba de aunar a Kraftwerk y a James Brown podría tener aquí cierto sentido. No falta tampoco cierto tono de gamberrismo, de bohemia berlinesa. La fusión de la frialdad germánica con la energía del rock y del funk nos deja un tema muy interesante como inicio.

2. “Nightclubbing”: Y ahora pasamos a la decadencia absoluta, a la parte oscura del exceso. El comienzo, con ese ritmo palpitante que casi emula a un corazón, nos va introduciendo en un clima distorsionado, enrarecido, disonante. Mención aparte merece el momento en que entran las guitarras de Phil Palmer, raspando, aguijoneando. Excelente y visceral canción que además es un clásico de Iggy, no en vano su influencia en otras bandas ha sido mucha: The Human League hicieron una versión en un EP algo anterior a su disco “Travelogue” (1980) y las intro de las canciones “Force of nature” de Oasis y “Closer” de Nine Inch Nails están basadas en el ritmo “cardiaco” que señalábamos antes. No me extraña que fuese utilizada en la película “Trainspotting” justo para dar la entradilla al momento en que Renton y sus amigos deciden reengancharse a la heroína; la atmósfera drogota casa muy bien con “Nightclubbing”.

3. “Funtime”: Una canción que aunque sigue siendo robótica es mucho más directa que las anteriores y gustará a los seguidores más afines del Iggy roquero. Visceral y sin concesiones, supone un punto energizante dentro de “The Idiot”; incluso hay algo de espíritu punk. Puede verse como un modelo, más punzante, de algunas canciones aún por venir de David Bowie, como por ejemplo “The beauty and the beast” o “Joe the lion” del disco “Heroes” (1978). De hecho los coros de Bowie están muy presentes en la canción. Yo diría que el ensalzamiento del desparrame, que en principio supone “Funtime” (“todos a bordo para la diversión”), tiene cierto matiz irónico.

4. “Baby”: Tiene un aire cabaretero y crápula construido inverosímilmente a base de teclados y alguna distorsión eléctrica. Quizá pueda recordar a alguna canción de The Doors como “People are strange” pero alumbrada por el por el espíritu germánico en su vertiente más gélida. No deja de ser un momento de reposo después de la intensidad de las dos primeras canciones y del gancho al mentón que supone “Funtime”. La letra tiene algo de inquietud bohemia. Cómo se lo debieron pasar Bowie e Iggy en Berlín.
5. “China girl”: Canción conocida, sobre todo, por la versión de David Bowie en su “Let’s Dance” (1983) y que prácticamente ha eclipsado a la original. Mientras que la de Bowie era un pop-funk de factura inmaculada (cortesía del productor Neil Rodgers), la de Iggy es mucho más áspera, intrincada y excéntrica. También es más derrotista y torturada, se nota que es una canción de deseo, de pasión sofocante. Mucho ojo a los toques de guitarra de Carlos Alomar y Phil Palmer y a algunos quiebros de voz de Iggy. La “China girl” del título parece ser en realidad una mujer vietnamita de la cual se encaprichó Iggy.

6. “Dum dum boys”: Esta canción es quizá lo más parecido al rock clásico que tenemos en “The Idiot” y su mayor aliciente es el omnipresente riff de guitarra, no exento de distorsiones que lo hacen casi un poco narcótico. La indomable voz de Iggy Pop alcanza también uno de sus puntos álgidos del disco, poseyendo incluso alguna virtud evocadora. No en vano es una canción que mira hacia atrás, hacia los años de The Stooges; en la parte hablada del inicio se hace un repaso de los antiguos componentes de la banda. No está mal, pero los más de siete minutos son excesivos.

7. “Tiny girls”: Si la canción anterior era el momento para el rock, éste es el momento para la elegancia. Canción pausada y sensual perfilada por un sofisticado saxofón de reminiscencias muy “bowieanas”. Casi es un verso suelto dentro del disco, pero no desagrada en absoluto, Iggy casi parece un crooner algo bronco y arriscado.

8. “Mass production”: Y para finalizar nos encontramos con el momento más experimental del disco, fuertemente influenciado por el krautrock. El ritmo es completamente mecanicista y frío, pero a la vez misterioso, sugerente. Diferentes efectos electrónicos acompañan al persistente riff de guitarra mientras, por acumulación, la canción se adensa y se va haciendo más decadente. Iggy siempre dijo que las factorías e industrias de Detroit, de algún modo, habían tenido efecto sobre su música; y quizá está canción sea el epítome de esa influencia. Podríamos hablar casi de una música “proto-industrial”. Buen y desasosegante final.

RESULTADO, CONCLUSIONES Y REFLEXIONES.
Quizá se quede, “The Idiot”, un poco en medio de varios estilos, pero este terreno mixto entre la electrónica setentera y el brío rock áspero y directo, da lugar a un disco original, misterioso y decadente. Tiene el encanto berlinés de la trilogía de Bowie aunque prescindiendo de los instrumentales (por cierto magníficos) que suelen copar la segunda parte del disco. A día de hoy, “The Idiot”, sigue sonando moderno y atrevido, tiene el regusto de la osadía artística y la fascinación de una época. Es el debut de Iggy Pop en solitario y probablemente uno de sus discos que mejor ha resistido el paso del tiempo. 1977 iba a ser un año bastante proactivo para Iggy Pop, apenas unos meses después editará “Lust For Life”, sin duda otro disco clásico, pero esta vez más dominado por el rock y alejándose del vanguardismo. Sus canciones “The passenger” y “Lust for life” están entre las más celebrada de su catálogo; no era cuestión de que, en el año dorado del punk, los Ramones o los Sex Pistols se le subieran a las barbas.

La carrera posterior de Iggy Pop es muy larga para glosarla aquí, nunca ha sido un artista que ha dimitido. Durante los ochenta consiguió un éxito apreciable con “Blah, Blah, Blah” (1986) o “Instinct” (1988) y en los 90 discos como “Brick By Brick” (1990) y “American Caesar” (1993) fueron recibidos con agrado. Últimamente lo mismo ha vuelto con los Stooges, flirteado con la canción francesa con “Après” (2012) o retornado incluso a sus vestigios berlineses mediante “Post Pop Depression” (2016), con la ayuda del cantante de Queens Of The Stone Age y el batería de los Arctic Monkeys.

Lo que está claro es que a los setenta años, siendo una leyenda, y habiéndotelas visto con todo tipo de situaciones, Iggy se ha ganado el sacrosanto derecho de hacer lo que le dé la gana; como si quiere hacer rancheras mezcladas con pasodobles. Padrino del punk (y de otras cosas) y origen e inspiración de un sinnúmero de bandas, aun con sus defectos es uno de los artistas que consiguen que la música popular vaya avanzando. Y qué quieren que les diga, me lo imagino creando música con Bowie en su periodo alemán y cada vez siento más interés por aquellos tiempos. Ya lo decían Kraftwerk en “Trans-Europe Express” (1977): “From station to station, back to Dusseldorf City, meet Iggy Pop and David Bowie”.

Texto: Mariano González.
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domingo, 19 de noviembre de 2017

Programa Coldplay “A Rush Of Blood To The Head” (Temporada 9/ Programa 3)

Con Óscar Cañas completamos un buen terceto de tertulianos para poder rememorar los días en los que Coldplay captaban nuestra atención y gusto musical de la mano de sus primeros discos de estudio. Fue con su 2º lp editado en 2002 con el que quisimos rendir tributo a esos primeros pasos de la banda liderada por Chris Martin.

Quisimos centrarnos en lo positivo, que en realidad y en sí era el disco que habíamos escogido para la ocasión. Si la actualidad de la banda ya no es tan de nuestro agrado como por entonces, es asunto nuestro y no quisimos hacer sangre al respecto.

“A Rush Of Blood To The Head” es y será siempre un disco muy acertado y se merecía un programa como este que hicimos ya. Se emitió en directo el sábado 4 de noviembre de 2017 a las 16.00h en el dial de Radio Universitaria de Alcalá de Henares (RUAH) y además de contar con el ya citado Óscar Cañas, estuvimos Mariano González y servidor de ustedes Víctor Prats. No hubo redifusiones, con lo que si quieren escucharlo, aquí les dejamos insertado el reproductor y el enlace a Ivoox para su descarga: http://www.ivoox.com/dmr-9-3-audios-mp3_rf_22157898_1.html
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sábado, 18 de noviembre de 2017

Ballantine’s We Sound -Anni B Sweet + Jack Bisonte + Eme DJ-. Madrid (15-11-2017)

SINOPSIS (por Víctor Prats).
El pasado miércoles 15 de noviembre de 2017 tuvo lugar la presentación de la iniciativa de mecenazgo cultural que Ballantines ha tenido a bien lanzar. Concebida en dos niveles: a nivel de radio en Europa FM con el lanzamiento de un espacio que tendrá lugar los sábados a las 20:00h (por fortuna no seremos competencia directa, con lo que se podrán ustedes montar unos buenos sábados por la tarde musicales escuchando primero “DMR” en Radio Universitaria de Alcalá de Henares (RUAH) y luego Ballantines We Sound Radio en Europa FM) en el que se busca promocionar a bandas emergentes y que se alejan del perfil mainstream, y a nivel de facilitar lugares de ensayo para nuevas bandas y la creación de una programación de conciertos que ayude a difundir esas creaciones.
Estuve muy de acuerdo en casi todo lo que Patricio Sánchez, director de Europa FM (en la imagen superior), ofreció en su discurso inaugural (aspectos como lo de la necesidad y amplitud de miras de su emisora para mirar hacia un sector alejado del mainstream y otras cosas como las de que cada música y estilo tiene su momento -cosa que ya saben perseguimos mucho en las propuestas de “DMR”).
Para este evento, Ballantine's programó 3 actuaciones. A la malagueña Anni B Sweet la situó como cabeza de cartel, con Jack Bisonte como teloneros y también con Eme DJ como encargada de poner acertadas sesiones musicales tanto antes como después de la presentación y las actuaciones. Para la prensa tanto Anni como el dúo Jack Bisonte nos interpretaron un tema cada uno en acústico en exclusiva, y luego con el público general ya accedido al recinto del Florida-Retiro (lugar que aún no había visitado, por cierto), tuvieron que pelear contra el sonido ambiente de sectores no demasiado interesados en lo que había sobre el escenario. Al respecto Jack Bisonte llamó al orden con un mayor fruncimiento de ceño, y Anni apostó por la ironía en ese mismo aspecto. Y es que ciertamente a ratos el ambiente de cháchara estaba a un nivel de sonido bastante alto.
Jack Bisonte con 40 minutos y Anni cumpliendo junto a banda con una hora, nos ofrecieron una buena noche musical, y también Eme DJ nos deleitó con selecciones de artistas a ratos de corte funk y a ratos de corte electrónico, lo cual fue también muy de agradecer. En definitiva, una puesta de largo de un proyecto musical de promoción que dignifica a Ballantine's y que confiamos tenga una gran aceptación. Agradezco a Andrés Bueno que contara con nosotros para narrarles de este evento y ya mismo les dejo con la crónica extensa de la velada a cargo de Mariano González.

CRÓNICA (por Mariano González).
Qué bueno fue, qué disfrute poder asistir al Ballentines We Sound. Aparte de poder deleitarnos con una artista excelente, Anni B Sweet, y con un dúo prometedor, Jack Bisonte, pude disfrutar de algo parecido al resarcimiento, al cumplimiento de un antiguo propósito. Ya se sabe que a los que son, por lo menos, un poco melómanos no les falta una lista con las muescas que aún quedan en su lista de eventos pendientes. Tal es mi caso; una concatenación de circunstancias, a veces de índole laboral, a veces de tipo físico, me habían impedido acudir a un concierto de Ana López (o sea Anni B Sweet) hasta hoy mismo. O tal vez es una verdad a medias. En el Día de la Música de 2009, en El Corte Inglés de Sol, en la sección de música, mi amigo Víctor y yo casi inopinadamente nos topamos con un pequeño recital de Anni mientras ojeábamos discos. Eran los tiempos del “Star, Restart, Undo” y en buena medida el particular KM.0 de la malagueña. No obstante no fue un concierto al uso.
“DMR”, en la persona de Víctor Prats, sí que ha estado presente en otras citas con Anni B Sweet; en concreto en el Festival Be Open en 2010 y un concierto en el Fnac de Castellana en 2012. Sin embargo para mí ha sido la primera vez, un aliciente sin duda; es como la sensación de estrenar algo. Cosa que he de agradecer a mi amigo Víctor Prats, que me avisó del evento para que le acompañase en el día de hoy. Reconoceré que fue con “Oh, Monsters” cuando comencé a escuchar a Anni con el detenimiento entusiasta con el que se escucha a los artistas que nos van siendo predilectos. No es que su primer disco me deje indiferente, es un debut excelente, pero siento cierta debilidad por los trabajos con un dejo sombrío, melancólico. Tal fue el caso y desde entonces tengo por cierto que Anni B Sweet es una de las propuestas más interesantes de la música española.
Como también es interesante la apuesta de Ballantine’s para favorecer la aparición de nuevos talentos, principalmente por la vertiente de la música indie. Ballantine’s va a poner a disposición de grupos noveles ocho locales de ensayo (en Madrid en la sala Ritmo Y Compás) con las posibilidad de que algunas de esas bandas puedan telonear a importantes nombres. El requisito es ser una banda emergente e inscribirse en la página www.ballantineswesoundstudios.es. Este proyecto es de gran interés, toda vez que cualquier iniciativa que desarrolle un especie de mecenazgo comprometido puede permitir aflorar talentos que pudieran acabar siendo ignotos de otra manera. Pero aún hay más. Europa FM también participará en este interesante patrocinio musical añadiendo, los sábados a las 20h, a su parrilla un programa, patrocinado por Ballantine’s, dedicado a artistas más “underground” y con especial atención a los que están dando sus primeros pasos. Todo esto nos fue siendo explicado por Antonio Crous por parte Ballantine’s, el locutor de Europa FM Tony Loarces, el director de la cadena Patricio Sánchez y el agitador cultural Borja Prieto. En esta parte de exposición y presentación se fueron intercalando algunas canciones de Jack Bisonte y una de Anni B Sweet, “Locked in verses”, todas ellas en un formato acústico en su facción más minimalista. Anni curiosamente llevaba una indumentaria roja totalmente distinta a la del concierto en sí. A estas alturas, lógicamente el ambienta no era todavía tan animado como lo sería a posteriori.
Hubo un pequeño ínterin entre la presentación y los conciertos propiamente dichos que nos fue sabrosamente amenizado por un notable catering, hasta que por fin el dúo Jack Bisonte salió a las tablas. Jack Bisonte, a los que no conocíamos, se mueven cómodamente en el territorio del folk y las melodías acústicas. En las canciones que acompañaron a la presentación del Ballantine’s We Sound mostraron su faz más bucólica e íntima, con melodías cálidas y sencillas. Sin embargo cuando a posteriori les llegó su turno, ofrecieron unas canciones enérgicas, mucho más contundentes. El grupo sonó con aplomo y empaque a pesar de basarse solamente en una guitarra acústica y una batería. En la primera canción el vocalista Carlos Amelivia anduvo entre el público llegando a colocarse casi en medio de la sala.
En los momentos más reposados el ruido ambiente interfirió con la música y Carlos Amelivia reconvino ligeramente al respetable para que, al ser posible, guardase un mayor silencio. En líneas generales Jack Bisonte me sorprendieron por la inquieta energía de sus canciones, yo me esperaba un estilo más introspectivo y calmado; lo cual no es malo, que te sorprendan en un concierto está más cerca de la virtud que del error. Como anécdota, el implacable telón (al más puro estilo teatral) se cerró una canción antes de lo debido, lo que hizo reclamar al grupo, con deportividad, que se volviese abrir para rematar su concierto. Fue una actuación solvente que, a ratos, más que folk parecía rock hecho con guitarras acústicas.
No hubimos de esperar mucho para que comenzara la actuación de Anni B Sweet, serían algo más de las 22:15h cuando ella y su banda comenzaron a tocar los acordes de “Getting older”, una de las canciones señeras de “Oh, Monsters”; fue un buen e intenso comienzo. Ya decíamos antes que Anni salió con un atuendo distinto al que le habíamos visto un rato antes; en esta ocasión en lugar de llevar un traje rojo, llevaba un vestido azul marino y brillante. Lo siguiente en sonar fue “Beginner”, canción llena de evocaciones melancólicas y que es además un brillante comienzo de su último disco, “Chasing Ilusions”. Esta canción, como en general casi todas las que se tocaron, sonaron con más filo y contundencia que en sus respectivos discos originales. De hecho Anni B Sweet se mostró enérgica durante toda la noche, aunque paradójicamente en una de sus alocuciones al público nos dijo que esa noche se encontraba un poco tímida; quién lo diría, su interpretación fue bastante decidida.

A continuación vino “Knives”, un momento sumamente popero que sonó fresca y divertida, reflejando bien el espíritu de la canción. Todo un clásico como “Motorway” fue la que cogió el testigo; no podía faltar en el concierto, fue quizá la canción que hace ya unos ocho años nos hizo fijarnos en la malagueña. Conservó la dulce calidez de la melodía y fue un momento muy agradecido por los fans. “Dare to love” nos devolvió a tiempos recientes, lo que significa que pudimos deleitarnos con uno de los estribillos más relucientes del show, una mezcla generacional de las décadas de los sesenta y de los ochenta; cosa que evocan muchas canciones de “Chasing Ilusions”. Sensaciones que continuaron con ”Never”, esta vez con un estribillo más vivaz. Hasta este momento el mayor porcentaje de canciones pertenecía a “Chasing Ilusions”, no en vano estamos en los últimos momentos de su gira correspondiente y ya se empieza a vislumbrar lo que será su próximo disco, que según anunció Anni será en castellano. El siguiente paso fue una curiosidad, una canción que no entró inicialmente en “Chasing Ilusions” pero que se puede encontrar en su versión deluxe. La curiosidad fue bienvenida, se trató de la canción “Our Home” y sonó estupenda; se trata todo un golpe de mano pop, directo y vivaz. Tocó, después, volver atrás en el tiempo para escuchar “Oh I Oh Oh I” y su ritmo folk divertido, un poco estrambótico, y no obstante con un interesante trabajo de percusión; fue uno de los instantes distendidos de la noche.
Otro momento interesante fue la canción título del último disco, probablemente una de las canciones de “Chasing Ilusions” que pasará a ser un pequeño clásico y buen representante de su sonido. Siguiendo la onda de la banda, rigurosa y bien engrasada, el rápido estribillo de la canción cobró aún más agilidad en directo. Estupendo trabajo el de la banda por cierto, aportando musculatura instrumental. Como ejemplo valga la canción “Monsters”, desbordante y con un excelente solo de Javier Doria irradiando electricidad por doquier. Casi empequeñece a la versión de estudio. El sorpresón vino cuando la encadenaron, nada más y nada menos, con “White rabbit” de Jefferson Airplane, magnífico exponente de la psicodelia sesentera y todo un reto para quienes osen versionarla; tengan en cuenta el chorro de voz de Grace Slick. Del reto salieron Anni y su banda completamente airosos, nada hubo ni en las voces ni en la instrumentación que impida decir que fue una dignísima versión.
Volviendo con “Oh, Monsters” llegó el turno de quizá la canción más roquera de Anni B Sweet, “Ridiculous games 2060”, y el momento más genuinamente movido del concierto. Se mantuvo la intensidad del riff y su pulsión saltarina y fulgurante, y con ello su dejo irónico; es curioso que una canción tan incitante al baile tenga una letra que esté tan lejos de ser luminosa. “Quedan pocas canciones” ya nos avisó Anni, y era el momento de las apuestas, de las cábalas para tratar de predecir qué nos quedaría por escuchar. Reconozco que me equivoqué, mi suposición era que al concierto lo rematarían con la celebrada versión de “Take on me”, uno de los primeros éxito de Anni B Sweet. Sin embargo no hubo decepción en absoluto, la última canción del concierto fue “Drive”, una de mis favoritas del último disco. Me encanta ese toque americano, sugerente y levemente oscuro, en la onda de Chris Isaak. Contentos de lo que acabábamos de escuchar, el telón se cerró ante un público satisfecho.

El ambiente fue in crescendo conforme avanzaba la noche y en el momento en que Anni B Sweet comenzó su concierto el aforo estaba razonablemente lleno. En “DMR” era la primera vez que íbamos al antiguo Florida Park a un concierto y desde luego es un sitio bastante apañado para citas musicales como las de ayer. Yo, por mi parte, me beneficié de los sillones que rodeaban la pista y pude seguir la música cómodamente, sin hacer caso a mis problemas físicos. Así que por fin puedo decir que he saldado gustosamente una antigua cuenta pendiente y puedo corroborar que el buen hacer de Anni B Sweet en estudio tiene como equivalencia un espléndido directo. Mencionar también, cómo no, a Jack Bisonte a los que deseamos mucha suerte.
El broche fue lo puso la reputada Marta Fierro o, lo que lo mismo, Eme DJ, que puso a bailar a todo el mundo desde el principio con un especie de Mash Up de James Brown y Prince. No obstante, el día siguiente era lectivo y hubimos de retirarnos pronto, no sin antes retratarnos en el photocall de la entrada como constancia y recuerdo de que estuvimos ahí.
Desde “DMR” apoyamos sin duda el proyecto de Ballantine´s y de Europa FM para impulsar a jóvenes talentos y mitigar las estrecheces que han de pasar muchos artistas noveles. Esperemos que de todo esto salgan buenas bandas y que, a no tardar mucho, podamos ir a sus conciertos. Agradecemos a la organización y en particular a Andrés Bueno que hayan contado con nosotros para poder dar cuenta del Ballantines We Sound.
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viernes, 17 de noviembre de 2017

Temporada 9/ Programa 4: Billy Joel y “Storm Front” (1989)

Hace ya mucho del último disco de estudio del sr. Joel, y el caso es que para este programa de la 9ª temporada vamos a hablar de su penúltimo trabajo, del cual ya han pasado 28 años. Todo esto referido a sus obras pop y fuera de recopilatorios.

“Storm Front” sucedía a “The Bridge” y al muy masivo “An Innocent Man”, el cual puede ser su disco más popular de su trayectoria. Con “Storm Front”, a ratos arriesgado y potente, y en otros pasajes más maduro, Billy fue capaz de crear un lp que brilla con luz propia dentro de su historia.

La cita es este sábado 18 de noviembre de 2017 a las 16:00h en el dial de Radio Universitaria de Alcalá de Henares (RUAH). Confiamos en que nos acompañen en el directo.

Links de interés:
 Evento en Facebook: https://www.facebook.com/events/1953902131548470
Emisión on-line RUAH: http://www.online.ruah.es/
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lunes, 13 de noviembre de 2017

DMR cubrirá la presentación en Madrid del Ballantine’s We Sound -Anni B Sweet + Jack Bisonte + Eme Dj- (15-11-2017)


Este próximo miércoles 15 de noviembre de 2017 se presentará en la sala Florida Retiro el proyecto Ballantine’s We Sound, con el que Ballantine’s buscará dar su apoyo a jóvenes talentos musicales de nuestro país. Estaremos allí presentes para poder informarles más a fondo de esta iniciativa a posteriori y también para poder narrarles las actuaciones programadas para esta presentación. Nuestros seguidores de recorrido, ya recordarán que en su día, acudimos a la presentación del Plan B que Ballantine’s puso en marcha con Carlos Jean.
Y ciertamente no ha podido escogerse un mejor ejemplo que el que otorga como cabeza de cartel de la ocasión, que no es ni más ni menos que la malagueña Anni B Sweet, que encuadra esta actuación dentro de los tiempos de presentación de su último disco “Chasing Illusions”.
Junto a Anni, estarán también Jack Bisonte, dúo de folk-pop que abrirán la noche antes de la actuación de Anni B Sweet, y luego, como cierre de la noche, Eme Dj pondrá el final a la velada con la sesión que decida preparar para la ocasión. Las entradas para la actuación están disponibles a través de Ticketea a un precio más que razonable.

La apertura de puertas está fijada a las 21:00h. Sean puntuales. Agradecemos a la organización y en especial a Andrés Bueno, que hayan contado con “DMR” para que podamos acercarles tan remarcada ocasión.
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viernes, 10 de noviembre de 2017

Blur - The Magic Whip (2015)

ANTECEDENTES E INTRODUCCIÓN.
13 años pasaron hasta que, milagrosamente, volvieron Blur. Lo del carácter milagroso que le doy al hecho de la edición de “The Magic Whip” es que teniendo en cuenta la incontinencia creativa y promiscuidad de proyectos del líder y cantante Damon Albarn, parecía improbable que se animase a reunirse con Grahan Coxon (que en algún tiempo de este hiato estuvo fuera de Blur), Alex James y David Rowntree.

Damon ha pegado con fuerza con Gorillaz, pero también con otros proyectos como The Good, The Bad And The Queen, o incluso con sus discos en solitario; muy reivindicable en este sentido el previo a “The Magic Whip” del “Everyday Robots” que Damon firmó él solito; un trabajo muy experimental a ratos y que tendrá cabida algún día en este blog. De hecho, el influjo de este disco en lo que hoy nos ocupa es más que notable, lógico de alguna forma por la cercanía temporal.

En fin, que tras mucho tiempo con declaraciones confusas de unos y otros con respecto a lo que sería el siguiente disco de Blur, llegó el turno de que el ciertamente controvertido “Think Tank” de 2002 tuviera su continuidad. Y, aunque tras el análisis del disco tema a tema es cuando les daré mis correspondientes conclusiones, les adelanto que quizás nos encontremos ante uno de mis discos favoritos de la formación.

ANÁLISIS DEL DISCO.
1. “Lonesome street”: Abre el disco con cierto sonido reminiscente de la era “Parklife”. De alguna forma “Lonesome street”, de no ser por las partes recitadas de Phil Daniels, podría ser de alguna forma la descendiente directa de aquel clásico del grupo. Un sonido animoso, que sirve bien como apertura, pero que puede llevarnos a equívocos al pensar que nos vamos a encontrar con un disco frívolo y muy pop.

2. “New world towers”: Por ejemplo, ahora nos encontramos con un capítulo que pudiera ser perfectamente un descarte de las sesiones del “Everyday Robots” de Damon. Cierto perfil bajo, y algo de carácter experimental en ciertos matices electrónicos que jalonan la melodía, en la que también hay lugar para escuchar alguna línea de bajo protagonista de Álex James en formato de solo.

3. “Go out”: Nos volvemos a despegar de una línea clara o estilo predominante con la canción de estilo indie arrastrado que es “Go out”. Ojo, no se confundan con esta apreciación inicial que hago de la misma al adjetivarla como “indie arrastrado”, ya que es una de las piezas que más me gustan de la obra, y sin duda la que me llamó la atención en primer lugar en los primeros repasos sonoros que le daba. Puede ser algo cercana al sonido creado en el disco homónimo de la banda de 1997. La melodía marcha a golpetazos, los coros son los que aportan ese sonido algo arrastrado y perezoso. No deja de transmitir una cierta ironía en su melodía y Damon se muestra en su registro vocal más excesivo y descuidado de la obra, con sostenidos hipnóticos y saltarines. Personalmente para mí, uno de los activos de “The Magic Whip”. Por algo será que fue el 1er. single.

4. “Ice cream man”: Tras la sucia y caústica instrumentalmente hablando “Go out”, que tanto llama la atención en su escucha, pasamos a “Ice cream man”, que quizás por su situación en el track list del disco, no destaca mucho. Y ciertamente es una canción sin muchas pretensiones, que casi nos sirve de pausa para abordar acto seguido el próximo capítulo remarcable de la obra. Es curiosa en su sentido de canción electrónica en su sonido de base, pero sin embargo la sensación que nos queda es la de una pieza acústica gracias a las cuerdas de la guitarra.

5. “Thought I was a spaceman”: Hablaba hace poco tiempo con Mariano González sobre este disco, y estuvimos de acuerdo en destacar “Thought I was a spaceman” como una de las canciones más destacables del disco. Estructuralmente va in crescendo, de menos a más. En sus sonidos electrónicos podemos encontrar reminiscencias de aquel single muy acertado del “The Best Of” de la banda, “Music is my radar” y cositas del “Everyday Robots” de Damon. Todo funciona bien: el eco de la voz en Damon, muy acorde con la temática de la pista, los apuntes electrónicos (a rato sibilinos o juguetones, mezclados con otros ampulosos y ambiciosos que entran en el tramo final). 6 minutos de canción, de hecho algunos segundos más, de los que no sobra ni una décima.

6. “I broadcast”: Les sigo ayudando a situarse con respecto a la historia de Blur; “I broadcast”, ¿no les evoca algo a “M.O.R”? A mí sí. Canción acelerada, latente, rítmica y ligera, que contrapunta con la predecesora. No está mal, pero me quedo con la anterior.
7. “My Terracotta heart”: Abordan Blur con “My Terracotta heart” una pieza de carácter más íntimo. Un medio tiempo elegante, sensual en cierta manera, al que Damon aporta un registro más agudo del habitual, incluso atreviéndose con cierto falsete en algún pasaje. Como verán, no es un disco “The Magic Whip” en el que encontremos dos piezas seguidas de mismo carácter o estilo.

8. “There are too many of us”: Llegamos a otra de mis debilidades de “The Magic Whip”. “There are to many of us” es el episodio más solemne y ampuloso sonoramente. Damon parece un predicador al micrófono (parece que tiene un altavoz en la mano y frente a la boca), en una canción que va bien dirigida en todos los sentidos. La percusión y base va en sentido marcial, lo cual apoya a lo ya descrito. A medida que avanza, el ritmo toma una marcha más, dejando el sonido marcado percusivo, el cual solamente retorna al final. Buen desarrollo de despegue, vuelo y aterrizaje. 2º single del disco, por cierto.

9. “Ghost ship”: Y otro gran tema. Y en sentir distinto de nuevo, partiendo mucho de lo previamente oído inmediatamente. “Ghost ship” apuesta por la calidez, sobre todo en la guitarra eléctrica, y después de un ejercicio de pretenciosidad bien llevado a cabo, entramos en una canción que suena luminosa y con muy buen rollito. Fácilmente disfrutable, no precisa más de una escucha para cogerle el punto y apreciarla como se merece. Quita hierro al sonido a ratos arriesgado y menos accesible del disco, y para nada es irrelevante que se sitúe aquí exactamente, porque lo que viene a continuación…

10. “Pyongyang”: Esta canción, en la que el título se lo aporta la capital de Corea del Norte, y en la que Damon parece ser que se inspira al recordar una estancia en dicho país, ofrece a partes iguales sonidos nocturnos y ciertamente siniestros, con unos estribillos casi de oración de congregación religiosa, a cuya sensación ayudan los sostenidos vocales de Damon. Si han apreciado riesgo hasta la canción nº 9 en muchos de los cortes de “The Magic Whip”, creo que ésta es la que se lleva la palma. Cuesta mucho, al contrario que con la previa “Ghost ship”, cogerle el truco, pero después de repetidas y repetidas escuchas, se le termina cogiendo sus virtudes.

11. “Ong ong”: El único single que ocasionalmente vi por “Hit Tv” o “Kiss Tv” (no sé si ya se había renombrado dicho canal por entonces) fue el de “Ong ong”; y, atención, que era el 4º single. Con ese videoclip, tremendamente chorra, y la mayor parte de él en formato de videojuego muy vintage, con impagable momento de vergüenza ajena con el grupo disfrazado al final del mismo, estamos en efecto ante la canción más fácilmente accesible y con pegada. Es un single que puede ser muy reconocible dentro del repertorio de Blur. Directa, muy pop, sencilla, luminosa y pegadiza en cierto punto; no obstante, han pasado tantas cosas interesantes hasta su llegada en el penúltimo capítulo del disco, que casi ya ni me la esperaba (esa es la sensación que me ha quedado tras acceder al disco completo, ya que fue la única que escuché hasta que me metí de lleno en el lp). Por cierto, es probable que el videoclip llevara a la portada del disco o viceversa.

12. “Mirrorball”: Es fundamental, al menos así lo considero yo, que un buen disco que se precie sepa despedirse como debe. Y “The Magic Whip” lo hace con “Mirrorball”. Canción taciturna, vagamente crepuscular (con algún matiz oriental en sus sonidos), de sonido reposado y con Damon en perfil grave vocal. También a la par desprende un leve halo de misterio que le queda pintiparado al disco.

RESULTADO, CONCLUSIONES Y REFLEXIONES.
Si hablamos del resultado cualitativo del disco, en mi opinión estamos ante un éxito o triunfo claro. Si los regresos de las bandas son para dar lugar a obras como ésta, así que vuelva o resucite quien sea. Disco de manual en metraje este “The Magic Whip”, con 12 canciones y algo más de 50 minutos, donde prácticamente no sobra nada y hay cosas muy destacables. Canciones que les terminarán convenciendo, si bien les advierto que hay mucho riesgo y no es accesible en su totalidad (solamente un par o 3 canciones), con lo que tendrán que darle muchas y muchas escuchas; de hecho yo he tardado mucho en poder afrontarlo como se merece.

¿Cuantitativamente? Si hablamos de repercusión o interés de la sociedad cultural musical… Pues no muy bien. Solamente parte de los seguidores fieles del grupo hemos entrado en él y comercialmente, al menos fuera de UK (donde sí que fue nº 1 en la lista de discos, pero donde los singles estuvieron lejos lejos de las primeras posiciones) ha pasado de puntillas. Lo peor es que por aquí solamente se pasaron de gira por un festival (puñeteros festivales…) y no dieron conciertos en recinto cerrado de gira propia. Qué pena.

A nivel personal, desde hace más de un año me ha supuesto un buen acompañamiento musical en mis gustosas caminatas por el área metropolitana de Madrid incluido en mi selección de mi mp4, al que aún le aguanta la vida sonoramente, si bien la pantalla ya no le chufla (debo ser yo, porque a la tv le pasa actualmente algo parecido).

En fin, en formato estudio Blur han satisfecho la papeleta del regreso tras más de una década de silencio compositivo con un trabajo que nos ofrece una variedad sonora notable (algo que por otro lado era habitual en los extensos lps anteriores del grupo). De alguna forma, y readaptando los sonidos al presente, podemos encontrarnos a los Blur de distintos periodos y también los dejes y ramalazos estilísticos de su líder margen de la formación. ¿Cuál será el siguiente paso de Blur? ¿Habrá algo más? El tiempo lo dirá. De momento me alegra ver que una de mis bandas de la adolescencia ha sabido editar un disco muy digno y solamente reprocho a quien le corresponda que no se hayan pasado a tocar por Madrid en algún recinto.
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domingo, 5 de noviembre de 2017

Programa Of Monsters And Men “Beneath The Skin” (Temporada 9/ Programa 2)

Hasta la fecha son la única banda que cuenta con todos su discos comentados en nuestro blog y programa de radio. Cierto es que solamente cuentan con 2 lps en la actualidad, pero, ¡qué lps! Y es que personalmente los que gustamos de Of Monsters And Men y formamos parte de “DMR” hemos quedado muy satisfechos con la continuación del disco de debut de la banda.

El pasado 21 de octubre de 2017 con rigurosa puntualidad a las 16:00h en el dial de Radio Universitaria de Alcalá de Henares (RUAH), Mariano González y Víctor Prats nos detuvimos a tratar sobre este disco y ponerles varias de las grandes canciones que forman este “Beneath The Skin”.

Por si no lo pudieron escuchar en el directo, ya que estamos sin redifusiones/continuidad en RUAH por motivos de mantenimiento, les dejamos aquí insertado el reproductor para su escucha y el enlace a Ivoox por si prefieren descargarse el audio y escucharlo cuando mejor les venga; a nosotros todo nos vale:
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viernes, 3 de noviembre de 2017

Temporada 9/ Programa 3: Coldplay y “A Rush Of Blood To The Head” (2002)

¡Cómo hemos cambiado! Como decían Presuntos Implicados en uno de sus temas míticos. Sí, y es que a día de hoy los Coldplay es un grupo que está lejos de atraerme por sus nuevas entregas. Sin embargo, me miro atrás una década y era uno de mis grupos actuales favoritos.

Y, ojo, sigo pensando que el disco que vamos a analizar en este 3er. programa de la temporada vale mucho la pena. Igual que el debut, “Parachutes”. Incluso si me apuran, el “X & Y”.

Nos recrearemos en el 2º disco de estudio que en 2002 sacaron los Chris Martin y compañía y confiamos en pasar una buena hora de radio recordando los días y obras con las que Coldplay consiguieron captarnos a comienzos de siglo. Les esperamos este sábado 4 de noviembre de 2017 a las 16:00h en Radio Universitaria de Alcalá de Henares (RUAH). No falten.

Links de interés:
Emisión on-line RUAH: http://www.online.ruah.es/
Evento en Facebook: https://www.facebook.com/events/538536663147495
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viernes, 27 de octubre de 2017

Pixx - The Age Of Anxiety (2017)

ANTECEDENTES E INTRODUCCION.
Conocimos a Pixx (proyecto artístico bajo el que se presenta Hannah Rodgers) hace algo más de medio año cuando los canadienses Austra realizaban una gira por Europa que recalaría en Toulouse y Madrid. En ese concierto de Toulouse descubriría a Pixx, que sería la encargada de abrirlo con un reducido repertorio de apenas 25 minutos de una efectividad apabullante.

Su propuesta mezclaba influencias new wave con el electro e incluso el rock, todo ello con un excelente sentido para la melodía que hacía de sus canciones auténticos hits potenciales. A nadie nos dejó indiferente y nos pusimos tras la pista de esta jovencísima artista que apenas pasa los 20 años. Entonces nos encontramos con que ya había publicado un ep titulado “Fall” en 2015, muy recomendable pues en él podemos encontrar muchas sonoridades que van a ser más desarrolladas en su álbum de debut “The Age Of Anxiety”.

Ninguna canción de este ep se ha ganado el honor de estar en el debut largo de Pixx y la verdad es que es normal: las canciones del ep estaban desprovistas de la seguridad, rabia y emoción que impregnan las de “The Age Of Anxiety”, el cual pasamos a analizar.

ANALISIS DEL DISCO.
1. “I bown down”: El álbum empieza sin duda con uno de sus temas más destacables. Es el que de alguna forma le da título ya que en su letra incluye la frase “to put a name on it, would be to nail the age of anxiety”. La envolvente melodía de teclados que abre el tema llega a ser hipnótica y es rota por momentos gracias a unos potentes bajos unidos a una voz llena de aplomo. El estribillo no termina de aclararnos si la supuesta sumisión de Pixx en este tema es real o quizás este impregnada de cierta ironía. “I bown down” introduce un álbum cargado de máscaras, rupturas, tensión y como no podía ser de otra manera, una buena dosis de ansiedad. El tema cuenta con un curioso video, muy creativo, donde nuestra protagonista se hace acompañar de dos criaturas artificiales y asexuadas, medio maniquís medio humanas. El resultado es notable, uno de los mejores videos que he visto en los últimos tiempos y hecho con no muchos medios.

2. “Toes”: El nivel del primer tema se mantiene con este segundo corte que comienza con una melodía inquietante acompañada de interesantes juegos de voz. Pixx parece de alguna forma reivindicar la soledad buscada, la intimidad y el rechazo a esas personas que quieren saber demasiado de los demás. El resultado es un gran tema de pop electrónico, en el que se mezcla un cierto toque siniestro con una aptitud un tanto burlona.

3. “Grip”: Sin duda uno de los temas más representativos del álbum y uno de los mejores singles publicados en lo que va de año. “Grip”, con su sutil e intimista melodía sintetizada y un estribillo perfecto, contiene todos los trucos para crear un exitoso medio tiempo. La influencia de Grimes está presente, incluso la de Enya si me apuran, pero también la de canciones con una formula parecida como “Sweet harmony” de The Beloved o “All good things (come to an end)” de Nelly Furtado. “Grip” es un tipo de canción que transmite una sensación de tranquilidad y de paz interior que sin duda es un buen antídoto contra esta “age of anxiety”. La canción cuenta con un video en el que Pixx se encuentra en una casa que digamos sería difícil de alquilar. Todo indica que se nuestra protagonista se encuentra bajo el efecto de alguna sustancia que altera los estados de conciencia porque no hace más que levitar y moverse de un lado para otro, aparte de dejarnos bien claro, al más puro estilo cupero, que la depilación de axilas es algo que no va con ella.

4. “Romance”: La dirección del álbum cambia con este tema que desde luego no es nada dulce a pesar del título, de hecho desprende cierta rabia y resentimiento. Nos encontramos ante una canción con una producción impecable, potentes teclados y sobre todo una demostración incontestable de cómo manejar y controlar la voz por parte de Hannah Rodgers, ayudada por unos muy acertados coros. El álbum no escatima en videos promocionales y aquí tenemos otro bastante original donde podemos ver a una versión de Pixx más masculina y otra algo más femenina deambular por un gimnasio, una bañera y hasta una cutre discoteca llena de gente con auriculares por los cuales se supone que llega la música… ¿Serán así las discotecas del futuro para no molestar a los vecinos? Es una idea.

5. “Telescreen”: El tono de este tema es melancólico y oscuro con esa guitarra que va marcando bastante la canción aunque el tema es una elegante mezcla de guitarras y sintetizadores, donde vuelve a aparecer esa enorme capacidad de Pixx para hacer estribillos cautivadores. “Telescreen” es un aparato ficticio inventado por George Orwell en su novela “1984”, se trataba de una especie de televisor que emitía los mensajes de propaganda del partido único. El protagonista de esta canción se pregunta si es solo él quien recibe estos mensajes y claramente la respuesta es no.

6. “Everything is weird in America”: El tema más claro como potencial éxito y de los pocos con una vocación para la pista de baile con los remixes adecuados, claro está. Es sin ninguna duda el tema más techno-pop del álbum, pero en esta ocasión Pixx ha decidido explorar la vía más minimalista del género, sin apenas artificios y con una temática bastante naive donde la protagonista enumera los pros (con cierta ironía) y los contras de ese enorme y raro país que es USA.
7. “Waterslides”: Estamos sin duda en la parte más bailable del álbum. Este tema es un claro ejemplo, pero Pixx se las arregla para introducir siempre algún elemento diferente que no rompa el ritmo pero añada variedad a su propuesta. En este caso son unas claras influencias a la new wave de finales de los 70 principios de los 80, muy presentes tanto en guitarras como en teclados, que le dan al tema una remarcable energía y fluidez. Nuevamente contamos con un video donde Pixx alterna sus bailes a lo Ian Curtis (podría ser una versión femenina del mismo) en diferentes escenarios como una playa o una central de comunicaciones.

8. “A big cloud to float upon”: Pixx no quiere en ningún momento que nos aburramos y nos trae un nuevo tema que rompe con lo anterior. Mucho más experimental, con un comienzo muy electrónico y ambient, destaca sobre todo por una emocionante interpretación donde la protagonista lucha por salir de la oscuridad a la que se ve abocada. Destacan esas percusiones, casi africanas, que aparecen en ciertos momentos del tema y que le dan un toque de solemne rotundidad.

9. “Baboo”: En esta ocasión tenemos una de los primeros adelantos de este álbum, un tema realmente curioso. En él Pixx mezcla sin complejos pop electrónico, psicodelia y hasta elementos del jungle. El resultado bien podría haber sido un absoluto desastre, pero Hannah lo resuelve de forma más que solvente apoyándose en un estribillo nuevamente magistral, manteniendo el álbum en un nivel muy alto. Y si esta canción es un tanto psicodélica, el video no lo es menos y en él vemos a Pixx acompañada de una amiga-florero haciendo una serie de tonterías, las típicas cosas que se hacen cuando vas puesto de éxtasis; en cualquier caso es divertido y no deja indiferente.

10. “Your delight”: Entramos en la parte final del álbum en la que el peso de las guitarras es mayor. En “Your delight”, Pixx nos ofrece un elegante medio tiempo agradable y a la vez agridulce ante la imposibilidad de ser correspondida por la persona amada. En algunos momentos puede incluso recordar al estilo “Lana del Rey”, lo cual no tiene que ser para nada malo si no se abusa.

11. “The girls”: Una vez más las guitarras llevan el peso de la canción, aunque de vez en cuando aparece algún discreto toque electrónico de sintetizador o alguna percusión que decora el tema. Una voz masculina se une a la de nuestra protagonista en algunos pasajes mejorando el conjunto y si a esto le añadimos un estribillo coral difícil de olvidar, el resultado es un tema que va de menos a más, finalizando de forma soberbia. Pixx nos confiesa con amargura y melancolía que le gustaría poder bailar como las demás chicas, una forma de expresar su falta de conexión con la gente, su poca sociabilidad.

12. “Mood ring eyes”: El álbum acaba con una canción muy reposada, en un tono ligero, que ofrece algo de luz en un álbum por momentos frenético, ansioso y oscuro. Pixx decide dejar para el final los cortes más calmados e intimistas, acabando así el disco de forma sencilla, sin demasiados artificios, en lugar de hacerlo con alguno de los trallazos de la primera parte del álbum, pura clase.

RESULTADO, CONCLUSIONES Y REFLEXIONES.
Hannah Rodgers no ha podido empezar mejor su andadura musical. El álbum es un clarísimo candidato a disco del año 2017. En ningún momento aburre y logra manejar a su antojo las claras influencias del pop electrónico y la new wave, creando un universo completamente personal. Es impresionante la cantidad de canciones sobresalientes que incluye el álbum y lo mejor de todo es que el resto de temas no baja del notable. A nivel de crítica el disco no ha pasado desapercibido y ha recibido innumerables halagos mientras va sumando más seguidores a su propuesta gracias a sus cada vez más frecuentes conciertos.

Dada la juventud de la artista, su futuro es muy prometedor, aunque se va a encontrar con la dificultad de crear un segundo álbum que esté a la altura o que supere este “The Age Of Anxiety”, cosa que no será nada fácil; es lo que tiene empezar con un álbum tan excepcional.

Sin lugar a dudas, una inmensa alegría el constatar que aún aparecen nuevos artistas que pueden sorprender en un paisaje musical donde casi todo está dicho.

Texto: Alfredo Morales.
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domingo, 22 de octubre de 2017

Programa The Jam “Sound Affects” (Temporada 9/ Programa 1)

Tuvimos ciertos problemas técnicos el pasado sábado 7 de octubre de 2017 cuando fuimos a inaugurar nuestra 9ª temporada de radio. Debido a asuntos de actualización y mejora de Radio Universitaria de Alcalá de Henares (RUAH), ciertos ajustes técnicos no nos permitieron comenzar con el programa hasta las 16:20h. Avisamos con una locución a las 16:00h del retraso que iba a haber.

Una vez todo en marcha, no hubo mayores problemas (salvo un par de cosas en la postproducción del audio emitido). Pudimos debatir entre Mariano González y servidor de ustedes sobre la historia del trío liderado por Paul Weller y completado con Rick Buckler y Bruce Foxton y en particular del 4º disco de estudio que The Jam sacaron en 1980.

“Sound Affects” nos dio para muchas reflexiones sobre la banda en general y como anécdota personal nuestra, tuvo lugar la única circunstancia hasta la fecha en la que no seguimos el orden de las canciones tal y como están ordenadas en el disco; esto fue llevado a cabo con premeditación y alevosía.

Si se perdieron el directo, por quizás desistir de estar on-line sin escucha a eso de las 16:10h, aquí les dejamos insertado el reproductor con el audio y el link a Ivoox donde podrán descargarse el audio si lo desean: http://www.ivoox.com/dmr-9-1-audios-mp3_rf_21602960_1.html
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viernes, 20 de octubre de 2017

Temporada 9/ Programa 2: Of Monsters And Men y “Beneath The Skin” (2015)

Que somos muy fans de los islandeses Of Monsters And Men es algo palpable en “DMR” viéndose que es el único grupo cuyo todos sus discos de estudio han pasado por el blog y van a tener hasta la fecha su programa de radio. Este sábado comentaremos el relevista del notable debut “My Head Is An Animal”.

“Beneath The Skin” es un disco que esperábamos con ganas y que nos ha satisfecho las expectativas que teníamos. Bien es cierto que no ha habido lugar para un trallazo comercial como lo fue en su día “Little talks”, pero el contenido de la obra es de altísima exigencia.

Escogeremos, con dificultad en la toma de la decisión, 4 de sus canciones para intercalar nuestras impresiones sobre este disco y esperemos que nos acompañen una vez más este sábado 21 de octubre de 2017 a las 16.00h en el directo que podrán escuchar en la sintonía de Radio Universitaria de Alcalá de Henares (RUAH).

Links de interés:
Evento en Facebook: https://www.facebook.com/events/274291729747731
Emisión on-line RUAH: http://www.online.ruah.es/
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viernes, 13 de octubre de 2017

Iván Ferreiro - Casa (2016)

ANTECEDENTES E INTRODUCCIÓN.
Iván Ferreiro es un músico que no sabe no ser personal, no puede evitar subirse a una camilla y diseccionarse, mostrar su particular estado de las cosas. Eso sucede con “Casa”, que es como la fotografía de un instante compactada en melodías. Sucede además que ese momento tendría que ser amargo, pero aparece amortiguado de tal modo que lo que debiera de ser una travesía por el desierto, se convierte en una mala fiebre que había que pasar; y cuando pasa vemos que no estamos tan mal. Discos sobre rupturas hubo, hay y habrá muchos, algunos ya pequeños clásicos (en español) como “Una Semana En El Motor De Un Autobús” de Los Planetas y “1999 (O Cómo…)” de Love Of Lesbian, pero lo distintivo de “Casa” es que la digestión es mucho más pacífica; no sé si hablar de un disco positivo o de un disco “no tan negativo”. Tampoco es un disco conceptual, conste. ¿Qué es lo que queda cuando una viga maestra se cae, si quieres que la casa no se venga abajo? Reemplazarla por otra. Muchas partes de este disco son una oda a esa otra viga maestra y que cristaliza, a modo de ejemplo, en el consuelo de los amigos y en pequeñas cotidianidades. Tampoco es que “Casa” sea la alegría de la huerta, hay un buen catálogo de estados de ánimo, pero predomina la serenidad y la reflexión.

Iván Ferreiro ha ido montando una carrera en solitario ya de cierta extensión y de una notable regularidad; en su discografía hay momentos interesantes en todas sus referencias y no ha habido ninguna debacle artística. Además hay ciertos recursos, ciertos códigos, que viene usando prácticamente desde la época de Los Piratas y que hacen que Iván Ferreiro me sea simpático. Uno de los evidentes, claro está, es el uso de referencias en las letras de la ciencia ficción, películas y cómics y otros elementos de la cultura popular que, usados inteligentemente, son perfectos para hablar de cosas esenciales; ya en Los Piratas había referencia, p.ej, a “Blade Runner” y en solitario hay guiños a Asimov, Philip K Dick (de nuevo) o a películas de culto como “La Jetée”, etc. Usar solamente eso como argumentación sería algo romo, la música es la que debe encabezar todos los parabienes. Además es una carrera meritoria, forjada desde unos inicios que fueron más auspiciosos de lo que hubiera cabido esperar, toda vez que tras la separación de Los Piratas las circunstancias llevaron imperativamente a partir de cero; no olvidemos que “Canciones Para El Tiempo Y La Distancia” (2005) y “Las Siete Y Media” (2006) tuvieron una aceptación bastante buena, manteniendo la carrera posterior un buen nivel. Sin embargo, Iván Ferreiro siempre ha estado en una zona fronteriza y fértil, que lo mismo puede ser frecuentada por aficionados del indie (sea lo que sea que signifique eso ahora) o por oyentes de música más comercial, cosa que ya pasaba un poco por Los Piratas. Esta, digamos, “ambigüedad” me parece una cosa particularmente beneficiosa en tiempos en los que a menudo se exige adhesión inquebrantable a unos principios inamovibles, como ése según cual si vendes a partir de cierta cantidad de discos, si apareces en ciertos medios o colaboras con no sé quién pierdes credenciales de honestidad.

Volviendo a “Casa”, creo que hay ciertos elementos que contradicen la impresión que tenía de Iván Ferreiro. Probablemente sea una visión sesgada, supongo que hay tantas visiones como seguidores, pero se me hacía que era un artista con un gran poso de amargura y con algunos momentos puntuales incluso de misantropía (me refiero sobre todo a letras como “Ciudadano A” o “Farenheit 451”) y sin embargo en un momento difícil, como una ruptura, se sobrepone con filosofía y, dentro de los que cabe, con buen ánimo. Bien es cierto que en su anterior disco “Valmiñor-Madrid: Historia Y Cronología Del Mundo” (2013) ya había ánimo de hablar de cosas positivas. Pero este disco lo hace en el momento indicado, poniendo al mal tiempo toda la buena cara que se pueda. Musicalmente, como veremos ya a continuación, es un disco más variado de lo que parece en una primera escucha. La cosa queda como sigue.

ANÁLISIS DEL DISCO.
1. “Casa, ahora vivo aquí”: Gran parte de la significación, del espíritu del disco, se encuentra de forma medular en este primer tema. Se trata de una canción cálida, ensoñadora, de tonos y ritmos amables; todo un disfrute para quien guste de una buena ración de pop de hermosas trazas. La voz de Iván es alentadora y la música incluso tiene un interesante punto ingenuo. Líricamente es una canción dedicada a las cosas que permanecen y duran, no a disfrutes meramente coyunturales. Sin duda la amistad está presente: “pensé que estaba solo y descubrí que estaban todos los que importan”.

2. “Farsante”: Pronto encontramos un contrapunto melancólico al jovial inicio de disco mediante una balada cuyo ingrediente principal es el piano y la voz de Iván, sin apenas conservantes ni colorantes. La verdad es que este tipo de canciones las borda y la canción produce una sensación de tristeza genuina, pero alejada de cualquier afectación o tragedia. Yo diría que incluso en la letra tiene matices positivos, de aceptación a pesar de todo, de lo que un día se tuvo: “yo era lo primero y estaba equivocado y lo prefiero a ser segundo y acertar”.

3. “Dioses de la distorsión”: Continuamos en terrenos meditabundos, esta vez de mano de una canción sosegadamente melancólica; de todos modos la sencillez resulta, a su nivel, potente y es uno de los temas que van creciendo en sucesivas escuchas. Tiene mucho mérito hacer de unos pocos elementos, apenas voz y algunos acordes de guitarra, una canción tan sólida e inspiradora. Quizá sea de las más añorantes de todo el repertorio de “Casa”.

4. “La otra mitad”: Tras el impasse de las dos anteriores canciones retornamos a terrenos más animados con un medio tiempo de pop rock de los de toda la vida, con un inicio acústico y un refuerzo de intensidad en el estribillo. Se trata de una canción efectiva, de tono vital y letra que parece no apelar tanto a la zozobra sentimental como a otros temas, que bien pudieran ser la complejidad interna de cualquier persona o la forma en que nos acercamos a las convicciones de los demás. Es estribillo es melódico y sencillo, como mandan los cánones.

5. “Laniakea”: La palabreja, más bien esotérica, es hawaina y por lo visto hace referencia al supercúmulo de galaxias al que pertenece La Vía Láctea. No se piensen ustedes que mis conocimientos de astronomía o astrofísica son particularmente elevados, la definición se puede encontrar en Google en décimas de segundo. Iván Ferreiro es un aficionado a temas de esta índole y puede hacer oportuna erudición en sus canciones. Más conocidas son las referencias a personajes de cómic como Estela Plateada (casi se le conoce más hoy día como Silver Surfer) o Galactus. Musicalmente la canción continúa algunas de las traza de la anterior y nos muestra una música animada, con cada vez más elementos de rock y más presencia de guitarras eléctricas. No deja de ser un medio tiempo, pero la vivacidad va en progresión y la letra es consecuente con ello, aunque solo sea porque se puede extraer algo positivo de ella; o al menos la lección de no dejarse definir por eventos que ya han quedado atrás: “Hay que mirar atrás con un espejo y no creamos que el reflejo es nuestra realidad”.

6. “Dies ire”: Y finalmente podemos hablar de rock propiamente dicho, particularmente en las estrofas, donde Iván Ferreiro hace de una de las interpretaciones más vehementes del disco. El estribillo, en contraposición, es suave y calmado. Esto hace que la canción, aunque suene clásica tenga algo de anómalo (a mis oídos, claro), pues normalmente la suavidad corresponde a las estrofas y el subidón al estribillo. Esta canción ya aparecía en el curioso proyecto de “Versos, Canciones Y Trocitos de Carne” (2015) consistente en poner música a la trilogía de novela negra del escritor César Pérez Gellida y además tenía la colaboración de Enrique Bunbury y Santi Balmes.
7. “Los restos del amor”: Quizás el momento sonoramente más hedonista del disco y por eso uno de los más contradictorios, si lo comparamos con la letra. Como si significante y significado fueran dispares. Lo digo por lo de hablar de los restos del amor de una forma más o menos incitante. En todo caso una canción sedosa, incluso sensual, con unos cuantos arreglos agradablemente sofisticados; wah-wah y coros femeninos incluidos. Una de las sorpresas del disco y prueba fehaciente del razonable eclecticismo de “Casa”.

8. “Todas las cosas buenas”: Sin duda una canción de música amable, interpretada pacientemente, serena. Es como unir el espíritu de cantautor a un pop leve y bonito. No es de las canciones que destaquen, pero es sólida, casi artesana. La letra la veo casi como redentora; de repetir en el estribillo varias veces “todas esas cosas buenas no están”, en la última repetición deniega ese fatalismo para afirmar lo contrario: “todas esas cosas buenas sí están”. Entre ellas “amigos y cenas”. Diría que la amistad tiene un hueco reseñable en “Casa”.

9. “El pensamiento circular”: La canción elegida para representar al disco y un single digno de tal nombre. ¿Recuerdan lo que decía Morrissey en “This night has opened my eyes”? Algo así como “no estoy contento, no estoy triste”. Hay algo de eso en esta canción, que parece escrita al final de una convalecencia amorosa, cuando ya ha pasado lo peor y se ha atajado la hemorragia, pero todavía duele la cicatriz. Quizá el single más sutil de Iván Ferreiro, cuenta con una hermosa resignación en el fondo y una paciente elaboración en la forma. Ya tiene mérito que una balada que dura casi seis minutos no se haga pesada. Y sin estribillo. Con un par. Todo está en equilibrio, sin afectación o sentimentalismos.

10. “El viaje a dondenosabidusientan”: La electrónica hace aparece en el inicio del tema en forma de leves bases pero en seguida hace su aparición un medio tiempo pop rock de melodía persistente que permanece durante casi toda la canción salvo en pequeños intervalos donde vuelven a aparecer los sintetizadores. Me parece una de las canciones que trasmiten más amargura disco, no particularmente trágica pero si algo áspera.

11. “Tupolev”: Así de buenas a primeras, previamente a hacer cualquier tipo de análisis, esta canción me hace retroceder algo más de dos décadas, cuando visionaba en VHS “La Caza Del Octubre Rojo”. Incluso hay una cita exacta del personaje de Marko Reimius, interpretado por el tres veces grande Sean Connery: “En el corazón de Tupolev solamente hay sitio para Tupolev”. La letra juega con la imaginería de la guerra fría a base de submarinos, hielo y frío, trasladándolo simbólicamente a terrenos personales de forma nostálgica y amarga. Musicalmente me llama la atención la interpretación vocal y de algunos arreglos, algo más manieristas, con una leve teatralidad, visible sobre todo en algunos coros ya hacia el final de la canción. Me deja con una sensación curiosa esta canción, me resulta simpática por sus referencias cinematográficas (aunque la película ha envejecido regular), pero dudo que esa sea la intención -de haber alguna- de la composición; me parece que debería saberme más a decadencia.

12. “Río alquitrán”: No desentona esta canción como cierre; una balada a base de piano cuerdas y voz, cadencia triste y voz sentida. Consigue acabar el disco con una nota de melancolía contemplativa; casi te hace seguir con la cabeza apoyada en la mano, meditando, cuando acaba. Por cierto, la sola imagen de un río de alquitrán me parece ya de por sí sumamente incómoda. Caigo en la cuenta de que los últimos temas han sido más tristes, más cercanos a caminar por el lado oscuro. Quizá sea conveniente dar una vuelta a la idea que decíamos obre el tono positivo de “Casa”. O al menos relativizar.

RESULTADO, CONCLUSIONES Y REFLEXIONES.
Disco interesante habemus. Es como una confrontación entre esperanza y tristeza en la que se firma un esforzado empate y a partir de ahí se van construyendo cosas nuevas. Y supongo que el elemento “casa” no tiene que ver con moradas o edificaciones, sino más bien con los refugios en los que acogernos a sagrado cuando las cosas van mal dadas; sean personas o lugares.

En lo musical tenemos para elegir, no todos son medios tiempos ensimismados, también hay tiempo para el rock (“Dies ire”), para un particular hedonismo (“Los restos del amor”) o para singles atípicos (“El pensamiento circular), pero nada impide ver a “Casa” como un todo; se aleja de la dispersión y de la irregularidad.

Quizá ahí esté la clave, en saber que Iván Ferreiro es un compositor fiable, un trabajador concienzudo cada vez que se mete en el estudio; cosa que prefiero a artistas cuya resplandeciente genialidad es aleatoria y disoluta. Siempre es un placer reencontrarse con una creación suya y disfrutarla; qué les voy a decir yo, lo llevo haciendo desde Los Piratas.

Texto: Mariano González.
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